Esto es TREMENDO. Prácticamente todo el estadio pintado de amarillo en el partido entre Ecuador y Costa de Marfil. Impresionante lo de los ecuatorianos siendo locales en Philadelphia. La Marea Amarilla se hizo presente en la Copa del Mundo. IMPOSIBLE NO EMOCIONARSE.
¡Cristo ha resucitado de entre los muertos y, con Él, también nosotros resucitamos a una vida nueva! Este anuncio pascual abraza el misterio de nuestra vida y el destino de la historia, y nos alcanza hasta en los abismos de la muerte. #Pascua
#ProcesiónCristodeConsuelo | ‘Algo maravilloso se siente cuando uno viene, el corazón se le hace agüita’: miles manifiestan su fe en las calles del Suburbio detrás de Cristo https://t.co/V4IkvdSxbW
Ecuadorian Cuisine 🇪🇨 https://t.co/HBhkxpW9ep
The national diet revolves around a singular obsession: soup as a source of kinetic energy rather than a mere appetizer. The coastal morning ritual centers on Encebollado, a broth of fresh albacore tuna and yuca root. Locals consume it strictly before noon, believing the heavy onion-fish combination cures hangovers and fuels manual labor.
Unlike its Andean neighbors, Ecuador’s flavor profile relies heavily on Maní (peanuts). This ingredient thickens coastal stews like Viche and Cazuela, creating a rich, creamy consistency distinct from the acidic, clear broths of Peru. In Manabí, roasted peanut paste and cilantro form Salprieta, a condiment dusted over almost every savory dish to add an earthy depth.
In the highlands, the culinary architecture shifts to pork. Hornado vendors roast whole pigs marinated in chicha (fermented corn beer) for days. The service is ritualistic: the meat must be accompanied by Agrio—a sweet and sour sauce made from tamarillo and brown sugar—and Llapingachos, cheese-filled potato patties fried in lard until they develop a crust that cracks under a fork.
Video: @cocinoconmigobychef
Recen el Ave María, tres veces, en cualquier momento, en cualquier necesidad, antes de dormir, a la hora de despertar.
Récenlo si se sienten solos, tristes o afligidos, o si por el pecado se encuentran perdidos.
Récenlo con la confianza de que María se hace presente, aunque de tu vida la tengas ausente.
Ella como buena madre nos escucha, y con su ayuda venceremos cualquier lucha.
ESTE PAÍS ME VOLÓ LA CABEZA
esconde lecciones brutales de sostenibilidad, visión global y estrategia de marca.
Este país esta subestimado, no es solo biodiverso.
Es un laboratorio de futuro.