A propósito del Premio Nobel de Medicina 2026, recordé la primera vez que escuché el término "optogenética". Fue hace unos 15 años, durante el doctorado, en un journal club en el que discutimos un estudio recién publicado en Science: "A Synthetic Optogenetic Transcription Device Enhances Blood-Glucose Homeostasis in Mice".
La idea me voló la cabeza: usaban la luz para activar genes dentro de una célula.
Los autores modificaron células humanas para que respondieran a luz azul. Utilizaron melanopsina, una proteína sensible a la luz, y la conectaron con los mecanismos celulares que controlan la expresión de genes. El resultado era nuevo circuito biológico: luz → sensor → señales celulares → gen activado.
Luego le dieron un uso práctico: implantaron células modificadas en ratones diabéticos y las programaron para producir GLP-1, la hormona de moda que estimula la secreción de insulina. Al iluminar las células, aumentaban los niveles de GLP-1 e insulina y mejoraba el control de la glucosa.
Pero este experimento era parte de una revolución científica más amplia: la biología sintética
A lo largo de la historia de la biología molecular, hemos intentado entender cómo funcionan los genes, las proteínas y las células. La biología sintética va un paso más allá: ¿podemos ese conocimiento para diseñar nuevas funciones biológicas?
La idea se parece a la de construir un circuito electrónico. Podemos combinar sensores que detectan una señal, componentes que procesan la información y mecanismos que generan una respuesta. Pero en este caso los componentes son genes y proteínas, y el resultado es una célula capaz de detectar una infección, reconocer una célula cancerosa o sintetizar una molécula al recibir la señal adecuada.
La optogenética nos ofrece una herramienta práctica para construir estos circuitos, ya que la luz puede actuar como un switch externo que puede controlarse con gran precisión, indicando dónde, cuándo y durante cuánto tiempo queremos activar una función.
Quince años después, este campo ha avanzado muchísimo. Se han adaptado sensores de luz procedentes de plantas, bacterias y otros organismos para controlar señales celulares y la expresión de genes. También se han desarrollado sistemas que responden a la luz roja o infrarroja, que atraviesa mejor los tejidos que la luz azul. Algunos experimentos incluso han conectado células modificadas con sensores electrónicos y con dispositivos como smartphones o smartwatches. Es una pasada de vueltas.
El Nobel de 2026 reconoce una parte fundamental de esta historia: el desarrollo de proteínas sensibles a la luz que permitieron controlar la actividad de neuronas y revolucionaron la neurociencia. Pero, al mismo tiempo, hemos visto crecer otra rama de la optogenética, estrechamente relacionada con la biología sintética: el uso de la luz para programar funciones celulares.
Ya no queremos sólo leer y entender las instrucciones de la vida. Ahora también estamos aprendiendo a escribir nuevas instrucciones y a construir circuitos genéticos que permitan a las células realizar funciones útiles que podemos programar.
Who will be awarded the Nobel Prize this year? Stay tuned because in just one month we will start to reveal this year's laureates!
Save the date so you can keep track of the 2026 Nobel Prize announcements.
#NobelPrize
If you'e never read The Falling Man, you should do so. I post this on September 11th every year, and I find time to read it on this day every year. Still, in my eyes, the greatest piece of journalism I have ever read. https://t.co/gZgwzRoSgX
Muere a los 95 años un gran autor de cómics del Perú: Osito (Juan Rubén Osorio Blanco), creador del primer héroe andino de las viñetas peruanas, Juan Santos, en la magnífica tira de prensa LA CADENA DE ORO (1953).
Su obra jamás ha sido publicada en formato libro.
Descanse en paz.
Hay algo sobre el sarampión que los antivacunas suelen olvidar cuando lo venden como una enfermedad infantil sin importancia:
Puede hacer que tu sistema inmunitario olvide parte de lo que había aprendido durante años.
Y no es una metáfora.
Se llama amnesia inmunitaria. 🧵
Desde hace un tiempo me ha dado por profundizar en esto: sobre las base de que, bajo las condiciones correctas, la vida microbiana podría ser factible en distintos lugares del universo, ¿qué ocurrió en la Tierra para que se desarrollara vida compleja?
Incat (2012) - Fer Ilustrador
Mi recomendación para todo fan del manga que quiera probar una cucharada del cómic peruano contemporáneo y de las infinitas posibilidades de las viñetas, tan olvidado por Japón. Las influencias son claras (y explícitas): Gantz, Akira, DB, etc.
Aprovechando el hecho de haber recuperado el pasatiempo de leer cómics y mangas, iniciaré con un hilo de mis lecturas de este año con la intención de exponer lo hermoso del noveno arte y quizás animar a algún curioso por allí. Espero que la motivación no se apague en el camino.
El último recreo (1982)
Mi cómic favorito de la dupla Trillo-Altuna. Una mezcla perfecta del uso del silencio de Las Puertitas, la desilusión de crecer de Charly Moon y la distopía de Tragaperras. Transmite drama/violencia en dosis justas para una apreciación más pausada y bella