A nuestros campesinos les regatean2 mil pesos, pero a los cubanos les regalan millones en gasolina, libros y lo que se les ofrezca.
“Candil de la calle, oscuridad de su casa” decía mi abuela
Me parece increíblemente que un grupo armado haya incendiado un hotel, baleado la caseta de Isla Cortés, asesinado a una maestra, manejado 14 mins y baleado las oficinas del síndico de Altata y no haya pasado de ser una simple nota local de sábado.
Sinaloa está solo a su suerte.
Las familias en Culiacán han dejado velas en la explanada y están invitando a no ir al grito.
Esto es México hoy, no los arcoíris y los unicornios que nos platican.