J. R. R. Tolkien escribió durante dos décadas una serie de cartas a sus hijos simulando ser escritas por Father Christmas (Papá Noel).
En la primera carta, su hijo mayor tenía 3 años, y en la última su hija menor tenía 14.
En las cartas, Papá Noel contaba las aventuras que vivía en el Polo Norte junto a su principal ayudante, un oso polar llamado Karhu, pero al que llamaba simplemente Oso Polar del Norte.
A lo largo de los años fueron apareciendo otros personajes como gnomos rojos, elfos, muñecos de nieve y los dos sobrinos de Karhu, llamados Paksu y Valkotukka.
En las cartas, Papá Noel les pedía perdón por su letra temblorosa, alegando ser un anciano de 1900 y tantos años y culpando al frío del Polo Norte.
En ocasiones, el Oso Polar intervenía con letras grandes y poderosas, y en otras, el elfo Ilbereth lo hacía con trazos elegantes y ligeros.
La cartas, además, estaban ilustradas por dibujos del autor que se incluian a modo de "fotografías".
Tolkien también diseñaba los sobres y estampillas del Polo Norte, y las cartas eran entregadas por el cartero o dejándolas junto a los regalos en la mañana de Navidad.
Para quién guste, queda a continuación una de las cartas que Tolkien envió a sus hijos.
Mi hijo, Carlos Emilio Galván Valenzuela, desapareció la madrugada del 5 de octubre de 2025 en Mazatlán, Sinaloa. Ingresó a un establecimiento acompañado de sus dos primas y, a los pocos minutos, se dirigió a los sanitarios. De ahí no volvió a salir. Ese es el último momento en que se le vio.
Como familia hemos tenido que aprender procedimientos, tiempos y lenguajes que no elegimos conocer. Hemos tenido que sentarnos frente a escritorios, escuchar explicaciones escasas, respuestas incompletas y, muchas veces, silencios. Y en ese proceso, duele profundamente percibir miradas cansadas, gestos de hartazgo, actitudes que hacen sentir que insistir por la vida de un hijo incomoda.
La escasez de información no solo genera incertidumbre: revictimiza.
Obliga a repetir la historia una y otra vez.
A justificar por qué se pregunta.
A explicar por qué el tiempo importa.
A aceptar que la angustia propia parece no tener lugar en agendas saturadas.
Y aun así, no hay opción.
Porque quienes buscan somos las familias, pero quienes tienen las herramientas formales siguen siendo las autoridades.
Porque, aunque el trato duela y la espera desgaste, la vida de mi hijo sigue dependiendo de esas decisiones, de esos tiempos, de ese compromiso que muchas veces no se percibe.
No expreso esto desde el enojo, sino desde la realidad cotidiana de transitar una desaparición. Esperar respuestas de quienes no parecen dimensionar lo demandante del caso deja una carga adicional: la de sentir que el dolor propio estorba, que la urgencia incomoda, que la vida ausente se vuelve un trámite más.
Mi hijo no es un expediente.
No es una molestia administrativa.
Es una persona cuya ausencia tiene consecuencias reales y diarias.
Entendemos que las investigaciones requieren método, pero también requieren empatía, claridad y responsabilidad. Cuando estos elementos faltan, no solo se debilita la búsqueda: se hiere de nuevo a quienes ya han sido profundamente lastimados.
Este caso no es aislado. Forma parte de una realidad que nos involucra como comunidad. La normalización de la desaparición ha hecho que las familias carguemos no solo con la ausencia, sino con la tarea de exigir humanidad.
A las autoridades les pido que recuerden que detrás de cada carpeta hay una vida suspendida y una familia que espera. Que ninguna búsqueda debería hacerse sin sensibilidad. Que ninguna madre debería sentirse incómoda por exigir a su hijo.
A la sociedad y a los medios les pido que no se distancien. La vigilancia pública y la atención constante también son formas de cuidado.
Yo sigo esperando a mi hijo.
Esperando con dignidad, con lucidez y con la esperanza de que todavía haya decisiones que marquen la diferencia.
Quiero a mi hijo de vuelta.
Porque su vida importa.
Porque aún hay tiempo.
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@rochamoya_@PityVelarde@grupoeleva@Claudiashein@CorteIDH
#PorSiNoLoViste | Cifras de la DGAPA revelan que más de 6 mil 500 profesores de la UNAM superan los 65 años y cuentan con la antigüedad necesaria para el retiro. Sin embargo, la mayoría permanece en activo para no perder bonos, estímulos y prestaciones que desaparecen al jubilarse.
Facultades como Medicina, Derecho e Ingeniería son las que concentran la mayor cantidad de docentes de la tercera edad, enfrentando el desafío de equilibrar la experiencia con la necesidad de renovación académica.
Más información en: https://t.co/2bsICUhusz
He estado buscando un regalo bonito para compartir hoy. Algo sencillo, pero con fondo. Y de repente me encontré con este vídeo.
Nada más y nada menos que Michael Caine recitando el poema If de Rudyard Kipling.
Y pensé: este es el regalo.
No es solo un poema. Es una brújula.
Habla de mantener la calma cuando todo alrededor se derrumba, de confiar en uno mismo sin despreciar a los demás, de saber perder sin romperse y ganar sin volverse soberbio. Habla de resistir sin endurecerse, de seguir siendo íntegro cuando sería más fácil rendirse o convertirse en otra cosa.
La esencia de If es clara y poderosa: crecer no consiste en tenerlo todo bajo control, sino en cómo te sostienes cuando no lo está. En seguir siendo tú, incluso cuando la vida aprieta.
Hoy no encontré un objeto para regalar.
Encontré palabras que acompañan.
Y a veces, eso es lo más valioso.
La propina nace del gesto por agradecer un servicio excepcional; cuando se vuelve obligatoria, pierde su significado y el valor de su retroalimentación.
Si en algún establecimiento incluyen la propina en la cuenta, contáctennos y repórtenlo.
☎️ (555) 568 8722
📲 @Profeco o @AtencionProfeco
Betty es una de nuestras abuelitas rescatadas 💔🐾
Tiene casi todo “en contra” para ser adoptada:
es talla grande,
es de una raza que muchos no quieren,
de un color que pocos eligen,
solo ve con un ojito
y además… ya es viejita.
Pero lo que muchos no ven es lo más importante ✨
💛 Betty todavía tiene mucha energía
💛 le encanta jugar y salir de paseo
💛 y es experta en dar abrazos llenos de amor
No busca perfección, solo una oportunidad.
Un hogar donde pueda disfrutar su vejez con cariño y dignidad.
Dale una oportunidad a Betty, comparte su historia o pregúntanos por ella.
Estamos en CDMX y ella está lista para regalar todo el amor que le queda. 🐶💛
En este capítulo de “Con-ciencia” se explora la lateralidad: la forma en que nuestro cerebro organiza el uso del ojo 👁️, la mano 🤚, el pie 🦶 y el oído 👂 dominantes. Un #PodcastUNAM 🎧 de @RadioUNAM y @unam_psicologia > https://t.co/2kEheANaUU
Julio Alberto Ríos Gallego, mejor conocido como JulioProfe, es un ingeniero civil y docente colombiano que transformó la forma en que millones de personas aprenden matemáticas.
Desde 2009, sus explicaciones claras y paso a paso han acompañado a estudiantes de toda Latinoamérica en secundaria, bachillerato y universidad, convirtiéndose en un referente de la educación digital en español.
Sin trucos ni espectáculos, su método demuestra que la enseñanza clara, paciente y honesta puede cambiar vidas.
📐📚 Actualmente, su canal supera los 5 millones de suscriptores, consolidándolo como uno de los educadores más influyentes en habla hispana.
VÍCTIMAS DE ALQUILER: EL NEGOCIO DE QUEJARSE
¿Sabes qué descubrió Viktor Frankl en Auschwitz? Que había gente que, en un campo de concentración, seguía ayudando a otros. Y gente que se rendía el primer día
La diferencia no era la situación. Era la actitud
Frankl sobrevivió al infierno y escribió “El hombre en busca de sentido”. Su conclusión fue brutal: la última libertad humana es elegir nuestra actitud ante las circunstancias. Incluso cuando todo está jodido
Hoy en día ser víctima es una profesión. Una identidad. Un magnífico negocio.
La gente colecciona traumas como cromos. “Yo tengo ansiedad”. “Yo soy neurodivergente”. “Yo sufro de…”. Y lo peor es que se quedan ahí. Instalados en el diagnóstico como si fuera un sofá de Ikea
Como traumatóloga he visto dos tipos de pacientes con la misma lesión. Unos preguntan “¿cuándo puedo volver a entrenar?”. Otros preguntan “¿me darán la baja laboral?”.
Misma rodilla. Distinto cerebro
La cultura de la queja es adictiva. Te da atención, te da excusas, te da identidad. Pero no te da soluciones. Es como esos pacientes que se memorizan todos sus diagnósticos pero nunca hacen la rehabilitación
Y lo entiendo, ¿eh? Ser víctima es cómodo. No tienes que cambiar nada. No tienes que esforzarte. Siempre hay un culpable externo: el sistema, la genética, tu ex, tu jefe, tu metabolismo lento
Pero aquí va la verdad incómoda: asumir responsabilidad es lo más liberador que existe. Porque si tú eres el problema, tú puedes ser la solución
No digo que niegues tus circunstancias. Digo que dejes de definirte por ellas.
Viktor Frankl perdió a su familia entera y encontró sentido. Tú puedes levantarte del sofá
#LaTraumatologaGeek
#CulturaySociedad | ¿Conoces la diferencia entre la eutanasia y la ortotanasia? La primera no es legal en México, y la segunda, es regulada por la Ley de Voluntad Anticipada. Te contamos sobre este mecanismo con una infografía: https://t.co/fnEepLcPvK
Un poema prehispánico a los perritos 🐕💀🏵️ porque antes de la llegada de los españoles los perros eran sagrados, tanto que para personas como el autor del siguiente poema, eran considerados como su refugio seguro en este mundo, mira:
Cuando estoy sólo, junto a mí,
aquí está mi perro.
Allá donde dicen,
que de algún modo se existe,
¿acaso junto a mí
estará allá mi perro?
Ahora en náhuatl:
In ihcuac zan ye nivel
nican, notech ca notzcuin.
Ompa, in ca ye mihtoa
quenonamican
¿Azo motech,
ompa ye notzcuin?
Traducción de Miguel León-Portilla
Fuente: "El perro como símbolo religioso entre los mayas y los nahuas"