Confiar no es sentir seguridad todo el rato, sino darle a alguien la oportunidad de que pueda decepcionarte. Confiar es dejar la puerta abierta, sabiendo que quien se queda es porque verdaderamente quiere estar ahí. Confiar es dejar de controlar lo que no depende de ti aceptando que, si algo pasa, se tomarán decisiones en el momento, no antes. Y es que confiar no implica la ausencia de vértigo, pero sí aprender que asomarte continuamente no evita la caída, sino que hace que esta duela el doble. Confiar es una elección diaria sin que el miedo a perder lo que te importa decida por ti. Que la confianza más que sentirla, se hace, pero siempre teniendo en cuenta con quién la construyes
Porque con cualquiera no vale
Me encanta que una persona me hable para decirme algo que le hace feliz, algo que le hace ilusión, algo que ha conseguido. Significa que sabe que te vas a alegrar de ello, y creo que no hay nada más bonito que vivir los triunfos de los tuyos como propios.
Un padre ha grabado la diferencia en el comportamiento de sus hijos cuando está usando el móvil y cuando no. Por esto es tan importante darles atención:
Esta campaña sobre la salud mental es increíble. “A veces puede ser obvio cuando alguien está luchando por sobrellevar la situación, pero a veces las señales son más difíciles de detectar”
Es difícil vivir con la disonancia cognitiva de intentar sacar a flote nuestra salud mental mientras vemos que el mundo es un lugar horrible con un horizonte trágico. Juraría que lo lógico hoy día es sentirse mal, no son buenos tiempos a nivel global ni parece que lo vayan a ser