We just updated our Global Rent Price Index.
In Europe, the strongest rent growth over the past 15 years has been recorded in:
Estonia +208%
Lithuania +192%
Iceland +136%
Hungary +131%
Ireland +123%
Serbia +111%
Montenegro +98%
Poland +92%
Austria +79%
Slovenia +72%
Mijns inziens is dit een van de beste use cases voor AI-videocontent op dit moment. Een AI-influencer reist terug in de tijd naar 1536 om te vloggen over haar ervaringen in Tudor-Londen.
Europa heeft decennialang gedacht dat je welvaart kunt reguleren, innovatie kunt belasten en ondernemerschap kunt wantrouwen, terwijl Silicon Valley en Shenzhen de toekomst bouwden.
Nu waarschuwt Eurocommissaris Virkkunen “Spuit11” dat Europa afhankelijk is van Amerikaanse en Chinese AI voor digitale veiligheid. Alsof dat een natuurramp was. Het is geen natuurramp. Het is beleid.
De EU produceert regels. De VS produceert bedrijven. China produceert schaal. Europa produceert commissies die uitleggen waarom we achterlopen.
Jarenlang werden techgiganten beboet, AI streng gereguleerd en ondernemers bedolven onder compliance. Ondertussen bouwden Amerikanen OpenAI, Palantir en Nvidia. China bouwde zijn eigen AI-ecosysteem. Europa bouwde PDF’s van 400 pagina’s.
En dan nu verbaasd zijn dat er geen Europese alternatieven bestaan?
Innovatie ontstaat niet uit subsidies, expertgroepen of strategische autonomie. Innovatie ontstaat wanneer ondernemers vrij zijn om risico’s te nemen, kapitaal aan te trekken en te falen zonder eerst toestemming te vragen aan Brussel.
De ironie is prachtig: dezelfde politieke klasse die Europese innovatie verstikte, waarschuwt nu voor afhankelijkheid van het buitenland.
Misschien ligt het probleem niet in Washington of Beijing maar in Brussel.
Wie ondernemerschap behandelt als een risico, eindigt afhankelijk van degenen die innovatie behandelen als een kans.
Yann LeCun va probablement gagner le débat scientifique sur l'IA.
Et ça n'aura aucune importance. 👇
Le résumé tient en deux lignes : l'un des pères de l'IA quitte Meta, lève un milliard de dollars, et part prouver que les LLM, ChatGPT, Claude, Grok, sont une impasse vers l'intelligence réelle.
Sur le fond, il a sans doute raison. Un LLM ne comprend pas le monde, il prédit le mot suivant. Ni mémoire, ni modèle du réel, ni vraie planification. LeCun le dit crûment : c'est moins intelligent qu'un chat. Techniquement, dur de lui donner tort.
Sauf qu'il répond à la mauvaise question.
LeCun demande : « qu'est-ce que l'intelligence réelle ? »
Le marché, lui, demande : « qu'est-ce qui est utile, maintenant ? »
Ce ne sont pas la même question. Et les confondre, c'est l'erreur classique du chercheur.
Le marché n'a jamais payé pour de l'intelligence. Il paie pour de l'utilité.
On n'a jamais appris aux avions à battre des ailes. On se fichait de reproduire le vol « réel » des oiseaux, on voulait juste voler. Résultat : des machines qui ne comprennent rien à l'aérodynamique d'un moineau transportent des millions de gens par jour.
Les LLM, c'est pareil. Ils ne comprennent pas le monde. Et ça ne les empêche pas de réécrire ton code, rédiger ton contrat, avaler des métiers entiers. Un outil n'a pas besoin d'un modèle du monde pour valoir des trillions.
Je build avec ces modèles tous les jours. Ils sont « bêtes » au sens de LeCun. Ça ne m'a jamais empêché de shipper quoi que ce soit.
LeCun construit peut-être ce qui comptera en 2035. Mais pour les dix prochaines années, les utilisateurs, la valeur, l'argent, tout est sur les modèles « stupides ».
On confond toujours avoir raison et gagner.
LeCun aura peut-être raison. Les LLM, eux, ont déjà gagné.
The world’s largest copper mine is in Chile 🇨🇱… but…
Australia 🇦🇺 controls it
BHP: Australia’s biggest company runs it from the middle of the Atacama desert.
That single mine pays more tax to Chile than the country’s state-owned copper company.
🔎 #FactChecking | Se compartió en redes sociales que la senadora Fabiola Campillai habría adquirido un automóvil marca BMW por el monto de 60 millones de pesos. Fast Check calificó esto como ✅#Real
No te quedes solo con esta bajada 👇
https://t.co/TpFg3tyuZq
📝 CARTA ABIERTA a la Coordinadora de Contenido de @NetflixES. Ante la falta de respuesta a mi correo, he decidido hacer público su contenido.
📢 Se agradece su difusión.
Estimada Verónica Fernández,
Le escribo para trasladarle mi profunda decepción e indignación ante la decisión de Netflix de incorporar a su catálogo la docuserie Michael Jackson: El veredicto.
No me dirijo a usted únicamente como espectador, sino como alguien que ha estudiado de forma exhaustiva el juicio de 2005 contra Michael Jackson, que ha leído a fondo sus transcripciones judiciales y que ha dedicado años de trabajo a analizar aquel proceso, hasta el punto de publicar un libro precisamente sobre ese litigio y las acusaciones contra Jackson. Precisamente por ello, me resulta imposible contemplar esta producción sin percibir algo que salta a la vista desde los primeros minutos: el absoluto desprecio por el rigor, el contexto y la verdad.
Este "documental" se presenta como imparcial, pero no es así. Después de verlo, se puede apreciar que construye una narrativa de culpabilidad, y lo hace basándose en testimonios desacreditados, omisiones deliberadas, manipulaciones de contexto y afirmaciones que contradicen directamente la documentación judicial disponible. Lo más preocupante no es que existan opiniones contrarias sobre Michael Jackson, ya que es un debate abierto y es lícito hablar de ello con total naturalidad. Lo preocupante de todo esto es que Netflix esté dando visibilidad a una producción que confunde activamente a la audiencia acerca de hechos perfectamente verificables.
Uno de los ejemplos más evidentes es Diane Dimond, una de las figuras centrales del documental. Su historial de afirmaciones falsas y sensacionalistas sobre Michael Jackson está ampliamente documentado. En este enlace he realizo un análisis detallado que demuestra hasta qué punto algunas de sus afirmaciones carecen de credibilidad:
https://t.co/wrrdKgf1fp
Y Diane Dimond es solo el principio. Podría realizar exactamente el mismo ejercicio con otros participantes entrevistados en la serie, como Vincent Amen o Martin Bashir, cuyas contradicciones, manipulaciones y falsedades descaradas han sido ampliamente expuestas y documentadas a lo largo de los años. El documental se baprovecha del desconocimiento del espectador medio sobre quiénes son sus entrevistados. Pero quienes hemos estudiado este caso durante años los conocemos bien, conocemos perfectamente sus antecedentes y hemos contrastado durante décadas sus declaraciones con las pruebas y las transcripciones judiciales. Por eso resulta tan evidente la falta de rigor de una producción que los presenta como fuentes incuestionables.
Tampoco puede ignorarse que una de las productoras de esta docuserie, Anya Cooper, trabaja para AMOS Pictures, la misma compañía responsable de Leaving Neverland. Por tanto, resulta difícil creer que exista una voluntad real de equilibrio o neutralidad cuando una de las personas detrás del proyecto procede precisamente de una productora asociada a una de las obras más sesgadas y cuestionadas sobre este asunto.
Lo que más me sorprende es la doble vara de medir que parece aplicarse cuando Michael Jackson es el tema de conversación. Durante este último mes hemos visto artículos criticando al biopic de Michael Jackson por supuestamente omitir elementos polémicos de su vida. Sin embargo, parece que nadie exige el mismo nivel de honestidad a un documental que omite de forma sistemática las abundantes pruebas de fraude, contradicción y manipulación presentes en las acusaciones, pruebas que fueron fundamentales para la absolución unánime de Michael Jackson en 2005.
Porque ese es el verdadero problema... Este documental no solo hace una interpretación parcial de los hechos maquillada de neutralidad, sino que directamente omite información clave para que el espectador pueda comprenderlos.
Un ejemplo especialmente grave es la forma en que presenta la relación entre Gavin Arvizo y Michael Jackson. El documental repite que ambos durmieron juntos y muestra un vídeo de ambos, pero edita y elimina deliberadamente la parte de las declaraciones en las que explican que Gavin durmió en la cama mientras Michael Jackson lo hizo en el suelo. El propio Gavin Arvizo declaró bajo juramento durante el juicio que nunca compartieron la cama. Sin embargo, esa parte desaparece. Se corta. Se elimina. Y el espectador recibe una impresión completamente distinta de lo que realmente se dijo. Alteran descaradamente el significado de un testimonio mediante una edición selectiva. Y ese patrón se repite una y otra vez a lo largo de la serie.
Después de haber leído cientos de páginas de transcripciones judiciales, puedo afirmar sin reservas que este documental transmite una imagen profundamente distorsionada de lo ocurrido. No porque presente argumentos contrarios a Michael Jackson, sino porque oculta sistemáticamente aquellos hechos que contradicen el relato que pretende imponer.
Francamente, me parece inaceptable que Netflix avale un producto que se presenta como documental mientras difunde afirmaciones engañosas, perpetúa bulos desacreditados desde hace años y reescribe hechos judiciales que cualquier persona puede contrastar consultando las fuentes originales.
La verdad no puede ser selectiva. Si Netflix aspira a ser una plataforma comprometida con la calidad y la credibilidad de sus contenidos, debería ser la primera interesada en evitar la difusión de producciones que recurren a este tipo de prácticas.
Por todo ello, le solicito formalmente que Netflix reconsidere la presencia de Michael Jackson: El veredicto en su catálogo y proceda a su retirada.
Asimismo, le recuerdo que existe una campaña internacional de cancelación de suscripciones motivada por la inclusión de este documental en la plataforma, que ya supera las 160.000 firmas. Independientemente de la opinión que cada uno tenga sobre Michael Jackson, el creciente rechazo que está generando esta producción demuestra que muchos espectadores perciben lo mismo que yo: que Netflix ha dado cabida a una obra profundamente sesgada que sacrifica la verdad en favor del sensacionalismo.
Como autor que ha dedicado años a estudiar este caso, pero sobre todo como espectador que espera honestidad de una plataforma de referencia mundial, considero que Netflix tiene la responsabilidad de revisar críticamente este tipo de contenidos y preguntarse si realmente representan los estándares de rigor y credibilidad que dice defender.
Atentamente,
Pablo Rodríguez Lago
Autor de Volviendo a Neverland
Vigo, España
CHILE | Kast announces $899M Ruta Austral expansion to end 50 years of logistics dependence on Argentina, cutting travel time to 7 days.
(Diario Financiero)