Una de mis frases favoritas de Fahrenheit 451. Pasa desapercibida en el libro, pero es de las más cálidas:
"Cuando muere, todo el mundo debe dejar algo detrás, decía mi abuelo. Un hijo, un libro, un cuadro, una casa, una pared levantada o un par de zapatos. O un jardín plantado. Algo que tu mano tocará de un modo especial, de modo que tu alma tenga algún sitio a donde ir cuando tú mueras, y cuando la gente mire ese árbol, o esa flor, que tú plantaste, tú estarás allí.
«No importa lo que hagas —decía—, en tanto que cambies algo respecto a como era antes de tocarlo, convirtiéndolo en
algo que sea como tú después de que separes de ello tus manos. La diferencia entre el hombre que se limita a cortar el césped y un auténtico jardinero está en el tacto. El cortador de césped igual podría no haber estado allí, el jardinero estará allí para siempre.»"
Right now, orbital infrastructure can only detect a wildfire once it grows larger than a football pitch. By early 2025, a custom satellite constellation will spot a fire the size of a classroom in under 20 minutes.
Firefighters currently operate with a severe data lag. They’ve relied on low-resolution satellite imagery that only updates a few times a day. By the time an anomaly registers on a monitor, the fire has already established a destructive perimeter. Hotter and drier climates mean these delays carry catastrophic costs.
Google Research teamed up with the Earth Fire Alliance to alter that timeline. Backed by $13 million in funding, they partnered with Muon Space and the Environmental Defense Fund to build FireSat. They developed custom infrared sensors specifically to detect small-scale combustion from space.
The software relies on rapid comparative analysis. The system uses artificial intelligence to scan the globe, isolating any 5x5 metre block of land. It then compares that precise spot against historical imagery. The model instantly factors in local weather conditions and nearby infrastructure to confirm an active fire.
They trained this detection model by flying the custom sensors directly over controlled burns. This established a baseline dataset, teaching the AI exactly what early-stage ignition looks like from high altitude.
Muon Space launches the first FireSat satellite in early 2025. A full global constellation will follow over the next few years. Once operational, the network gives emergency responders near real-time telemetry on the exact location, size, and intensity of a blaze.
Every detection also feeds into a global historical record. Scientists and forestry services will use this continuous stream of data to map fire behaviour and model future spread patterns. We’re moving the entire global response to wildfires from delayed reaction to algorithmic early intervention.
Más de 40 especies ya estaban en riesgo en la zona más afectada del derrame en Veracruz
En la zona más afectada por el derrame de hidrocarburos en Veracruz hay al menos 40 especies que ya estaban catalogadas amenazadas o en peligro de extinción.
Y que ahora están expuestas directamente a contaminación por petróleo.
Desde un principio no se trata de ecosistemas sanos enfrentando un único evento de contaminación, son sistemas frágiles que reciben un golpe adicional que puede ser irreversible.
Entre las especies afectadas están los pastos marinos como el pasto de los bajos (Halodule wrightii), el pasto de manatí (Syringodium filiforme) y la hierba de tortuga (Thalassia testudinum).
Estos organismos forman praderas submarinas que sostienen la vida en el Golfo, al producir oxígeno, fijar el fondo marino y sirven como refugio y zona de crianza para peces, moluscos y crustáceos.
Cuando el hidrocarburo cubre estas áreas, impide la fotosíntesis y destruye estos espacios desde la base, reduciendo la capacidad de reproducción de muchas especies de las que dependen también las comunidades de pescadores.
La presencia de hidrocarburos afecta directamente a los corales.
Como el coral estrella montaña (Orbicella faveolata), el coral rocoso de estrellas (Orbicella annularis), el coral cuerno de alce (Acropora palmata) y el coral cuerno de ciervo (Acropora cervicornis).
Los arrecifes que forman son estructuras vivas que tardan décadas en desarrollarse y que albergan cientos de especies.
El contacto mínimo con hidrocarburos y la acumulación de contaminantes pueden provocar su muerte o debilitarlos hasta el punto en que dejan de cumplir su función como hábitat.
En estos ecosistemas también viven peces como el loro listado (Scarus iseri) y el pez loro (Sparisoma viride), cuya alimentación controla el crecimiento de algas.
Sin ellos si las algas crecen sin control, cubren a los corales e impiden su supervivencia, la disminución de estos peces acelera el deterioro de los arrecifes, generando un efecto en cadena que afecta a todo el sistema.
La contaminación tampoco se queda en el mar.
El mangle prieto (Avicennia germinans) forma una barrera natural entre tierra y océano, protege las costas y sirve como zona de crianza para muchas especies.
Cuando el petróleo se adhiere a sus raíces, permanece atrapado durante años, afectando tanto a organismos acuáticos como a especies terrestres que dependen de estos espacios.
Las aves también están en una situación crítica, especies como la garza rojiza (Egretta rufescens) y el chorlo chiflador (Charadrius melodus), ya catalogadas en peligro de extinción, dependen directamente de estos ecosistemas contaminados para alimentarse.
Un pez o crustáceo contaminado no solo muere, también se convierte en una fuente de toxicidad para quien lo consume.
Cuando un ave ingiere un organismo con hidrocarburos en su interior, estos compuestos se acumulan en su cuerpo, provocando daños internos, pérdida de capacidad reproductiva o muere.
Este proceso, conocido como bioacumulación, explica cómo un derrame no afecta solo a las especies que están en contacto directo con el petróleo, sino a toda la red alimentaria.
Incluso especies no marinas, como el halcón peregrino (Falco peregrinus), pueden verse afectadas de manera indirecta al alimentarse de organismos contaminados o debilitados.
Lo que está ocurriendo en Veracruz no solo es la pérdida de animales, es la alteración de ecosistemas.
Cuando estos procesos como el de alimentación y reproducción se alteran al mismo tiempo en distintos niveles, la recuperación puede tardar décadas o no ocurre.
La presidenta Claudia Sheinbaum continúa minimizando esta crisis ambiental, tratando como si fuera una sola espectadora de lo que sucede en el país que se supone debe de liderar.
La gobernadora Rocío Nahle aún sostiene que no existe una mortandad masiva de fauna y que especies como tortugas y delfines no han sido afectadas de manera significativa.
¿Cómo argumenta que no hay afectación relevante cuando hay especies en peligro de extinción dentro de la zona contaminada?
¿Cómo se puede hablar de control cuando el impacto alcanza la base del ecosistema?
La muerte visible es sólo una parte, ya que la verdadera afectación ocurre en la cadena alimenticia, en la reproducción de especies y en la degradación de hábitats que tardaron décadas en formarse.
Reducir el problema a la responsabilidad de un privado no elimina la obligación del gobierno de Sheinbaum de reconocer la magnitud del daño ni de actuar con todos los mecanismos disponibles.
📣 NEW! I’ve just released the BIGGEST and perhaps most creative project I’ve ever worked on!
“Searching for Birds” https://t.co/CgFoywkrjq 🐤
A #dataviz article & exploration that dives into the data that connects humans with birds, by looking at how we search for birds.
Pleased to share this thoughtful essay by Jess on my flower design project🌹🧬
As a small thank-you for spreading the work, I'm randomly giving away 5 of these new morphogenesis hoodies to whoever retweets this!
ha! here is something fun and totally random I've been pondering: as Oliver Sacks has beautifully written - "what is the space between two snowflakes?" Language can describe all the things, stuff, and people in intricate details. But what about the 'space', the 'nothingness' in between all of them? Without this 'nothingness', space doesn't exist, and things to move. The elegant path a butterfly took from one flower to another is as curious and intriguing as the fact the butterfly has landed on a flower...