César Combina, excongresista de la República: "Quien se mete con comunistas, siempre termina traicionado, y eso le pasó a Hernando de Soto, quien recién se dio cuenta qué es el marxismo, comunismo y Perú Libre".
#AlDíaConWillax#CésarCombina#HernandoDeSoto#comunismo
¿De qué vive Indira Huilca?
¿Quién la puede contratar para hacer informes sociológicos?
🤷🏻♂️
A este tipo de seres improductivos lleva López Chau de Ahora Nación, los casquitos, como si trabajaran…
Sumados a la Refinería y otros más, estamos hablando de un despilfarro criminal de más de s/ 50 mil millones
Mientras tanto, la anemia en más de 40% y los colegios cayéndose a pedazos
🇲🇽🇲🇽
Tanto jode la Sheinbaum, que es ella la que debe pedir perdón a los aún millones de nativos mexicanos con rasgos más auténticos que ella:
Supuestamente ella reniega del cruce cultural; pero lleva un apellido no hispano, su origen es no hispano.
Perdón por haber postulado ella, que tiene sangre de otra raza que no representa precisamente al mexicano promedio,
Perdón por no haber alentado que sea un mexicano más representativo el que postule a la presidencia.
Repito, si tanto jode, entonces debió respetar la autenticidad de la demografía mexicana.
La mayor estafa de la vida es pagar impuestos por el dinero que ganamos, pagar impuestos por el dinero que gastamos y pagar impuestos por las cosas que poseemos, por las que ya hemos pagado impuestos, con dinero que ya ha sido gravado.
@LaSalitadelSin A los Acuña les dicen “Narcuña” en las afueras de Trujillo. Ese gorgojo lava todo ese dinero sucio más el de sus mineros ilegales en su universidad de m13rda ( Cesar Vallejo) . Debe ser expulsado de la política, es una mafia que le hace daño al Perú.
🇪🇨🇵🇪 Una ofensiva militar contra la minería ilegal en Ecuador logró destruir 129 campamentos dedicados a esta actividad ilícita en el Parque Nacional Podocarpus, una de las áreas naturales protegidas más grandes del vecino país, situada cerca de la frontera con Perú.
Durante nueve días, las Fuerzas Armadas también han destruido 94 bocaminas y 56 chancadoras utilizadas por los mineros ilegales para extraer oro en esta reserva natural.
📸: EFE/ Mauricio Torres
Más información 👉 https://t.co/hHE8zrE0zD
@RoyAlta_Peru Amigos tuiteros, este sujeto impresentable es una rata asquerosa : Ladron y preso por robo con violencia según información oficial del INPE, 30 años después desfalcó a la UNI. Esta mierda no puede ser presidente!
@Liberfach0 Suelten la dirección. Hay que ir a atormentarlos. La escoria venezolana cree que puede venir, agredir y humillar impunemente a un veterinario.
Ha llegado la hora de aplastarles la kab3za y dejarlos medio mu3rtos, si es necesario.
Las tasas de divorcio son altas en esta generación por una razón muy simple: la gente no entiende lo que realmente significa el matrimonio. Las redes sociales han hecho creer a todos que siempre hay alguien mejor, un hombre más rico, una mujer más guapa, una vida más emocionante, pero la comparación destruye la lealtad.
La gente quiere bodas, no matrimonios. Pasan meses planeando la ceremonia y cero tiempo aprendiendo a comunicarse cuando las cosas se ponen difíciles. Ya nadie sabe discutir.
Gritan, se cierran en banda, huyen en lugar de aprender a luchar el uno por el otro. La presión económica deja al descubierto las debilidades de sus relaciones. En vez de construir juntos, las parejas se enfrentan, los hombres dejan de liderar, las mujeres dejan de respetar a sus parejas, la tentación está por todas partes. Ahora todos usan jerga terapéutica para evadir la responsabilidad. Todo es tóxico, todo es trauma. Nunca tienen la culpa de nada.
Ya no hay presión social para permanecer casados. Nadie mayor dice que hay que intentar arreglarlo. Solo amigos dicen que se separen. Te mereces algo mejor. Los hijos se volvieron opcionales, el sacrificio quedó obsoleto y los votos se convirtieron en meras sugerencias.
Antes, el matrimonio significaba «sufriré contigo». Ahora significa «me quedaré mientras sea feliz». Y por eso la tasa de divorcios es alta: porque la gente no sabe sufrir juntos.
Solo saben retirarse cuando la emoción desaparece.
¡Estamos en las trincheras!