@Fgarea Todo esto parte de la premisa de que fue “un regalo”, porque es lo menos grave de todo lo que puede ser.
Están consiguiendo desviar la atención haciendo pasar lo que, por sentido común, tiene toda la pinta de ser un “pago” (ojalá algún día se sepa de qué) más que un “regalo”
@Hipotelab@josecdiez No sé si conoces ésta. Praia de Area maior, con Monte Louro y la laguna. Similar a la de Rodas. Es salvaje y preciosa. El lugar es espectacular.
@OurenseConcello Ya que cerráis el acceso y salida por el pabellón durante UNA SEMANA, podíais regular los semáforos o poner a la local en Ervedelo para que esto fluya … algunos tenemos que entrar a trabajar con horarios …
@followero@LatineEtGraece@EnriqueCejudo2 Padres que quieren que sus hijos sean bebés durante mucho tiempo. El reflejo de carencias de tipo emocional y afectivo. En vez de potenciar su independencia como personas, “potencian su dependencia” porque así creeen que les quieren más.
NO ME GUSTA BAD BUNNY
Y menos el espectáculo pretendidamente “elitista” de la dichosa #casita
Es patético ver a gente dándose codazos para “estar ahí”
Es el reflejo de la sociedad superficial en la q vivimos
Dicho esto: olé por ÉL, q ha conseguido q la gente se mate por estar ahí
Esta mujer es Truus Schröder y la niña es su hija Han. Están en una de las casas más famosas y más brillantes de la historia de la arquitectura, y la parte más importante la diseñó ella, precisamente porque era madre.
Esta es la historia y conviene contarla en orden, aunque el orden, ya veremos, es un asunto resbaladizo:
Utrecht, 1924, una ciudad holandesa de ladrillo rojo donde llueve con la regularidad de un metrónomo calvinista. Truus tiene 35 años y acaba de quedarse viuda, lo cual en la Holanda de entreguerras significaba más o menos que el mundo te ofrecía dos puertas, una marcada VIVIR CON TUS PADRES y otra marcada VIVIR CON TUS SUEGROS, ambas conduciendo un pasillo decimonónico decorado con jarrones de Delft.
Truus, que había estudiado farmacia y leía a Berlage por gusto y había dejado a su marido tres veces antes de que el marido tuviese la cortesía de morirse, abrió una tercera puerta.
Le dijo a un ebanista de Utrecht llamado Gerrit Rietveld —hasta entonces conocido sobre todo por una silla roja y azul de aspecto extraordinariamente revolucionario y extraordinariamente incómodo— que le construyera una casa. Rietveld nunca había construido una casa entera. Había hecho sillas, aparadores, una mesita auxiliar. Truus tampoco había construido nunca una casa, aunque por razones distintas, las históricas, las que tienen que ver con que en 1924 la arquitectura no era una carrera para mujeres porque ninguna carrera era para mujeres, ya me entendeis.
Los dos se sentaron a dibujar.
El primer boceto de Rietveld le pareció a Truus una caja convencional con paredes en los sitios donde uno espera que haya paredes, y entonces dijo una frase que deberían enseñar en las escuelas de arquitectura el primer día. Truus señaló las paredes del piso superior y preguntó: ¿se pueden quitar estas paredes? Y Rietveld, que era un hombre de pocas palabras y muchos clavos, contestó: con mucho gusto, quitemos estas paredes. Y las quitaron. Y donde había habido tres dormitorios y un salón, magnitudes fijas, hubo a partir de entonces un espacio único atravesado por paneles correderos que Truus podía mover a lo largo del día según la coreografía de la familia.
De día, una sola habitación enorme donde los tres niños, Binnert y Marjan y Han, jugaban y leían y comían bajo la mirada de la madre que escribía o cosía o discutía con Rietveld de teoría del color. De noche, los paneles se cerraban y aparecían dormitorios, intimidades, todo el aparato familiar de la separación, pero solo el tiempo justo de dormir, después se desmontaba otra vez.
Una casa que cambiaba de forma como cambia de forma una familia, que es lo que hacen las familias mientras nadie las mira.
Truus vivió allí sesenta años. Han, la niña de la foto, creció bajo aquellos paneles que aparecían y desaparecían y se hizo arquitecta, una de las primeras de los Países Bajos, lo cual tampoco es casualidad.
La casa es hoy Patrimonio de la Humanidad. En la guía telefónica de Utrecht, durante años, figuraron como Schräder & Rietveld Arquitectos, en ese orden, ella primero, lo cual era exacto.
Desde que @renfe puso los trenes #avril para la alta velocidad a Galicia, más vale tener el culo algo mullido, porque es como estar sentado en un tablón. Eso sí: de Madrid a Bcn o a Andalucía, los cuerpos deben ser + delicados porque los trenes son bastante más cómodos
Las mascarillas por las que están siendo juzgados Abalos, Koldo y Aldama costaron 2,5 euros cada una.
Las mascarillas que le dieron al hermano de Ayuso una comisión de 234.000 euros salieron a 6 euros por unidad.
@maestradepueblo Madredelamorhermoso! Ahora ya entiendo por qué casi todos los “socialistas”tienen a sus hijos en la concertada…se puede ser más clasista??? 😱
Soy muy de izquierdas pero no voy a dejar a mi hijo “abandonado” en la selva de los pobres, porque así no tendrá oportunidades 🤦🏽♀️