Cristian Valenzuela debe renunciar. Cuando un gobierno dice que su país está “en quiebra”, las clasificadoras de riesgo toman nota. Si nos bajan la nota, Chile se endeuda más caro, y eso lo pagan todos: créditos más caros para las familias y menos recursos para salud, seguridad y educación. Lo de Valenzuela no fue un error, fue una irresponsabilidad con consecuencias reales.
Mientras desde el segundo piso de La Moneda se pretende instalar la narrativa de un "Estado en quiebra", las cifras internacionales son claras: Chile mantiene las clasificaciones de solvencia más sólidas de América Latina.
No es patriota quien ofende de forma gratuita e infundada la credibilidad de su propio país. Criticar es legítimo; desinformar o dañar injustificadamente la imagen de Chile, no.
https://t.co/EZizG2iUq5
La cuenta oficial del Estado de Chile acaba de publicar que el Estado se encuentra en situación de quiebra. Así, como si fuera un tuit más en su pelea en redes sociales contra sus adversarios políticos.
Un Estado en quiebra es un Estado que le declara al mundo que no puede cumplir sus obligaciones financieras y que, por lo tanto, representa un riesgo extraordinario para cualquier préstamo. Como consecuencia, suben los costos de crédito para el Estado y para cualquier empresa que opere en el país.
Del mismo modo, si el mundo se lo tomara en serio, debería caer nuestra clasificación de riesgo, dejando nuestra reputación severamente dañada. El valor de nuestra moneda caería en la incertidumbre, y la inversión se vería ahuyentada.
Invito sinceramente al Gobierno de Chile a volver a tomar con seriedad las palabras que se usan, que quienes redactan minutas y contenidos públicos cuenten con la asesoría de especialistas en materia de Estado y gestión pública. Les pido un mínimo de responsabilidad.
Documentos desclasificados del Departamento de Estado estadounidense señalan que el expresidente Uribe habría recibido "financiación" para sus campañas electorales al Senado por parte de miembros del Cartel de Medellín. (rrr)
https://t.co/Q1FF4YRary
🚨 MASSIVE DATA BREACH | 🇨🇱 CHILE
Affected entity: Registro Civil de Chile (https://t.co/rVlM5ZYZa5)
Exposed data: Personal identification records (alleged) Scale: ~10,000,000 individuals
Threat Actor:: BreachLaboratory
Country: 🇨🇱 Chile Date
reported: 2025-12-15
A large-scale data leak allegedly linked to https://t.co/rVlM5ZYZa5 has surfaced, impacting up to 10 million Chilean citizens.
Incident details
This incident could have significant implications for identity privacy, fraud risk, and public-sector cybersecurity resilience in Chile.
Monitor:
https://t.co/wk9bZJ2Nli
#DataBreach #Chile #RegistroCivil #CyberSecurity #InfoSec #OSINT #Privacy #DigitalIdentity #GovTech #LatinAmerica #CyberThreats #Leak
EPSTEIN BOMBSHELL: my staff is releasing a new report showing JPMorgan Chase executives – all the way to the top – enabled Epstein's sex trafficking operation. You're going to want to read this. https://t.co/vFS6o6lA10
Las auto-ridades quieren eliminar las ciclovías porque según los automovilistas les resta capacidad vial generando congestión
Son los autos, especialmente los estacionados en la calle los que generan congestión, no las ciclovías
Antofagasta 👇lleno de autos estacionados
Verdades incómodas:
✅Los pacos trafican
✅La PDI trafica
✅Los milicos trafican
✅La Armada trafica
✅La Fach trafica
✅El narco financia campañas políticas
Alzar el #SecretoBancario es urgente, con esta legislación arcaica el narco está permeando todas las instituciones.
LA DEUDA PÚBLICA DE CHILE.
Verdades que incomodan a la derecha y al periodismo tendencioso.
En los últimos meses, ciertos sectores de la derecha chilena —con el apoyo de algunos medios— han instalado un relato alarmista: que el país se está endeudando sin control, comprometiendo su futuro. Frases como “hipotecar el país” o “romper la tradición fiscal” circulan sin pausa. Pero esta narrativa, más política que económica, omite los datos esenciales. Para entender lo que ocurre, primero hay que aclarar cómo funciona realmente el endeudamiento público.
La deuda estatal no es, en sí misma, negativa. Es una herramienta legítima que permite a los países financiar necesidades que no pueden cubrirse con ingresos tributarios inmediatos. Lo relevante es el tamaño de la deuda en relación al Producto Interno Bruto (PIB), que mide la capacidad de pago del país.
En este contexto, Chile sigue siendo un ejemplo de responsabilidad. Su deuda pública bruta bordea el 40% del PIB. ¿Es mucho?.
Comparemos: Argentina ronda el 90%, Brasil el 83%, Colombia el 60%, México el 50%. Chile tiene la deuda más baja de la región. Y si miramos países desarrollados, Estados Unidos supera el 120%, Japón el 260% y la zona euro promedia más del 90%.
En términos relativos, Chile es uno de los países más sanos fiscalmente del mundo, más aún asumiendo que lo recomendado por los organismos financieros globales bordea entre un 60% a un 80% para países desarrollados y cerca del 50% para países en vías de desarrollo, estando Chile muy por debajo de ello.
Además, nuestra deuda tiene características favorables: una gran parte está en moneda local y con tasas bajas. Esto reduce los riesgos externos. Gracias a su trayectoria fiscal, Chile accede al financiamiento en condiciones que muchos países envidian. Es decir, si decide endeudarse, puede hacerlo sin desestabilizar la economía.
¿Por qué, entonces, tanto dramatismo?. Porque este discurso cumple fines políticos. Sirve para bloquear reformas sociales, desacreditar al gobierno o justificar la austeridad. Si se acepta que Chile puede usar su espacio fiscal sin riesgo, se cae el argumento conservador de que cualquier avance en derechos sociales es populismo.
Una parte del aumento reciente en la deuda se explica por la pandemia. Como todos los países, Chile tuvo que aumentar el gasto para proteger a la población. Esa decisión fue excepcional, no una regla permanente. Y pese a ese esfuerzo, seguimos teniendo una deuda baja en el contexto global.
La campaña del “desastre fiscal” se basa en manipular cifras verdaderas fuera de contexto. No se trata de negar la importancia de cuidar las finanzas públicas, sino de exigir un debate honesto. Chile no está quebrado. No está sobreendeudado. Tiene espacio para invertir con responsabilidad.
Negar esta realidad es desinformar. Chile no solo tiene la deuda más baja de la región: también está entre los países más sólidos a nivel global. La derecha no soporta esta verdad porque impide instalar el miedo como herramienta política. Y porque demuestra que un Estado activo y moderno no es incompatible con la responsabilidad fiscal.
¿Sabías que Chile es el ÚLTIMO del mundo en comprensión lectora?
Así es, según el último informe de la OCDE, los adultos chilenos entre 16 y 64 años ocupamos el último lugar del planeta en comprensión lectora. ¡No el penúltimo ni el antepenúltimo... el ÚLTIMO!