En Albacete (donde se dedica el 29% del salario al alquiler), todo lo que ganes desde el 1 de enero hasta el 16 de abril se va íntegro a tu casero; a partir de ahí empiezas a trabajar para ti. En Pontevedra (43%) te liberas de tu casero el 6 de junio. Y en Madrid (72%) no dejas de pagarle hasta el 20 de septiembre: 9 meses de trabajo antes de ganar 1 euro propio.
He adaptado el mapa para que en lugar de los porcentajes aparezcan las fechas, que son algo más informativas del esclavismo moderno al que hemos condenado al 20.8% de la población que vive de alquiler en nuestro país.
Since Pope Leo XIV mentioned this in encyclical, this means if your employer is pushing you to use AI, you can cite religious conserns as a reason to not use it at work
Es muy preocupante que los orangutanes de borneo comiencen a usar herramientas para cazar. Como biólogos, tenemos la obligación moral de impedirlo, ya que hay un alto riesgo de que estos orangutanes continúen su evolución hasta el día en que se levanten a las 5 de la mañana para ir a trabajar a un lugar todo feo y explotado.
La LOPIVI obliga a comunicar indicios de violencia sobre menores, y específicamente contenidos en Internet que constituyan violencia contra niños, niñas o adolescentes.
Así que no es solo lo correcto, lo ético, lo decente y lo protector: ES OBLIGACIÓN.
@hexprax Right-wingers love to be like "oh you think patriarchy is bad for women? Actually patriarchy is even worse for men... No we don't want to change anything about that."
100% capitalisme. Lliure del control de l'estat, sense impostos, sense regulació del mercat.
O què us pensàveu que era el Capitalisme pur?
No pagar impostos i tenir metge, escola, i policia?
Solo hay dos motivos para decir que el euskara divide; la negacion del ser nacional de EH. (Soy español, en españa, y hablo español) y la creencia de que un trabajo publico es un derecho.
Los vascos tenemos derecho a ser atendidos en lo publico en euskara. Eso si es un derecho.
La “clase media” no existe como clase social: es un invento del capitalismo para que los trabajadores no se reconozcan como clase obrera. Divide, despolitiza y hace creer que estás más cerca del rico que del que vive de su trabajo.
Con cada avance que ha vivido nuestro país el esquema ha sido el mismo: la izquierda lo aprueba y la derecha dice que se va a acabar el mundo. Finalmente la medida es un éxito y nadie se acuerda de los pronósticos de los agoreros. Y vuelta a empezar. Así con todo.