¿𝐏𝐨𝐫 𝐪𝐮𝐞́ 𝐧𝐨 𝐡𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐫𝐞𝐠𝐫𝐞𝐬𝐚𝐝𝐨 𝐚 𝐥𝐚 𝐋𝐮𝐧𝐚 𝐞𝐧 𝐦𝐚́𝐬 𝐝𝐞 𝟓𝟎 𝐚𝐧̃𝐨𝐬?
A menudo me lo preguntan, y la razón no está en una supuesta pérdida de capacidades técnicas ni en la falta de ambición, sino en un complejo equilibrio entre presupuestos, prioridades de las políticas y cambios en las estrategias. Déjame explicarte, paso a paso, el porqué de esta larga pausa y, sobre todo, por qué ahora parece que estamos a punto de superarla.
𝑬𝒍 𝒆𝒔𝒑𝒆𝒋𝒊𝒔𝒎𝒐 𝒅𝒆 𝑨𝒑𝒐𝒍𝒐
Para entender este silencio de décadas, también hay que recordar el estruendo que lo precedió. El programa Apolo no se inició por mera curiosidad científica, sino por la Guerra Fría: se trató de una demostración de la superioridad tecnológica.
A finales de la década de los 60, la NASA llegó a absorber casi el 4,5 % del presupuesto federal de Estados Unidos con un único objetivo: vencer a la Unión Soviética en la conquista espacial. Sin embargo, cuando Neil Armstrong y Buzz Aldrin plantaron la bandera en 1969, la carrera fue considerada ganada. La victoria llegó acompañada de un desinterés popular y de un relajamiento político de la tensión.
La llegada de fondos se redujo drásticamente; a principios de la década de 1970, el presupuesto de la NASA cayó por debajo del 1 %, un nivel que aún se mantiene. En el Congreso, la cuestión pasó a ser: «¿Por qué gastar tanto en la Luna si hay guerras y problemas urgentes en la Tierra?».
𝑳𝒂 𝒅𝒆𝒄𝒊𝒔𝒊𝒐́𝒏 𝒅𝒆 𝒒𝒖𝒆𝒅𝒂𝒓𝒏𝒐𝒔 𝒄𝒆𝒓𝒄𝒂
Con menos recursos y la obligación de priorizar, se cancelaron las misiones Apolo 18, 19 y 20 , y la estrategia viró hacia la reutilización, originando el transbordador espacial.
Así pasamos a la era de la órbita baja: estaciones como Skylab y, después, la Estación Espacial Internacional. Se planteaban como laboratorios prácticos y cooperativos, mucho más fáciles de justificar desde el punto de vista político y menos arriesgados que las aventuras lunares. El precio fue alto: nos anclamos cerca de la Tierra y empezamos a mirar hacia dentro en lugar de hacia el exterior.
Se intentó volver —iniciativas de presidentes como George H. W. Bush en 1989 o George W. Bush en 2004—, pero esos programas, como Constellation, acabaron frustrados por costos desorbitados, problemas técnicos y falta de continuidad política.
𝑳𝒂 𝒏𝒖𝒆𝒗𝒂 𝒆𝒄𝒐𝒏𝒐𝒎𝒊́𝒂 𝒅𝒆𝒍 𝒆𝒔𝒑𝒂𝒄𝒊𝒐
¿Por qué ahora? ¿Qué ha cambiado para que la Luna se ponga en valor como una necesidad estratégica? La respuesta no se encuentra en las estrellas, sino en el hielo que se ha ido depositando de forma ininterrumpida a lo largo de miles de millones de años en el fondo de los cráteres del polo sur lunar que siempre permanecen en la oscuridad. En estos cráteres, hay almacenadas miles de millones de toneladas de agua helada, un recurso, sin duda, muy importante. Mediante electrólisis, podemos separarla en oxígeno para respirar e hidrógeno para el combustible de cohetes. A esto se le llama ISRU (in situ resource utilization, que en español significa utilización de recursos in situ) y es lo que cambia las reglas del juego para la exploración espacial; hasta ahora, viajar al espacio era como atravesar un desierto llevando todo el agua y el combustible sin el cual no se podía sobrevivir, un proceso demasiado engorroso y caro. El hielo lunar lo cambia todo. El hielo lunar convierte la Luna en una especie de «gasolinera» espacial, al eliminar la dependencia de la gravedad terrestre. Posibilita reabastecer satélites, suministrar energía a remolcadores orbitales o lanzar misiones exploratorias sin tener que transportar todo el peso desde la Tierra.
𝑼𝒏 𝒆𝒄𝒐𝒔𝒊𝒔𝒕𝒆𝒎𝒂, 𝒏𝒐 𝒖𝒏𝒂 𝒔𝒊𝒎𝒑𝒍𝒆 𝒆𝒙𝒑𝒆𝒅𝒊𝒄𝒊𝒐́𝒏
Este desarrollo no se limita a ser un simple proyecto, sino que constituye la construcción de un ecosistema lunar.
Lo que estamos presenciando en estos años no se asemeja a la repetición del programa Apolo, sino a algo más orgánico y sostenible: el nacimiento de una economía en la Luna. La NASA ya no opera de manera aislada, sino que actúa como diseñadora de un mercado emergente. A través del programa CLPS (Servicios Comerciales de Carga Lunar), se convierte en un cliente principal que contrata servicios de empresas privadas. El calendario actual refleja este proceso de colonización logística:
- Intuitive Machines → investiga anomalías magnéticas, como las de Reiner Gamma.
- Firefly → se centra en la cara oculta de la Luna.
- Blue Origin → ensaya aterrizadores de precisión, como el Pathfinder de Blue Moon.
- SpaceX → trabaja en Starship para desarrollar vehículos de carga pesada.
Las diferentes misiones preparan el terreno de juego mediante rovers, sistemas de energía y repetidores de comunicaciones. Son el camino abierto a proyectos que van desde centros de datos orbitales (con el frío espacial como nuevo refrigerante), fábricas en microgravedad o minería de helio-3 para la futura fusión nuclear.
𝑳𝒂 𝒈𝒆𝒐𝒑𝒐𝒍𝒊́𝒕𝒊𝒄𝒂 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒏𝒖𝒆𝒗𝒂 𝒇𝒓𝒐𝒏𝒕𝒆𝒓𝒂
Donde hay recursos, hay competencia, y emergen nuevas “carreras", menos evidentes pero más decisivas que las de la Guerra Fría. China avanza con firmeza: alunizajes tripulados para 2030 y una base permanente en el polo sur. Los mejores sitios —picos de luz eterna cerca de cráteres con hielo— son limitados. El que llegue primero tendrá ventajas para establecer normas y el acceso a los recursos en el espacio cislunar. Y en respuesta, Estados Unidos trata de contrarrestar con los Acuerdos Artemis: una exploración abierta y transparente, con aliados internacionales. No se trata solo de plantar una bandera, sino de definir las reglas éticas y legales para la expansión de la humanidad.
𝑬𝒍 𝒈𝒓𝒂𝒏 𝒆𝒏𝒔𝒂𝒚𝒐 𝒈𝒆𝒏𝒆𝒓𝒂𝒍
Volvemos a la Luna, pero ahora como un laboratorio ideal: a solo tres días de distancia permite probar tecnologías críticas antes de un viaje de años al Planeta Rojo. Aquí perfeccionaremos sistemas de soporte vital cerrados, de protección contra la radiación cósmica y de supervivencia en entornos hostiles.
Estamos a las puertas de un momento histórico. La economía lunar ya no es un sueño, sino una economía forjada de aluminio, silicio y ambición humana. Cuando las tripulaciones de Artemis regresen, lo harán no solo como héroes, sino también como pioneros de una nueva era multiplanetaria para la humanidad.
@NASAArtemis@NASA
🚨🚨LA GU€RRA DE UCRANIA EXPLICADA EN 5 MINUTOS, por Jeffrey Sachs, exconsejero del secretario general de la 0NU💥:
“Esto no es un ataque de Putin a Ucrania, como nos dicen todos los días”
“Ya son 600.000 los ucranianos que han muerto desde que Boris Johnson voló a Kiev”
ESCUCHE al académico geopolítico Jeffrey Sachs EXPLICAR LA VERDAD detrás del conflicto entre Rusia y Ucrania. ⚔️🔥
@DAJ_EU_Diputado@gisbert_ruben No se acabaría, porque de ser así en china no habría corrupción, y aún así sigue habiendo casos.
Pero tendríamos la tranquilidad de saber que se persigue, se castiga y que la perdida econòmica provocada a la población se intenta recuperar a costa del procesado.
Cultivar naranjas, limones o tomates en España contamina y destruye el planeta, pero cultivar las naranjas en Sudáfrica, los limones en Turquía, los tomates en Marruecos y después traerlo todo a España es ecofriendly.
Ojo porque ESTA CRONOLOGÍA DE LA CATASTROFE si es CLAVE:
(Lo que muchos no dicen es que la reparación de la presa de forata para evitar el riesgo de rotura, lleva aprobada desde el año 2017, sin ejecutarse ¿por qué? Reparar presas no da votos)
https://t.co/6i4JNlzVnQ
La Junta Democrática anuncia la convocatoria de una movilización nacional en respuesta al abandono institucional.
Comenzamos los contactos con asociaciones civiles y divulgadores para organizar una acción coordinada.
#SoloelPuebloSalvaalPueblo
Básicamente las Vacunas del Covid-19 contienen nanopartículas lipídicas sólidas, utilizadas en los tratamientos de “vacunación ARN” como vehículo de administración.
Estas nanopartículas se diseñan y producen sintéticamente en laboratorios y tienen el problema de que al ser sólidos lípidos, aunque son solubles, en muchas ocasiones no se llegan a disolver tan fácilmente ni eliminar del organismo, pueden permanecer meses sino años en el torrente sanguíneo.
La razón es que si no se disuelve y expulsa mediante orina o heces, el cuerpo finalmente identifica la partícula como un agente extraño o tóxico y trata de eliminarlo provocando una inflamación y allá donde esto sucede hay problemas, ya sea en el propio torrente sanguíneo generando trombos y diferentes problemas circulatorios, o al acumularse en órganos como el corazón obstaculizando la circulación y generando cardiopatías, en el cerebro provocando demencia prematura o infartos cerebrales, en los ovarios provocando trastornos menstruales y un largo etcétera.
Esto no significa que la partícula en sí sea tóxica, PERO SÍ QUE CONTIENE UN RIESGO EN SU ADMINISTRACIÓN, un riesgo estadístico conocido.
Todo esto era sabido por las farmacéuticas y los organismos sanitarios Y NO SOLO NO DIJERON NADA SINO QUE SUPRIMIERON EL ASPECTO CLAVE DE TODO TRATAMIENTO con riesgos, la información y el consentimiento o voluntariedad en el tratamiento.
EN RESUMEN, NUESTROS GOBIERNOS Y LAS EMPRESAS QUE ADMINISTRARON LA VACUNA SABIAN QUE HABRIA GENTE QUE MORIRÍA POR VACUNARSE PERO OCULTARON ESA INFORMACIÓN Y FORZARON QUE LA GENTE SE VACUNARA SIN SABER LO QUE HACÍA Y LOS RIESGOS QUE CORRIA, asegurando que la vacunación era totalmente segura.
Cuando os digan que la radio es algo antiguo, recordad que en la UE hay medios de comunicación a los que hoy tienes que entrar usando una VPN de Senegal. Lo bueno de la radio de Onda Corta es que puedo escuchar la BBC de Londres, Corea del Norte, o lo que me de la gana sin que nadie me de su permiso, ni me perfile, de forma totalmente anónima. Fomentemos el pensamiento crítico; el conocimiento y no la censura. Son las mejores armas contra la propaganda.
Esta es una de las fotografías más duras que he restaurado y coloreado, y a su vez quizá, una de las más necesarias.
Estos dos hombres le están mostrando a sus liberadores cómo era su trabajo como parte del Sonderkommando. Pero, ¿Qué era el Sonderkommando?
Hilo:
Vergüenza dan PP y VOX tratando de apropiarse de la lucha de los agricultores y ganaderos, pero lo de CC. OO y UGT es para que no les quedara hoy ni un solo afiliado.
Fuera los partidos y sindicatos del Estado, por su culpa estamos como estamos, por su corrupción nuestra tierra se muere.
Sin organización civil, no hay fuerza para luchar por nuestro porvenir.
Estos son los doce angelitos empleados de @UNRWA identificados hasta ahora por participar en la masacre de Hamás del 7 de octubre.
Para que os hagáis idea: uno, llamado Alaa, es profesor de la UNRWA, era comandante de pelotón de Hamas en Nusseiret; y participó en la masacre de del kibutz Be’eri.
Otro, llamado Faisal, trabajador social de la UNRWA, es terrorista de Hamas en el Batallón Nusseiret y participó en la toma como rehén del cadáver de un soldado.
A estos los financia @jmalbares