BREAKING! US court ha suspended the US sanctions against me!
As the judge says: "Protecting the Freedom of speech is always just the public interest".
Thanks to my daughter and my husband for stepping up to defend me, and everyone who has helped so far.
Together we are One.
Known as “the woman who avenged Che Guevara,” Monika Ertl was the daughter of Hans Ertl, one of Nazi Germany’s leading propaganda filmmakers. After the Second World War, she fled to Bolivia with her family, like many nazi fugitives. Her father continued to associate there with figures such as Klaus Barbie, the Nazi war criminal known as the “Butcher of Lyon.”
However, Monika turned her back on everything that environment represented. In the late 1960s, affected by poverty and injustice in Bolivia, she broke away from the fascist world around her father and became radicalized. After Che Guevara was killed in Bolivia, she joined the National Liberation Army (ELN) that he had founded. Her codename was now “Imilla,” meaning “Little Girl” in an Indigenous language.
The event that made Monika Ertl known worldwide took place on April 1, 1971: the killing of Roberto Quintanilla, Bolivia’s consul in Hamburg and a former intelligence official considered one of those chiefly responsible for Che Guevara’s death. Quintanilla was one of the men who posed beside Che Guevara’s lifeless body and gave the order for his hands to be cut off.
Monika entered the consulate building in Hamburg disguised as an elegant woman. When she came face to face with Quintanilla, she drew her weapon and shot him three times. In the note she left at the scene were the words: “Hasta la victoria o muerte.” This act echoed worldwide as “Che’s revenge.”
After the assassination, Monika returned to Bolivia and continued underground activities. One of her biggest targets was to kidnap Nazi war criminal Klaus Barbie, an old friend of her father who at that time was advising the Bolivian dictatorship.
However, on May 12, 1973, she was ambushed by Bolivian security forces. She was killed in a clash in the streets of La Paz. Her grave was kept secret and her body was never handed over to her family.
Monika Ertl became one of the most extreme examples of devotion to a cause by rejecting her origins and privileged life. As both a German and a Bolivian revolutionary, she became one of the symbols of the anti-fascist bridge between Europe and Latin America.
@Moonlightshad1 Se ne parlo mi dicono: chi vuole lavora (con la maggiorazione) e chi non vuole no. Senza comprendere che così si genera una concorrenza fra lavoratori disponibili a lavorare nelle feste e chi no. Col risultato che si è obbligati a lavorare nel festivo per non perdere il lavoro
Trump was 43 when his wife testified under oath that he ripped hair from her scalp and sexually assaulted a child.
What part of this are people defending?
Roma, fermato l'autore degli spari al corteo del 25 aprile: si tratta di un ragazzo di 21 anni, Etihan Bondi, e ha detto di far parte della Brigata Ebraica. È accusato di aver premuto il grilletto di una pistola soft air contro Rossana Gabrieli e Nicola Fasciano, 62 e 66 anni, rimasti feriti in modo lieve
7 adolescenti ebrei israeliani hanno linciato e ucciso a sangue freddo un ebreo israeliano nero etiope, il Giorno dell'Indipendenza di Israele,
perché aveva chiesto loro di non vandalizzare la pizzeria in cui lavorava.
La supremazia ebraica violenta e razzista rappresenta una minaccia letale per tutti.
Israele ha ammesso di aver sterilizzato donne ebree di origine etiope di colore, A LORO INSAPUTA, per mantenere una maggioranza ebraica Bianca.
Este hombre se llama Mohamed Bzeek, vive en California y esa niña que tiene en brazos murió pocos días después de que le hicieran la foto, también en sus brazos. No era su hija. Era uno de los diez niños que han muerto bajo su cuidado. Porque Bzeek es padre de acogida y solo acoge a niños en estado terminal, para que no mueran solos.
Nació en Trípoli en 1954, antes de irse de Libia corría maratones. En 1978 entró en Estados Unidos con un visado de estudiante y allí se quedó. Vive en Azusa, una de esas localidades del extrarradio de Los Ángeles por donde circulan camiones y donde las casas tienen una pinta genérica, agrupadas sin llamar la atención.
En 1989 conoció a Dawn Rowe, que ya era madre de acogida desde principios de los ochenta, se casaron y empezaron a acoger juntos. En 1995 tomaron la decisión de dedicarse exclusivamente a niños con enfermedades terminales, los que nadie quería.
Me pregunto cómo fue ese momento exacto en que dos personas se sientan en una cocina y deciden que van a abrir su casa a los niños que se mueren, y en cómo esa decisión se toma, sin actas, sin nada que la registre, y sin embargo organiza el resto de una vida.
La primera niña que murió en su casa tenía un año, espina bífida, parte de la columna le crecía fuera de la piel. Murió el 4 de julio de 1991, mientras Mohamed se duchaba y Dawn preparaba la cena, él recuerda haber salido del baño y haber encontrado médicos en su salón. Lloró tres días.
Desde entonces ha acogido a unos ochenta niños, diez han muerto en sus brazos. El condado de Los Ángeles, cuatro millones de habitantes, lo llama cuando no hay nadie más. Lo llaman el padre de último recurso.
Muchos llegan sin nombre, nacen en hospitales y los abandonan, las familias no los nombran y en el papel pone "Baby boy", "Baby girl". Mohamed los nombra, les pone un nombre antes de que mueran.
Un nombre es gratis, cuatro sílabas, pero ese gesto, cuando se pone el nombre, decide si un niño que vivirá tres semanas existirá como persona o como registro administrativo.
Su hijo biológico, Adam, nació con osteogénesis imperfecta y enanismo, se ha roto casi todos los huesos del cuerpo. Dawn murió en 2015 de una enfermedad pulmonar y desde entonces Mohamed sigue solo, solo puede ocuparse de un niño a la vez. Cuando un periodista del Los Angeles Times entró en su casa en 2017 cuidaba de una niña de seis años con microcefalia, ciega, sorda, pies zambos, caderas dislocadas, no movía brazos ni piernas, tenía convulsiones. La había recibido con siete semanas de vida y le habían dicho que viviría unos meses. La sostenía durante las convulsiones y le hablaba aunque no oyera.
Sé que no puede oír, sé que no puede ver, pero le hablo, tiene sentimientos, es un ser humano.
En 2016, a Bzeek le diagnosticaron cáncer de colon, le pidió tiempo al médico, no puedo operarme todavía, tengo a un niño en casa que es terminal y tengo a mi hijo, que es discapacitado, no hay nadie más para ellos. En el hospital, ingresado, solo, dijo que por primera vez entendió lo que sentían los niños que cuidaba. Si yo a esta edad estoy asustado, cómo estarán ellos. Se operó y siguió.
Bzeek es musulmán practicante. Su historia se hizo internacional en febrero de 2017, justo cuando Trump firmó la orden ejecutiva que vetaba la entrada en Estados Unidos a ciudadanos de siete países de mayoría musulmana, Libia era uno de ellos. Ese mismo mes, en Azusa, el único padre de acogida de toda la ciudad de Los Ángeles dispuesto a llevarse a casa a los niños terminales era un libio musulmán.
Aunque mi corazón se rompa, dijo una vez, la muerte es parte de la vida, estoy con ellos hasta el final, los conforto, los quiero, quiero que sientan que tienen una familia, que tienen a alguien. Que no están solos.
‘My grandmother told me about the Holocaust and about never again. This isn’t never again’
A legend
A Jewish activist protest at Rutgers University after they invited an Israeli soldier.
This young man received a call from the Israeli military saying he could either die alone or in the car with his family. He ran into a field alone and was murdered by one of their drones. This is the future Israel wants for the entire world. They cannot have it.