Cuando el último desaparecido sea entregado a sus familiares deberían arder las calles y exigir responsabilidades.
De esta catástrofe queda, una vez más, demostrado que los políticos y la prensa son carroñeros, sanguijuelas e incompetentes.
España somos nosotros, los de abajo.
¿Sabéis quiénes están siendo fundamentales estos días, no?
Efectivamente, los agricultores. La gente del campo. Están siempre.
No seríamos nada sin el campo. Literalmente.
2. Mientras los españoles donan comida, agua y suministros a Valencia, unos pakistaníes se benefician de la sed de la gente para lucrarse, vendiendo el agua a 7 eurazos: