Ojalá todos experimenten, al menos una vez, la tranquilidad de estar enamorados de la persona correcta. Esa sensación de saber que puedes querer sin límites, bajar la guardia, sentirte en casa y descubrir que el amor mutuo se convierte en el lugar más seguro del mundo.
Mi madre hoy:
“Mi vida puedes comerte las albondigas tranquila que las he hecho para que no engorden”
Literalmente la mejor decisión que he podido tomar en la vida es hablar, al fin.