Caso aparte: los Kaiser (como expliqué en columna 2025).
Denostan y tergiversan el sistema internacional todo el tiempo, creyendo que igual pueden defender tratados, sin entender que el derecho internacional es uno — pilar del sistema que quieren destruir.
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"La lechera" (De Melkmeid) es una de las obras maestras más icónicas del pintor neerlandés Johannes Vermeer, datada en torno a 1660.
Esta pintura al óleo sobre lienzo es de dimensiones notablemente pequeñas (45.5 x 41 centímetros) y forma parte de la colección permanente del Rijksmuseum en Ámsterdam, Países Bajos.
La escena captura a una sirvienta absorta en una tarea cotidiana: verter leche de una jarra de barro en un cuenco. La maestría de Vermeer logra transformar este acto ordinario en un momento monumental y lleno de quietud.
Una luz suave entra por la ventana de la izquierda, iluminando las texturas de los alimentos, la rugosidad de la pared de yeso y el rostro concentrado de la mujer.
En la época, las criadas solían ser retratadas en la pintura holandesa como personajes propensos a la pereza o la coquetería. Vermeer rompe con ese estereotipo al presentarla como un modelo de laboriosidad, humildad y pureza, reforzado por el chorro de leche que fluye con precisión matemática.