Una fracasada como Fraudia @Claudiashein que da patadas de ahogado, mientras su gobierno y su narco partido son exhibidos en todo el mundo.
¡Hala, qué maravilla la televisión alemana @DeutscheWelle logró lo que el gobierno de la presidente @Claudiashein lleva evitando: sentar a un sicario del Cártel de Sinaloa frente a una cámara y escucharlo decir, sin rodeos, cómo “los patrones” movieron el ajedrez para que @rochamoya_ llegara a la gubernatura. El hombre, encapuchado y con arma en mano, explica con naturalidad de oficinista cómo amenazaban, robaban urnas y “persuadían” a la gente. Su frase más clara:
“No habría sido gobernador sin nosotros”.
Y mientras tanto, desde el Palacio Nacional, la respuesta oficial es la de siempre: “No hay pruebas”. Qué cómodo. La misma presidente Sheinbaum que no manda investigar a su #FiscalCarnal @ErnestinaGodoy_ que no investiga, que no entregan, que no tocan a sus aliados, ahora exigen un nivel de evidencia que ni la @SDNYnews, ni los propios narcos terroristas, ni los muertos de Sinaloa parecen suficientes.
La ironía es casi artística. Un medio alemán va a Culiacán, entrevista y graba a un sicario confesando la compra de un gobierno, y la 4T responde con el manual de siempre: soberanía, injerencia extranjera y “desestabilización”.
Como si la desestabilización no fuera precisamente el estado de sitio permanente en el que viven los sinaloenses.
Sheinbaum y su entorno prefieren el teatro de la indignación soberana antes que mirar de frente el testimonio. Porque mirarlo obligaría a admitir lo que todo el mundo ya sabe: que en Sinaloa el poder no se gana en las urnas, se negocia en las casas de seguridad.
Y que cuando los narcos hablan y el gobierno calla o niega, la “transformación” empieza a oler a algo muy distinto de justicia.
@Mauricio_35m
👁👁👁👁👁👁 La disidencia y la oposición democrática mexicana están siendo sistemáticamente arrinconadas.
El problema no es únicamente mexicano. Es estratégico para Estados Unidos.
Si Washington deja de respaldar, alimentar y proteger políticamente a las fuerzas mexicanas que defienden la democracia, el pluralismo y las libertades civiles, tendrá que asumir las consecuencias de una frontera sur gobernada por un sistema cada vez más concentrado, con instituciones debilitadas y una creciente simbiosis entre estructuras políticas y organizaciones criminales.
La paradoja es evidente.
Durante décadas, los movimientos de izquierda latinoamericanos entendieron el valor estratégico de construir redes de solidaridad, financiamiento, formación política, comunicación e influencia transnacional. El Foro de São Paulo fue parte de ese ecosistema político regional, y el obradorismo mantuvo vínculos políticos con ese espacio. Existen análisis que han señalado específicamente la relación entre Morena, AMLO y el Foro de São Paulo.
Mientras tanto, Estados Unidos parece haber olvidado una lección elemental de la Guerra Fría: la democracia no se defiende únicamente cuando ya está consolidada. Se defiende mientras todavía existen ciudadanos, organizaciones, medios, empresarios, académicos y dirigentes capaces de resistir la concentración del poder.
La 4T entendió el valor de construir redes de apoyo político mucho antes de llegar al poder. AMLO y posteriormente Sheinbaum no llegaron a un vacío. Llegaron a una estructura política regional que llevaba años construyendo legitimidad, relaciones e influencia.
Ahora la oposición mexicana enfrenta el proceso inverso: fragmentación, aislamiento y creciente presión.
Washington debería entender que el vacío no permanece vacío.
Si Estados Unidos abandona a la disidencia democrática mexicana, alguien más ocupará ese espacio.
Y cuando el costo de recuperar la democracia sea mucho mayor que el costo de haberla defendido, la frontera sur dejará de ser solamente un problema migratorio.
Será un problema de seguridad nacional estadounidense.
👁👁👁👁👁👁 La disidencia y la oposición democrática mexicana están siendo sistemáticamente arrinconadas.
El problema no es únicamente mexicano. Es estratégico para Estados Unidos.
Si Washington deja de respaldar, alimentar y proteger políticamente a las fuerzas mexicanas que defienden la democracia, el pluralismo y las libertades civiles, tendrá que asumir las consecuencias de una frontera sur gobernada por un sistema cada vez más concentrado, con instituciones debilitadas y una creciente simbiosis entre estructuras políticas y organizaciones criminales.
La paradoja es evidente.
Durante décadas, los movimientos de izquierda latinoamericanos entendieron el valor estratégico de construir redes de solidaridad, financiamiento, formación política, comunicación e influencia transnacional. El Foro de São Paulo fue parte de ese ecosistema político regional, y el obradorismo mantuvo vínculos políticos con ese espacio. Existen análisis que han señalado específicamente la relación entre Morena, AMLO y el Foro de São Paulo.
Mientras tanto, Estados Unidos parece haber olvidado una lección elemental de la Guerra Fría: la democracia no se defiende únicamente cuando ya está consolidada. Se defiende mientras todavía existen ciudadanos, organizaciones, medios, empresarios, académicos y dirigentes capaces de resistir la concentración del poder.
La 4T entendió el valor de construir redes de apoyo político mucho antes de llegar al poder. AMLO y posteriormente Sheinbaum no llegaron a un vacío. Llegaron a una estructura política regional que llevaba años construyendo legitimidad, relaciones e influencia.
Ahora la oposición mexicana enfrenta el proceso inverso: fragmentación, aislamiento y creciente presión.
Washington debería entender que el vacío no permanece vacío.
Si Estados Unidos abandona a la disidencia democrática mexicana, alguien más ocupará ese espacio.
Y cuando el costo de recuperar la democracia sea mucho mayor que el costo de haberla defendido, la frontera sur dejará de ser solamente un problema migratorio.
Será un problema de seguridad nacional estadounidense.
Santiago Ávila, escritor: “Es la primera vez que vemos a tantos titulados superiores que son analfabetos funcionales” https://t.co/Z25LqBQnA5 vía @elpaismexico
@StateDept pues en México, no agradecemos la doctrina Monroe... nosotros somos orgullosamente hispanos! Imperio destruido con la doctrina Monroe. Ahora que en la actual coyuntura histórica, si esperamos que pongan orden al propio desorden del narcotráfico, su consecuencia @ChrisLandauUSA
This is what late-term abortion looks like.
A fully developed child is stabbed in the heart and poisoned to death.
It’s not healthcare
It’s not empowering
It’s murder.
El siguiente año vamos a elegir 20,109 nuevos cargos.
Puebla es donde más se elegirán: 2,285.
Durango, donde menos: 25.
¿Ya estamos listos para un proceso así de gigante?
Partimos de una tesis incómoda: lo que ocurre en México es la construcción metódica, gradual y jurídicamente sofisticada de un régimen autoritario. La palabra “metódica” no es un adorno; es un diagnóstico. Cada pieza, aislada, admite una discusión técnica discutible. El problema es que las piezas no están aisladas: están concatenadas. Vistas en conjunto revelan un Estado con capacidades extraordinarias para vigilar, sancionar económicamente, congelar patrimonios, privar de la libertad e interferir en la vida de personas y empresas, sin que un Poder Judicial capturado por la vía electoral funja como defensor de los derechos vulnerados.
De nuestro número actual:
https://t.co/aOlwnErghq
FUERA MÁSCARAS.
Grace Palomares, ex priísta y Diputada por MORENA, admite que el 80 %, de quienes ocupan los espacios por MORENA, son lo peor del PRI y que, haber votado por MORENA, fue, en efecto, votar por el PRI.
¿Y quién lo sabe mejor que ella misma?
Mexico is quietly becoming a key player in the AI economy. For decades, cars dominated exports to the US. Today, AI servers are taking over. Mexico now supplies around 40% of US server imports, with Foxconn building one of the world’s largest AI server factories near Guadalajara. The AI boom isn’t just changing technology. It’s reshaping Mexico’s economy.
Ernesto Ruffo lleva 20 días preso sin una sola prueba directa en su contra. Lo mantienen aislado, incomunicado y sin acceso pleno a su defensa.
Esto no es justicia: es persecución política.
Mientras Morena protege a sus aliados señalados por corrupción y crimen, utiliza las instituciones para castigar a la oposición y fabricar culpables.
Desde @AccionNacional exigimos su liberación y el fin de este uso autoritario de la justicia.
🚨 NO NOS DEJEMOS ENGAÑAR POR UNA VERDAD A MEDIAS
Ciro Gómez Leyva (@CiroGomezL ) puso sobre la mesa una reflexión que pocos han hecho y que muchos han preferido pasar por alto al conformarse con la versión del gobierno federal de @Claudiashein .
Después de meses de investigación y justo cuando se acercan tiempos electorales, aparece un presunto autor intelectual del asesinato de Carlos Manzo.
Pero la pregunta sigue sin respuesta:
Presidente Claudia Sheinbaum, secretario Omar García Harfuch: ¿quién realmente mandó matar a Carlos Manzo?
Porque una cosa es quien presuntamente ejecutó el asesinato y otra muy distinta es saber quién en realidad dio la orden, quién está detrás del autor intelectual.
Como señaló Ciro, es muy cómodo concluir que fueron las cuatro letras (CJNG, Cártel Jalisco Nueva Generación) y cerrar el caso ahí.
Pero entonces surge otra pregunta:
¿Ramón Ángel Álvarez Ayala, alias “R1”, fue realmente quien ordenó el crimen o fue quien presuntamente cumplió una orden de alguien más?
Carlos Manzo, en vida, hizo señalamientos públicos contra Raúl Morón y Leonel Godoy. No lo decimos nosotros, lo dijo él.
Los ciudadanos tenemos derecho a cuestionar y exigir que la investigación llegue hasta las últimas consecuencias.
Porque detener a un presunto responsable no significa necesariamente conocer toda la verdad.
La democracia no murió de golpe. Primero dejó de mirar a quienes madrugaban, trabajaban, pagaban impuestos y aun así no alcanzaban a vivir con dignidad. Después les pidió paciencia mientras la riqueza se concentraba, los partidos se parecían entre sí y el mercado ocupaba el lugar de la política. Millones siguieron votando, pero comprendieron algo devastador: podían elegir gobernantes, no el rumbo de sus vidas.
Entonces apareció el caudillo. No llegó para apagar la rabia, sino para ponerle nombre, rostro y enemigo. Les dijo: “ustedes son el pueblo; los demás, los traidores”. Y la indignación legítima se convirtió en permiso para destruir contrapesos, perseguir la crítica y confundir la voluntad de un hombre con la soberanía de una nación. El populismo no cura la herida: la mantiene abierta porque de ella vive.
Ésa es la tragedia de esta era: una democracia sorda fabrica la ira que después la devora. Cuando las instituciones abandonan a la gente, siempre aparece alguien dispuesto a abrazarla, señalar culpables y gobernar alimentando su resentimiento. Y para cuando el pueblo descubre que cambió representación por obediencia, las urnas siguen ahí, pero la democracia ya se fue.
La censura rara vez llega anunciándose como censura. Casi siempre entra con palabras amables: “proteger a las audiencias”, “combatir la mentira”, “garantizar información veraz”. El problema empieza cuando el Gobierno deja de ser sujeto de la crítica y pretende convertirse, al mismo tiempo, en juez de lo que puede decirse sobre él.
Distinguir noticia, opinión y publicidad es razonable. Lo inadmisible es entregar a una autoridad cercana al poder la facultad de decidir qué información es “falsa”, “descontextualizada” o “insuficientemente corregida”, y acompañar esa decisión con multas, procedimientos y amenazas regulatorias.
La censura más eficaz no es la que borra una nota después de publicada. Es la que consigue que el periodista no la publique. Cuando una redacción empieza a preguntarse qué tolerará el Gobierno antes de preguntarse qué necesita saber la sociedad, la libertad de expresión ya comenzó a perderse.
Puedo llevarlo todavía a un tono más duro, más jurídico o más narrativo.