No dijo nada de reducir Ministerios, tampoco de reducir impuestos, o reducir a la Sunat, ni de reducir la presión laboral a los emprendedores, habló de aumentar sueldos, aumentar gasto público y duplicar pensión 65. Discúlpenme, pero esto me parece un DESASTRE.
Elon Musk criou, em um único dia, 4.400 novos milionários.
Quase 400 deles ultrapassaram os US$ 100 milhões.
Não são banqueiros nem investidores de risco. São funcionários da SpaceX: soldadores, técnicos, mecânicos e até funcionários da cantina. Durante vinte anos, a empresa pagou gente de todos os níveis com ações, não só com salário alto. Quem produziu colheu.
Juan Hernandez, imigrante mexicano, aceitou um emprego de soldador por US$ 28 a hora em 2015, sem nem saber direito o que era a SpaceX. Recebeu uma pequena participação de US$ 10 mil e pôde comprar mais por desconto em folha. Hoje sua fatia vale US$ 880 mil.
Trevor Hise ignorou os conselhos dos pais para pegar um emprego “seguro” na General Electric. Escolheu a SpaceX, ficou 12 anos e acumulou mais de 100 mil ações. Ao preço da listagem, são US$ 13,5 milhões. Aos 37 anos, ele já pode se aposentar. Palavras dele: “A magnitude disso é ridícula.”
O detalhe mais eloquente veio antes mesmo da abertura de capital: mais de 100 funcionários se uniram discretamente para contratar uma gestora de fortunas capaz de cuidar de até US$ 5 bilhões. Muitos nunca tinham precisado de wealth manager na vida.
Há décadas os IPOs de empresas de tecnologia enriquecem programadores. Desta vez, o dinheiro chegou ao chão de fábrica. Isso é capitalismo de verdade: quem arrisca, quem trabalha e quem entrega valor colhe frutos proporcionais.
A esquerda odeia esse tipo de história. Porque ela prova que a verdadeira ascensão social não vem de dividir a miséria alheia, mas de criar riqueza que eleva quem tem coragem de construir.
La sátira del ferrocarril negativo es una de las formas más claras en que Bastiat ridiculiza la idea de que el simple movimiento económico equivale a riqueza. Imagina una línea férrea que podría unir directamente dos ciudades, reduciendo costos, tiempo y esfuerzo. Pero alguien propone interrumpir el trayecto en una ciudad intermedia para obligar a descargar la mercadería, contratar trabajadores, alquilar depósitos, usar carretas, cargar nuevamente los bienes y recién después continuar el viaje. A simple vista, parece que hay más actividad: más manos trabajando, más comercios moviéndose, más servicios alrededor del obstáculo. Pero ahí está precisamente el absurdo: no se ha creado riqueza; se ha creado una traba.
Bastiat muestra que no todo trabajo adicional es progreso. Si una tarea podía hacerse de manera más rápida, barata y eficiente, obligar a hacerla de modo más lento no mejora la economía: la empobrece. El error consiste en mirar solo lo visible: los cargadores contratados, las posadas llenas, los depósitos funcionando, los comerciantes de la ciudad intermedia beneficiados. Pero lo invisible es mucho más importante: el tiempo perdido, el encarecimiento del transporte, la mercadería que llega tarde, los consumidores que pagan más y los recursos que podrían haberse usado en actividades realmente productivas.
La enseñanza es directa: un obstáculo artificial puede generar ocupación, pero no genera prosperidad. El político, el burócrata o el proteccionista ven “actividad económica” donde en realidad hay desperdicio. Celebran que algo se vuelva más difícil porque eso obliga a más personas a intervenir, pero olvidan que la riqueza no nace del esfuerzo inútil, sino de la satisfacción de necesidades con el menor costo posible. Si multiplicar trabas fuera fuente de riqueza, entonces cuanto más roto, lento y absurdo fuera un sistema, más próspera sería una sociedad. Y eso es exactamente lo que Bastiat lleva al ridículo.
Por eso esta sátira sirve para entender muchas políticas modernas: regulaciones innecesarias, permisos absurdos, burocracias interminables, proteccionismo, intermediaciones obligatorias y trabas que encarecen todo en nombre del “trabajo nacional” o del “movimiento económico”. Bastiat obliga a mirar más allá de la primera impresión: no importa cuántas personas parezcan beneficiarse por la traba; la pregunta correcta es si esa traba aumenta la riqueza real o simplemente reparte costos ocultos sobre todos los demás.
En el fondo, el ferrocarril negativo enseña que la economía no se mide por la cantidad de obstáculos superados, sino por la cantidad de obstáculos eliminados. La civilización progresa cuando reduce fricciones, baja costos, acorta tiempos y libera recursos para fines más valiosos. Convertir una solución eficiente en un laberinto de demoras no es desarrollo: es pobreza organizada con apariencia de actividad.
Si la Ley Universitaria y la Sunedu están ahí para mejorar la calidad, que alguien me explique porqué el Tecnológico de Monterrey (top 50 en Latam) fue prohibido de tener un local en Perú por la misma Sunedu que licenció a la UCV /1
El socialismo sólo iguala a la baja, repartiendo miseria y haciendo a todos pobres excepto a sus líderes. Pocos acumulan más riqueza confiscada que los dictadores socialistas.
Socialismo del Siglo XXI en Venezuela. Resultados recién publicados.
Pobreza: 94.5%
Pobreza Extrema: 76.6%
El desastre humanitario más grande de la región en décadas. Casi todos pobres.
¿Quién en su sano juicio podría encontrar algo para imitar aquí?
https://t.co/QfKpbQlvgu
“Cuando un hombre de negocios comete un error, él sufre las consecuencias. Cuando un burócrata comete un error, usted sufre las consecuencias”
Ayn Rand
“En el libre mercado no importa de qué color sea la gente, ni cuál sea su religión, sólo importa si pueden producir algo que quieras comprar. Es el sistema más efectivo que hemos descubierto para conseguir que gente que se odia haga tratos y se ayude entre sí”
Milton Friedman
- Aumentas el riesgo del país
- Suben los precios
- Controlas los precios
- Generas escasez
- Nacionalizas
- Quiebras el país
- Vives del narcotráfico y del lavado de activos, mientras el pueblo muere de hambre e intenta fugar
Nada nuevo, la hoja de ruta castro-chavista
Mentiras ideológicas y estafas inmorales que agrandan al Estado: 1) la política está a tu servicio; 2) el Estado sos vos; 3) los impuestos te vuelven; 4) preséntate a elecciones y podes cambiar las cosas, 5) todos nos gobernamos a todos; 6) sin Estado no hay orden, ni propiedad
La guerra que estamos viendo entre caviares y rojos no tiene que ver con la democracia o los derechos humanos. Tiene que ver con el poder. Ellos apoyaron a Castillo para ocupar cargos y mantenerse en el poder. Allá quienes les creen que lo hacen por la libertad.
Cuando el Presidente Alan García construyó el Gran Teatro Nacional jamás imaginó que un día sería usado para albergar el Primer Festival de Impro para senderistas.
Se ha perdido una batalla muy importante, pero quedan mucha más por delante. Los comunistas se han impuesto con un fraude descarado avalado por las autoridades electorales, el gobierno de Sagasti y toda la coalición vizcarrista. Pero no nos vamos a rendir! Seguiremos peleando!