Te despiertas un miércoles cualquiera.
Dejas a tu mujer e hijos durmiendo un rato más, desayunas rápido y sales hacia el trabajo.
Con tu sueldo de currante planeas comprar una segunda vivienda para veranear en el pueblo de tus padres por 20.000€, y el puente lo pasareis en un caserío de Santander con amigos.
Almuerzas en Bar Manolo por 2,5€, también comes allí por 9€.
Por la tarde sales de currar y llevas a los críos al cumpleaños de Sebastián, que ha invitado a los 20 niños de la clase, todos con 8 apellidos castellanos.
El pequeño dice que hoy en clase ha estado aprendiendo sobre la victoria de los Tercios en Bicoca y que quiere ser soldado.
Mañana tu mujer llevará al mediano con el Doctor Herrera porque tose un poco, le dieron cita al instante.
Al llegar a casa os encontráis con Ramona y José, los nuevos vecinos, que se acaban de casar con 23 años y acaban de comprar la casa, que terminarán de pagar en 10 años. Quieren tener 6 hijos. Les irá bien.
Tu mujer quiere que les invites a una barbacoa en casa el sábado.
La España del 78 fue solo una pesadilla.
No has entendido nada.
¿Cuáles son los dos principales síntomas de la crisis de vivienda? La escasez y los precios.
Faltan casas para la gente que quiere una. Y las que hay no se pueden pagar. Sencillo.
El déficit está cerca de 1 millón de casas según el BdE. Cada año se hacen 90.000 casas, salen decenas de miles de unidades del mercado de alquiler y entran a España un mínimo de 600.000 personas adicionales que buscan alojamiento.
La consecuencia de ese desequilibrio creciente son la escasez y los precios impagables. Es aritmética básica.
No te vas a creer, Víctor, qué ideas han llevado a eso bloqueando la producción de vivienda, liquidando la vivienda protegida con presupuestos ridículos, acabando con más de la mitad de la oferta de alquiler de larga duración desde que empezaron las regulaciones de alquileres de la izquierda en 2020 (más de la mitad, sí) y llenando mientras tanto el país de millones de demandantes de vivienda. No te lo vas a creer.
Si en España hay pocas casas para mucha gente es por vosotros. Y si hay precios de locura es por vosotros. Si unos pueden especular es porque los que tenéis ideas antieconómicas y anuméricas habéis creado la situación ideal para ello. Solo se puede especular con lo que escasea y mucha gente quiere.
Los poderosos hicieron la carta a los Reyes y les trajeron un gobierno de izquierdas con gente incapaz de entender la oferta y la demanda y, por supuesto, incapaz de hacerse responsable de las consecuencias de sus políticas. Lecciones ni una de quienes han elevado los precios hasta la estratosfera por una mezcla singular de ideología, ineptitud y falta de entendederas.
Así llegamos al decreto de ayer. ¿Ayuda el decreto a terminar con la escasez? No. ¿Con el motivo de los altos precios? No. Todo lo contrario. Está muy medido que ese tipo de cambios regulatorios repentinos generan desconfianza e inseguridad jurídica. ¿Qué quiere decir esto? Que muchos arrendadores sacan su vivienda del mercado, lo harán en un futuro o no la meterán ya nunca. Recuerda lo que te dije antes: que os habéis cargado la mitad de oferta de alquiler en 6 años justo por regulaciones no estudiadas como esta. La mitad. El decreto de ayer solo ahondaría en esta dinámica, destruyendo más y más la poca oferta que queda. Agravando la escasez. Y, por tanto, aumentando los precios.
Podría aliviar momemtáneamente (un año, pq a la larga también les perjudicará) a quienes ya son inquilinos pero perjudica terriblemente a todos los que quieren serlo o necesitan cambiar de casa.
Estamos hablando de MILLONES DE PERJUDICADOS. En España, según datos del INE, hay 3 millones de personas buscando casa y que no la encuentran. 3 millones. ¿Te parecen pocos? Insisto. 3 millones con su vida parada. Emancipaciones frustradas, niños que no nacen, proyectos suspendidos, parejas que nunca se van juntas. También quien busca cambiar de ciudad por motivos laborales y no puede. O la familia que necesita una casa más grande o desea cambiar de zona.
3 malditos millones, entre ellos muchísimos jóvenes (solo 15 de cada 100 vive fuera de casa de los padres), que el año que viene serán más y el siguiente más, y así, porque las casas cada vez son menos y los que las demandan cada vez son más. Por vuestras políticas tendremos 4, 5, 6 o 7 millones de excluidos.
Ah, entre esos perjudicados también estarán los que hoy tienen un contrato y que tendrán que buscar uno nuevo el año que viene, o en dos o en tres. Y que se enfrentarán a la selva, los castings y los requisitos leoninos. Y que tendrán como mucho una habitación. O que les tocará volverse a la litera del cuarto de los padres.
Por todo ello, por seguir la lógica de destrucción de un mercado que necesitan MILLONES, este decreto es tremendamente lesivo para el bien común.
PD: Cuando hemos llevado al Congreso limitar la compra de fondos o compradores extranjeros con una fiscalidad especial TODA LA IZQUIERDA VOTÓ EN CONTRA. Normal. Si yo fuera fondo votaría PSOE o Podemos.
Últimamente no he colgado nada en español porque la situación en España me deprime bastante.
Un ejemplo es este anuncio del PP sobre ocho medidas si llega al gobierno, que aquí incluyo.
Fijémonos en estas ocho medidas. Una, la ley sobre ELA, afecta a una minoría muy pequeña del país. Sí, tener esta enfermedad es una desgracia, pero estamos hablando de 900 casos al año en un país que se acerca ya a los 50 millones de habitantes. Es “buenismo” en su manifestación más mediocre. Otra, bajar el IVA de los productos básicos, es demagógica y en contra de la teoría económica básica. Modificar la Ley Presupuestaria para que haya un mayor control sobre el gasto en defensa y seguridad resulta irrelevante. Y las otras varían entre lo necesario pero no muy importante (la independencia del CIS) y lo esperpéntico (modificar la Ley de Costas).
España tiene cuatro problemas existenciales:
1) Fecundidad.
2) Inmigración.
3) Falta de crecimiento de los salarios reales.
4) Vivienda.
Ni una de estas medidas tiene nada que ver con 1)-4) (excepto, de pasada, la ley antiocupación). ¿Por qué? Porque cualquier cosa que de verdad contribuya a la solución de 1)-4) implicaría sacrificios para los votantes del PP: personas de más de 55 años que quieren dejar todo como está. De hecho, la ley antiocupación se menciona porque protege los derechos de propiedad de los mayores.
Feijóo y el PP, más en general, tienen la idea del futuro de España de una ameba porque a sus votantes el futuro de España les trae el fresco mientras su pensión se pague y el precio de su piso no caiga.
Y nada de lo que yo (o cualquier otro) pueda decir será capaz de mover ese macizo carpetovetónico.
Lo que ocurrió este fin de semana en La Sexta es un retrato perfecto de cómo funciona la España Sanchista.
Un joven del PP (otro partido socialdemócrata patrio) dice que un trabajador con 18.000 euros paga el triple de IRPF desde que Sánchez llegó al poder. Los tertulianos se ríen. La cadena lo titula como un “ejercicio de imaginación”. Los políticos de izquierda lo amplifican encantados.
Problema: el chaval se quedó corto. No es el triple. Es el cuádruple.
Los números los elaboró Juan González @Jongonzlz , ingeniero, uno de los mejores divulgadores económicos en la actualidad con permiso de @juanrallo .
Son cálculos simples, públicos, verificables. Un salario real de 18.000 euros de 2026 equivalía en poder adquisitivo a 14.290 euros en 2019.
Aplicando la ley del IRPF, en 2019 ese trabajador pagaba 124 euros. En 2026 paga 623. Cuatro veces más. Sin que nadie haya votado una subida formal de impuestos. Solo por no deflactar la escala.
Juan González pasó el domingo entero llamando a la puerta de cada tertuliano, de cada político que había amplificado la mentira. Les pedía una sola cosa: si los cálculos están mal, dime dónde.
Respuestas rigurosas recibidas: cero. El único que respondió fue un tal Santi Rivero, diputado del PSOE en la Asamblea de Madrid, para insultarle sin un solo argumento sobre el fondo.
Este mismo diputado votará en el parlamento si deflactar o no el IRPF. Sin entender qué es deflactar. Sin saber que sus votantes pagan cuatro veces más impuestos reales que en 2019.
Y los medios, en vez de señalar a los que mienten, señalaron al que decía la verdad.
Esto no es un debate sobre fiscalidad. Es un debate sobre si la mentira organizada puede seguir funcionando cuando los datos son públicos, verificables y reproducibles por cualquier inteligencia artificial en treinta segundos.
La buena noticia es que cada vez lo tiene más difícil. La mala, que mientras tanto siguen votando sobre nuestros impuestos.
Viva la libertad, carajo.
En el congreso hay energúmenos que han gritado gora ETA. Se insulta y se silba el himno nacional y la bandera en numerosos estadios, todavía hoy.
Y todos callados.
Hoy, esos mismos, se rasgan las vestiduras por un cántico que ni siquiera es un insulto, solo una manifestación de identidad.
Y de eso hacen un problema de Estado.
Pretenden que los españoles aguanten en silencio obediente la invasión islamista y el gobierno mafioso.
Que se olviden. Nos van a oír.
No eres racista pero un día empiezas a salir menos a la calle. Te sorprendes a ti mismo guardando el teléfono en las terrazas. Buscas 20€ para que tu hija vuelva en taxi el sábado a casa. De pronto París ya no te apetece, por lo que sea. Y poco a poco te roban el país.
Humans are funny since we unconciously base most of our decisions around mate selection and our offspring but in modernity kind of forget the final step of actually having the children
"You know having children will soak up all your time and energy, right? You'll have time for little else."
My dude.
What else have I been given time and energy *for*?
What else is so high-and-mighty important, that I cannot allow children to interfere with it?
Please, tell me.
People without children often hear this line as judgment. It is not. It is simply truth, said softly.
You can live a full life without a child. You can travel, build, earn, heal, and enjoy freedom. All of that is real. But there is a dimension you will never touch until you become responsible for a life that exists because of you.
A child changes the axis of time.
Suddenly, the future is not abstract. It has a face, a voice, and tiny hands holding your finger.
You learn a kind of love that is not romantic, not transactional, not conditional. A love that shows up even when you are tired, broke, scared, or failing. A love that humbles you daily and strengthens you quietly.
You start measuring success differently.
Not by applause. Not by money.
But by whether you are becoming someone your child can feel safe with and proud of.
Children force growth. They expose your impatience, your selfishness, your unresolved wounds. And then they give you a reason to fix them. Not tomorrow. Today.
Legacy stops being a word and becomes a responsibility.
You realize you are not just living your life.
You are shaping a human who will walk the world long after you are gone.
People without children are not missing happiness.
They are missing this specific depth of meaning.
And you do not know it is missing
until it arrives.
El chavalillo más progresista de 2° de Bachiller, cuando después de haberse tirado hasta los 16 sin tiktok y hasta los 18 sin futbol en el recreo, le explique a sus padres cenando a quien votará en las elecciones del año que viene