@ServicioTelcel
Compré el paquete Amigo sin límites el día 16 de junio con vigencia hasta el 16 del presente mes y en este momento me impiden el servicio con la grabación que dice que ya terminó la vigencia ¿Qué pasa?
Me recuerda a #CELANESE, la industria que generó la tecnología mexicana que a partir de los residuos de la caña de azúcar producía el #Celofan, que era excelente material para embalaje y fue sustituido por los nuevos materiales sintéticos como el polipropileno
In east China's Jiangxi Province, an innovative technology is turning bamboo into transparent film substrates, offering a greener alternative to traditional packaging. #GLOBALink
Por más que busqué y busqué, no encontré este video en Letrinus o TvApesta donde María del Mar Espinar, portavoz del PSOE en España deja en calidad de bulto a Isabel Díaz Ayuso, dejando claro lo que significa esa golpista es España.
🚧 ¿Aún crees que los árboles necesitan ser podados?
Si aún crees esto ¡te han mentido!
❌ No se podan para que sean "bonitos" ni para que dejen de tirar "basura".
Si aún tienes dudas escribenos ☺️🌳
#arbol#poda#arboricultura#mexico#tala#ciudad
B R A I N R O T
La decadencia de la inteligencia.
Una vez más, la literatura anglosajona se nos anticipa en la construcción de términos y palabras que reflejan y representan la aflicciones propias del mundo moderno. Sin embargo, se padece y se sufre en todos lados. La herencia de la tecnología, esa que nos hace la vida mejor, también lleva —la bacteria— de la destrucción cognitiva, sin embargo tiene antídoto, y es de elección individual: Leer, instruirse y dialogar…en definitiva, pensar.
Hay decadencias estruendosas, visibles, casi teatrales. También las hay más sutiles, que no anuncian su llegada con trompetas, sino con notificaciones. El «BRAINROT» pertenece a esta última categoría: no irrumpe, se infiltra. No destruye de golpe, erosiona con paciencia.
La traducción literal —“podredumbre cerebral”— podría parecer exagerada si no fuera, precisamente, tan exacta. No se trata de una enfermedad diagnosticable, ni de una patología inscrita en manuales clínicos, pero sí de un fenómeno reconocible: la progresiva incapacidad de sostener el pensamiento en un mundo que ha hecho del estímulo inmediato su religión.
El sujeto contemporáneo —ese que desliza el dedo con la cadencia de un rosario digital— ha sido entrenado para consumir sin detenerse, para reaccionar sin procesar, para sentir sin comprender. Cada video, cada fragmento, cada estímulo, es un pequeño impacto que no deja huella profunda, pero sí una fatiga acumulativa. Y así, en la aparente inocuidad del entretenimiento liviano, se va instalando una forma de deterioro que no duele, pero limita.
El brainrot no anula la inteligencia; la superficializa. No elimina el pensamiento; lo fragmenta. Convierte la atención en un bien escaso y la reflexión en un esfuerzo incómodo. Lo complejo se vuelve tedioso, lo extenso insoportable, lo profundo innecesario. Y en ese desplazamiento, casi imperceptible, se redefine el estándar de lo que entendemos por comprender.
Hay en esto una ironía inquietante: nunca antes habíamos tenido tanto acceso al conocimiento, y nunca había sido tan difícil habitarlo. La abundancia informativa no ha generado lucidez, sino dispersión. El exceso no ilumina; encandila.
Pero el fenómeno no es meramente tecnológico. Es cultural. Es, si se quiere, una renuncia silenciosa a la densidad. Porque el problema no radica únicamente en lo que consumimos, sino en lo que dejamos de exigir. El cerebro, como cualquier órgano sometido a hábito, se adapta. Y cuando se le acostumbra a lo inmediato, comienza a rechazar lo que exige tiempo. Así, la paciencia intelectual —esa virtud discreta que permite pensar con profundidad— se transforma en una rareza.
Lo más inquietante del brainrot no es su existencia, sino su normalización. Se lo asume como parte del paisaje, como una consecuencia inevitable del progreso, como el precio menor de una era hiperconectada. Pero toda normalización encierra un riesgo: aquello que deja de cuestionarse, comienza a consolidarse.
No se trata, por cierto, de una cruzada moral contra el entretenimiento ni de una nostalgia impostada por tiempos supuestamente más reflexivos. Se trata de advertir una tendencia: la progresiva incapacidad de sostener una idea sin la necesidad de estímulo constante. Y eso, en una sociedad que pretende deliberar, decidir y proyectar, no es un detalle menor.
Porque una mente que no puede detenerse, difícilmente puede pensar. Y una sociedad que no piensa, inevitablemente repite.
El brainrot, en definitiva, no es la causa de nuestra distracción, sino su síntoma más visible. Un espejo incómodo que no muestra lo que somos, sino lo que estamos dejando de ser.
Finalmente, si usted, mi estimado y respetado lector, llegó hasta aquí, puede leer este texto con la tranquilidad necesaria, pero con la preocupación y deber de mirar y exigir a quienes le rodean, y cuando le respondan, que su escrito es un texto muy largo, reflexione y celebre con orgullo su inmunidad frente a la bacteria del brainrot. @MisColumnas
"Los nazis no solo firmaron el acuerdo Haavara con los sionistas, también establecieron campos de entrenamiento y vendieron pistolas Mauser a los judíos alemanes que eran enviados a Palestina. Hubo una colaboración real entre nazis y sionistas antes de la WW2".
Ken Livingstone, político británico que perteneció al partido laborista, sobre la colaboración que hubo entre los nazis y los sionistas para colonizar Palestina.
Hola amigos. Recién me llega esto y no puedo creer!! El 8 de abril en la Universidad https://t.co/eorzW5oTlw chiapas, dará una conferencia el vice de Bukele. Sobre DDHH y seguridad Nacional. Quien lo invitó? No subestimen a la ultraderecha. Lo digo x experiencia.
OLIVOS ARRANCADOS, ALMAS DESGARRADAS: EL SILENCIO QUE GRITA LA PALESTINA HERIDA
Más de doscientos olivos han sido arrancados de raíz en los territorios ocupados palestinos.
Un abuelo, con las manos surcadas por el tiempo y la tierra, llora en Tulkarm ante los restos de su olivar devastado por colonos. Las aceitunas que debían ser cosecha de sus hijos y nietos yacen robadas o pisoteadas. Entre sollozos que rompen el silencio de la mañana, murmura:
«Me robaron la cosecha y nos lo quitaron todo. Nos dejaron sin nada. Destruyeron nuestra identidad.»
En ese llanto resuena algo más profundo que la pérdida material: el desgarro existencial de un pueblo que ve cómo se arranca, junto con los troncos centenarios, la memoria misma de su ser-en-el-mundo. El olivo no es solo un árbol; es el lazo vivo entre generaciones, el testigo silencioso de la continuidad humana, el símbolo de una tierra que da fruto aun en la adversidad. Arrancarlo es, en el fondo, intentar borrar la huella de un pueblo que se niega a desaparecer. Es violencia contra la vida misma, contra la posibilidad de habitar poéticamente la tierra.
En esta era de dominación imperial que se disfraza de “seguridad”, ¿dónde queda la dignidad humana cuando se convierte en rutina el despojo de lo más elemental: el pan, el aceite, la raíz?
#PalestinaResiste #OlivosDeSangre #DespojoColonial #LibertadParaPalestina #HumanidadEnRaíz
🚨 ANTHROPIC ACABA DE FILTRAR TODO EL CÓDIGO FUENTE DE CLAUDE CODE.
512,000 líneas de TypeScript. 1,900 archivos. En npm. En público. Por accidente.
Y lo que encontraron adentro es más interesante que el leak.
🇲🇽🇨🇺 El 1 de mayo de 2003, desde La Habana, el ex rector de la UNAM, Pablo González Casanova, pronunció un discurso frente a las amenazas del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, de invadir Cuba, con el pretexto de la guerra contra el terrorismo, ya efectuado en Irak. Su mensaje fue claro: Cuba era entonces, y sigue siendo hoy, "esperanza de la Humanidad".
#VideosLaJornada / La Pupila Asombrada
Una investigación de The Associated Press determinó que Ad Kan, una organización israelí integrada por ex oficiales de inteligencia y colonos, organizó el traslado de cientos de palestinos desde Gaza hacia Sudáfrica e Indonesia.
Los vuelos fueron gestionados a través de una empresa pantalla llamada Al-Majd, que se presenta como una entidad humanitaria musulmana para ocultar sus vínculos con Israel. Aunque el fundador de Ad Kan, Gilad Ach, afirma que los viajes son humanitarios, el grupo ha promovido abiertamente la "migración voluntaria" de palestinos para que Israel pueda reasentarse en el enclave.
Más información en: https://t.co/NdJko8alfX
¿Los argentinos ya se habrán dado cuenta de que hay población de Israel huyendo del medio oriente con la intención de refundar su estado ocupando la Patagonia?. Argumentaran lo que sea, ya después les ponen un muro y los mandan matar. Los argentinos deberían reaccionar.