El año pasado le tocó a Carreras y este a Cucurella. 105 millones se ha follado Giuliano en dos partidos. Pero bueno, es el hijo del entrenador y tal...
Equipos con los que más puntos ha perdido el Real Madrid desde la llegada de Simeone al Atleti:
1-Atlético 48 pts
2-FCB 47 pts
3-BET 34 pts
4-VLL 34 pts
5-VAL 32 pts
6-SEV 22 pts
7-RSO 20 pts
8-ATH 18 pts
9-GIR 15 pts
10-LEV 15 pts
Cholo quédate, Cholo quédate, Cholo quédate...
A ti, que nos quitaste los complejos.
A ti, que nos regalaste la ilusión.
A ti, que nos marcaste el camino.
Aquí están tus frutos.
Eterno Luis, ¡Gracias, gracias y gracias!
El show de ayer de Sorloth, el show de Almada, Julián un gol cada 10 partidos, Nahuel es esperpéntico, Giuliano ni juega, Nico es trotón, Baena sin más, Llorente y Pubill ni juegan …
Bueno pues con todo esto llegamos a semifinales de Champions.
13 años en el Atleti, casi 400 partidos, 14 goles, 5 títulos (2 Ligas, 1 EL, 1 Supercopa 🇪🇦 y 1 Supercopa 🇪🇺).
No ha llegado a los 40 partidos jugados en total ningún año, ni a 30 en Liga.
Se ha dejado el alma siempre que ha jugado. Malditas lesiones.
Grande @JoseMaGimenez13
Dos maneras de decir adiós:
Uno se fue dando la cara. El otro a escondidas.
Otra diferencia: el primero ganó en dos años 3 títulos y logró 70 goles. El segundo nada y 49 goles.
Por eso Falcao fue y será leyenda atlética.
Aquí sí tuvimos un argentino que se pegó siendo suplente una década entera sin rechistar y a la que se lesionó el titular y tuvo minutos se marcó un final de Liga apoteósico, de auténtica leyenda, coronado con tres recortes y un punterazo para la historia del Atlético de Madrid.
Y Diego Pablo Simeone ha ganado 2 Ligas.
Y ganando en España ante Madrid/Barça, que es bastante más complicado.
Una Liga ante el Barça de Messi y el Madrid de Cristiano.
Y la otra Liga ante el Barça de Messi y el Madrid de Zidane.
Pero aquí tienes que leer que Simeone es un perdedor jajajajajajaja.
Y con mucha menos inversión que la que han tenido estos dos equipos.
Mayor competencia, menor inversión y más títulos ganados.
En el último partido de la temporada pasada, se despidió Angelito Correa del Atlético de Madrid. El argentino era el jugador más querido de la plantilla.
Marcó el ultimo gol en el Vicente Calderón, un gol que quedará siempre en la historia del Atlético de Madrid.
Vuelve cuando quieras Angelito, Madrid siempre será tu casa.
TE ECHAMOS DE MENOS.
Ahora bien, cualquier despedida puede ser maravillosa. La de Griezmann lo ha sido...
Pero el día que el señor Diego Pablo Simeone deje el Atlético de Madrid, ese día no va a haber pañuelos suficientes en la ciudad de Madrid para meterlos dentro del Metropolitano.
No voy a poder con ese día.
No sólo nos deja Griezmann.
José María Giménez también merece una despedida a la altura.
No es Griezmann. No es una leyenda de cifras, ni de goles, ni de portadas. No ocupa su lugar en la historia del Atlético por impacto ofensivo, por talento diferencial o por estadísticas incontestables.
Ocupa otro lugar.
El de los jugadores que dieron el cuerpo... literalmente.
Giménez llegó muy joven al Atlético y ha pasado toda su carrera europea en el club. Ha sido central, capitán, defensa de área, futbolista de choque, de duelo, de orgullo. También ha sido un jugador castigado por las lesiones. Demasiado castigado. Y eso ha marcado su carrera, su continuidad y la percepción que muchos tienen hoy de él.
Pero conviene no confundir las cosas.
Una cosa es reconocer que sus lesiones han sido un problema deportivo. Otra muy distinta es convertir eso en desprecio. Giménez no se lesionó por falta de compromiso. Muchas veces se rompió precisamente por jugar al límite, por competir como vivía el Atlético de Simeone: con tensión, con agresividad, con el cuerpo por delante.
Se puede discutir si su ciclo debía terminar antes. Se puede discutir su rendimiento reciente. Se puede discutir su peso actual en la plantilla. Lo que no debería discutirse es su compromiso.
Porque Giménez ha dado mucho al Atlético cuando ha estado en condiciones de hacerlo.
Ha dado años, carácter, jerarquía, heridas, recaídas, vueltas, partidos grandes y una manera de defender que durante mucho tiempo explicó muy bien lo que era este equipo. No fue un futbolista decorativo. Fue uno de los rostros de la trinchera rojiblanca.
Y un club como el Atlético no debería despedir a los suyos como si fueran mercancía amortizada.
Para eso ya están otros clubes, otras lógicas y otros discursos.
El Atlético, si todavía quiere ser otra cosa, debe saber reconocer también a quienes no se van perfectos, ni intactos, ni en la cima, pero dieron la cara. Estuvieron.
Giménez no deja una leyenda limpia. Deja una historia llena de lesiones, sí. Pero también llena de entrega.
Y eso merece respeto.
Mucho respeto.
Te ha echado en semifinales de Champions pidiendo la hora el líder de la Premier repleto de jugadores de 69-80-120 millones, tangándote dos penaltis y regalándole otro en la ida.
Ningún otro entrenador estaría tan cerca contra tanto con tan poco. Y esa es la historia del Cholo
El Atleti está compitiendo en unas semifinales de Champions con Arsenal, Bayern y PSG. El Atleti llegó a una final de Copa arroyando al mejor equipo nacional, y semanas después, vuelve a eliminar al mismo equipo en la máxima competición a nivel internacional.
Pero no basta, eso no es estar a la altura. El Atleti debe priorizar. No tiene plantilla para abarcar tanto terreno.
El mayor mérito de Simeone es el número de gente que, a día de hoy, exige algo irreal a este equipo. Molestó, molesta y molestará.