Brazos también cruza bajo pecho mientras le observa.
—Cada uno sabe por qué camino debe continuar. La única diferencia ahora es que yo no me voy a entremeter en el tuyo.
Pestañas bate, y al final a blanco va mirada, chasqueando lengua en evidente rechazo ante palabras.
No era un desastre cualquiera, fue un intento de arrebatar una vida, la suya. Él recuerda lo que escucho como el árbol estaba más torcido de lo que mostraban o más bien aparentaban.
Y en medio de eso, estaban ellos dos.
Sato Ronin no era el único parado bajo una tormenta ahora mismo.
De hecho, y muy para pesar de ambos, Shinazugawa Ray era el único capaz de comprender aquella sensación de desasosiego, de pérdida de rumbo e ideal elegido hace tiempo.
No alegó, sólo desvío mirar.
—Todo esto es una mierda, Ray.
Destruir siempre estuvo en sus planes, podría decirle que se una a él para destruir esa asociación.
—Quiero seguir con mi venganza, ellos no son diferentes de los demonios.
Hizo una pausa, mano estaba zarandeado en un ademán que palabras
En el estanque que es él, la mayoría es odio hacia quien una vez dirigió esa organización, como perspectiva cambio cuando supo lo que hacían.
Como jugaban al ajedrez con las vidas humanas. Con la suya incluida, solo obedecía con devoción.
Si bien no correría con lo que sea que Ronin pronuncio funcando de 'terapeuta', permite que éste hable y opine sobre su relación con Lee sin interrumpir o reaccionar.
En la vida de Ray, ese hombre fue importante. Y lo sigue siendo.
Conocer otra cara de él no lo cambiará.
se pudrió. Eso; se fracturaba lentamente como si siempre hubiese sido un vidrio fijo.
Esa noche, con esa conversación. Cambiaba todo y era algo que debía procesarse.
Un trago en seco da.
—Cómo... ¿Cómo puedo confiar en qué lo qué dices es cierto?
Única pregunta menciona, de
Y cree que con ese comentario dejará en claro para Sato que él /sabe/ qué paso esa noche.
¿Pero?
¿Cambia eso algo?
¿Cambia los golpes que Ronin le dio? ¿Cambia la estúpida rivalidad que han mantenido por años? ¿Cambia el desprecio del hombre hacia Ray?
No cambia nada.
—Lo tenías idealizado.
No lo iba a culpar, recuerda el timbre de voz la forma en que hacía sentir comodidad.
Esa trampa, es una red de araña que conoce por desgracia o solo es una mera comparación ridícula.
Esperaba más, que le alzara la voz y le dijera lo típico
—¿Escuchaste lo que dije? Para lo que yo sabía, lo era.
No existía reproche alguno en timbre Shinazugawa.
De hecho, no había forma de expresar molestia en ese instante. No cuando tema de conversación era uno al que varón le dedicó demasiado tiempo, demasiado pensar.
odio que envenena hacia Ubuyashuki Lee.
Shinazugawa estuvo respondiendo sus preguntas muy bien.
¿No es su turno?
—Me asignaron escoltar a un Yakuza de vuelta a su “sede”.
Lo que pasó después es terrible de recordar, todavía puede sentir el dolor tan vividamente, como
El cambio repentino en el ambiente era demasiado notable el pasar de disfrutar de las mejores comidas de su vida a estar algo tenso.
Rostro seguía manchado, no había molestia. Varias rebanas de huevo ya consumidas por él. Esperando algo, rubíes no se apartaron de
Varón de brebaje no aparta mirada, aunque ruido de cubiertos chocando con mesa y masticar ajeno es suficiente para saber que Ronin no pretende dejar el mínimo grano de arroz en plato.
Y jamás lo reconocería, pero aquél es el mejor cumplido para un cocinero.
—¿Él realmente confiaba en ti o solo te escogió por qué eras alguien fácil de manipular? Al menos para él.
Se inclina hacia atrás, mentón eleva algo retador.
—Si lo hacía, era como ponerme yo mismo en la guillotina y dejar que terminen su trabajo, ese no es mi estilo