Madurez es aprender a alejarse de las personas y situaciones que amenazan la tranquilidad, el respeto por uno mismo, los valores, la moral o la autoestima.
No le desees el mal a nadie, todo vuelve y pega donde más duele, fuel creyente del karma, fiel creyente de las vueltas de la vida. Porque al final: “Quien riendo las hace, llorando las paga”.
En el fondo las personas siempre encuentran la manera de revelar quienes son. Solo hay que darles el tiempo para que lo hagan, ninguna máscara puede usarse para siempre. 🍂
se dice que existe una noche tranquila en la que aceptas que ya no hay nada más que hacer y decides soltar, pero para llegar a esa noche el precio es mil noches de llanto
No todo el mundo lo va a entender, pero tú sabes que estás en una etapa diferente. Ya no se trata solo de metas, sino de paz, enfoque, disciplina y de una conexión, de una versión de ti que estás construyendo en silencio.