¡Importante noticia para Venezuela!
Esta semana ocurrieron tres cosas en Venezuela que no deberían leerse por separado. El 9 de junio, Reuters publicó que IMPSA está a semanas de firmar el contrato que desbloquea Tocoma y reactiva Macagua.
El 10 de junio, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió la Licencia General 48B. Las dos noticias el mismo día no son coincidencia.
La GL 48B reemplaza en su totalidad a la GL 48A. El alcance de lo que está autorizado es el mismo: empresas americanas pueden proveer bienes, tecnología, software y servicios para el sector de petróleo, gas, petroquímicos y electricidad en Venezuela. Lo que cambió son cuatro protecciones que no existían antes.
Todo contrato con el gobierno venezolano, PDVSA o Corpoelec debe ser regido por leyes de un estado americano. Los conflictos se resuelven en tribunales de EE.UU., Reino Unido, Francia o Singapur.
Todo pago a una persona bloqueada bajo esta licencia debe depositarse en las cuentas de los Foreign Government Deposit Funds establecidas por la Orden Ejecutiva 14373. Los dólares no van directamente al gobierno venezolano. El Tesoro controla dónde quedan.
Cualquier transacción que involucre a personas o entidades de Rusia, China, Irán, Corea del Norte o Cuba queda explícitamente prohibida. No puede entrar capital chino o ruso por la puerta de una autorización americana.
Toda exportación o suministro de bienes o servicios bajo esta licencia debe reportarse al Departamento de Estado y al Departamento de Energía dentro de los diez días de la primera transacción y cada noventa días después.
Para el acuerdo de IMPSA con Corpoelec, esto es exactamente lo que se necesitaba. El addendum que están terminando de negociar debe ser regido por ley americana, los conflictos se resuelven en tribunales occidentales, y los pagos pasan por cuentas controladas por el Tesoro. Eso es una protección que ningún contrato de infraestructura venezolana ha tenido nunca. Y es la razón por la que el capital institucional americano puede entrar en serio.
El Tesoro no emite una licencia así el mismo día que Reuters publica un acuerdo de $9.300 millones en costos hundidos por accidente. Estas cosas se coordinan. El andamiaje jurídico y financiero que vimos el 9 y el 10 de junio lleva meses construyéndose en paralelo con las conversaciones entre Caracas y Washington sobre liberar fondos venezolanos en el exterior para financiar la reconstrucción eléctrica.
Ahora la parte más importante.
Tocoma y Macagua son proyectos de generación. Añaden capacidad en el Bajo Caroní. Pero el problema estructural del sistema eléctrico venezolano no es solo falta de generación.
Es que la línea de 765 kV no puede llevar toda esa electricidad al norte del país. Esa transmisión tarda años en reconstruirse y cuesta miles de millones de dólares adicionales. Ningún proyecto de generación resuelve eso rápido.
Lo que sí puede moverse rápido es instalar capacidad de cómputo industrial co-localizada en el Bajo Caroní. Granjas de minería de Bitcoin conectadas directamente a las subestaciones de Guri, absorbiendo el excedente de generación que existe ahora mismo y que no tiene a dónde ir.
Cada megavatio que una granja de minería consume en sitio genera dólares y esos dólares son los que pueden financiar, progresivamente, parte de la reconstrucción de las líneas de transmisión que llevarán la electricidad a Caracas y al resto del país.
Paraguay ya demostró cómo funciona este modelo. Hoy tiene 1 GW destinado a minería de Bitcoin. Eso representa el 60% de los ingresos de ANDE, el operador del sistema eléctrico nacional paraguayo.
Venezuela tiene más del doble de la capacidad instalada de Paraguay y 17,75 GW solo en el Bajo Caroní.
Reconstruir la transmisión lleva años. La minería de Bitcoin industrial puede llegar mucho antes y ayudar financiar la reconstrucción mientras.
FIN. 🇻🇪⚡₿
🇨🇳 No se trata de querer u odiar a China, es solo historia 👇
En 1992 China clasificó las tierras raras como recurso estratégico protegido.
Deng Xiaoping dijo: “Oriente Medio tiene petróleo; China tiene tierras raras”.
China invirtió 15 años construyendo la industria que Occidente abandonó: mano de obra barata + estándares ambientales laxos.
¿El resultado actual?
China controla ≈85 % del procesamiento mundial.
Mientras tanto EEUU tiene minerales en el suelo, pero no puede procesarlos fácilmente por sus cuellos de botella regulatorios, ambientales, de capital y sobre todo de know-how.
Venezuela no tiene un problema de generación eléctrica, tiene un problema de transmisión.
El Sistema Eléctrico Nacional tiene más de 34 GW instalados, pero solo despachamos 12 a 14 GW reales.
Esa diferencia no es solo culpa de la red que conecta la generación con el consumo. La columna vertebral del SEN es una red de transmisión de 765 kilovoltios, una de las más extensas del mundo, diseñada para mover bloques masivos de energía hidroeléctrica desde el sur del país, en el estado Bolívar, hacia los centros de consumo del norte, el centro y el occidente.
¡Esa distancia supera los 800 kilómetros!
Más del 60% de esa infraestructura ha superado su vida útil recomendada por los fabricantes. Los autotransformadores están fatigados térmicamente.
Los bancos de capacitores para compensación reactiva están inoperativos. Las cadenas de aisladores están degradadas.
El resultado es que más del 30% de la energía que se inyecta en esa red se disipa como calor antes de llegar a alguien.
Y eso es solo la transmisión. En la distribución se puede perder hasta otro 40% por robo de cobre, vandalismo en subestaciones y falta de medición.
En la práctica de cada 100 MW que salen del Guri, apenas 40 MW llegan a un cliente que paga.
Pero hay un número que lo cambia todo. El Bajo Caroní tiene un potencial hidroeléctrico de aproximadamente 16.000 MW. La línea de transmisión de 765 kV solo puede despachar alrededor de 8.500 MW a los centros de carga. Eso significa que 7.500 MW de potencial hidroeléctrico están atrapados aguas arriba.
No por falta de agua. Por falta de líneas.
¡Ese no es un problema, sino una oportunidad!
Si la energía no puede viajar hacia el norte porque la línea no da más, la solución no es forzar más energía por una línea que se derrite. Una solución es llevar el consumidor hacia la generación.
Y eso es exactamente lo que podemos lograr en nuestro país con empresa extranjeras de minería de Bitcoin.
Un centro de minería industrial no necesita estar en Caracas o en Valencia. No necesita estar cerca del mercado de consumo personal o industrial.
Puede instalarse en Ciudad Guayana, a metros de la subestación de salida de Guri o de Caruachi, absorbiendo los megavatios (MW) que de otra forma, actualmente, no llegan al norte del país.
Los mineros pueden operar con la energía directo donde se genera, antes de que el 30% desaparezca en la línea. Paga en dólares por cada kilovatio. Y es el único tipo de carga industrial que pueda apagar sus operaciones cuando la red lo necesita.
En términos simples, las empresas de minería nos pueden ayudar a consumir la energia atrapada que no consumimos porque las líneas de transmisión no la aguantan, ayudarnos a financiar esa transmisión y más adelante, apagarse cuando el norte, centro y occidente del país necesiten más electricidad.
Esto no es teoría. Es la lógica que ya usan varios de nuestros clientes en @luxor para balancear la red eléctrica en Texas, Etiopía, Finlandia, Noruega y más.
Y esos modelos para Venezuela ahora podrían ser justificados mediante las licencias OFAC GL 48A y GL 49A que permiten a empresas autorizadas americanas a generar, transmitir y vender electricidad en Venezuela.
Por si fuera poco... el Bajo Caroní no es el único lugar donde esto aplica en nuestro país.
En el occidente, el Lago de Maracaibo y los campos del Zulia tienen plantas termoeléctricas como Termozulia que operan con gas asociado. Ese gas hoy o se quema en el aire o no alcanza para mantener la planta a plena carga por falta de inversión en los gasoductos. Un complejo de minería co-localizado con Termozulia convierte ese gas residual en dólares inmediatamente, sin esperar a que se rehabilite la transmisión nacional.
En el oriente, Monagas y Anzoátegui tienen la misma ecuación. Gas asociado en la Faja del Orinoco que hoy se ventea, equivalente a 300.000 barriles de petróleo por día quemados en el aire. Turbinas modulares de 25 a 100 MW pueden capturar ese gas y alimentar tanto los taladros del campo petrolero como un centro de minería de Bitcoin en el mismo predio.
Tres zonas. Tres tipos de energía atrapada. Un mismo modelo.
Guayana: excedente hidroeléctrico que no puede viajar al norte por la limitación de la línea de 765 kV. Se captura con minería al lado de la central.
Zulia y occidente: gas asociado en plantas termoeléctricas subutilizadas por falta de inversión en gasoductos. Se captura con minería co-localizada en el predio de la planta.
Faja del Orinoco y oriente: gas quemado en pozos activos. Se captura con turbinas modulares y minería en los mismos campos petroleros.
En los tres casos el principio es el mismo: la minería de Bitcoin no compite con la red. Va antes de la red. Captura la energía que la red pierde, la que no puede transportar, o la que se destruye en el aire.
Y el flujo de dólares que genera es algo que nos ayudará a financiar progresivamente la rehabilitación de las líneas de transmisión, las subestaciones, los autotransformadores y los bancos de capacitores que hacen falta.
La minería de Bitcoin no reemplaza la reconstrucción del SEN. La complementa.
Pero un sistema de minería que genera flujo de caja en dólares desde el primer día, co-localizado con generación existente sin necesidad de nueva transmisión, sí puede atraer el capital privado que eventualmente paga esa rehabilitación.
Se habla poco sobre esto, pero LA ELECTRICIDAD ES UNA EMERGENCIA NACIONAL PARA VENEZUELA.
Necesitamos conformar cuantos antes un Departamento de Emergencia Nacional para la Reconstrucción del SEN, integrado por los ingenieros electricistas venezolanos más calificados.
Ninguna de las publicaciones que he realizado sobre el estado actual y el futuro del SEN pueden ser tomadas como definitivas, son solo el inicio de explicar la problemática y debatir soluciones de forma abierta y pública.
Mi misión es solo servir como un facilitador para atraer más capital a nuestro amado país y reconstruir cuanto antes el SEN, para acabar con los apagones.
Sin más electricidad, no hay recuperación económica.
LA MINERÍA DE BITCOIN REGRESARÁ A VENEZUELA.
Que Dios bendiga a Venezuela y a todos los venezolanos.
Fin. 🇻🇪⚡₿
🇮🇷 🇨🇳 ÚLTIMA HORA
Irán está considerando permitir el paso de un número limitado de petroleros por el estrecho de Ormuz solo si el cargamento de petróleo se comercializa en yuanes chinos, según informa CNN.
@Naranjazos10 Pero a mi no me parece eso de salir de una de las mejores ligas del mundo a parar a Mexico. No entiendo esa movida. Sera mucha plata pero le beneficia? La MX es puro marketing. Ojala lo venda rapidito de vuelta a Europa o por lo menos a Brasil o Argentina