Una pareja se divorcia. Él sale con su sueldo, su horario, su carrera intacta y la posibilidad de seguir creciendo. Ella sale con la mochila invisible: juntas escolares, fiebre de madrugada, uniformes, tareas, comidas, traslados, citas médicas y una vida laboral partida en pedazos. El expediente dice “pensión compensatoria”; la realidad dice: ¿quién pagó el costo de cuidar?
La tesis publicada en días pasados, es brutal porque obliga al juez a mirar lo que casi nunca se ve: no sólo quién cuidó durante el matrimonio, sino quién seguirá cuidando después del divorcio. No basta preguntar cuánto gana cada quien. Hay que preguntar quién puede trabajar sin interrupciones, quién tiene red familiar, quién carga con la niña cuando se enferma, quién falta al empleo, quién rechazó oportunidades y quién puede reconstruir su vida sin tener que pedir permiso al caos doméstico.
Esta tesis pone el dedo en una herida histórica del derecho familiar mexicano: el amor no se factura, pero el sacrificio sí empobrece. Si los tribunales siguen tratando el cuidado como “ayuda”, “instinto” u “obligación natural”, seguirán premiando a quien pudo desarrollarse porque alguien más sostuvo la casa. La justicia empieza cuando el juez entiende que cuidar también cuesta vida.
Aquí puedes consultar la tesis que generó este caso: https://t.co/2NePztWBe2
We're going around the Moon. Come watch with us. Artemis II's four-astronaut crew is lifting off from @NASAKennedy on an approximately 10-day mission that will bring us closer to living on the Moon and Mars. The launch window opens at 6:24pm ET (2224 UTC). https://t.co/X27QJejNDt
Estas criaturas bellas NO son peligrosos, ni sucios, ni portadores de nada. Por favor, si ves algún #cacomixtle déjalo en paz, protégelo o reporta a la autoridad ambiental si crees que está en peligro.
Conozcamos y cuidemos nuestra fauna mexicana 🩷🙏🏻