Bien, no había nadie más, su infiltración había sido exitosa. Tanteaba la bolsa de dinero, huh, es menos de lo que habría esperado.
ㅤㅤ ❝ Estoy buscando el tesoro de los caballeros de Fav—. ❞
Se giró.
Empezó a sudar.
¿No era ese el Gran Maestro? Ha dejado salir un [+]
Se ha quedado contemplando la curiosa escena desde un mueble junto a la puerta. Así como ella ha hecho méritos para entrar, él también ha tenido que desarrollar un sigilo extraordinario para escaparse del trabajo y justo lo estaba haciendo, al menos hasta entocnes.
+
evidente suspiro, miró hacia la ventana, y después hacia él.
ㅤㅤ ❝ ¡Técnica del linaje familiar Von Astraea! ¡Corran! ❞
Se aferró a la bolsa, saltó al escritorio, le tiró todos los papeles y se lanzó dramáticamente por la ventana, obviamente, atravesándola nada más, [+]
ㅤㅤ ❝ Ellos todavía piensan que estoy jugando a ser aventurera... ¡Jum! Pero como ven que sigo en una pieza, no me han puesto demasiados problemas para regresar. ❞
Y lo bueno es que trae dinero para subsistir todo el mes si es que no le hace caso a sus antojos nocturnos.
❝ Ah, con razón. Salúdalos de mi parte la próxima. ❞
Está evitando bastante fuerte reírse, soltó el aire que tenía adentro.
❝ ¡No te vayas sin avisar la próxima! ❞
Ahora le está mordiendo los cachetitos, pero suavecito, que tampoco se lo quiere comer de ese modo.
ㅤㅤ ❝ Me fui a reclamar mi mesada a casa de mis papis. ❞
Ahora con toda la confianza del mundo, ya pensando que estaba fuera de peligro de ser asaltada por ese visitante, se está sirviendo un té que calentó con el mismo fuego en el que está asando ese enorme pedazo de cerdo.
De una bolsa, sacó otra taza.
ㅤㅤ ❝ ¿Quieres? ❞
No va a negar que el piensa exactamente lo mismo, le parece curioso encontrar a alguien que tenga su mismo pelo y ojos, pensó por un segundo si no era algún familiar lejano.