Pues, si comprara en Japón un álbum de 3.000 yenes (unos 17 euros) para venderlo y enviarlo a España, incluso cobrando el doble, entre el envío y los gastos de aduana no me quedaría beneficio, o hasta perdería un poco. Al final, el precio total acabaría rondando el triple.
Pero seis veces el precio original sí me parece un margen de beneficio demasiado alto. Voy a darle una vuelta.