URGENTE:
Scaloni le dijo a Barco que será TITULAR contra Inglaterra e ingresaría por Mac Allister.
Con esto, el mediocampo de Argentina estará formado por Paredes, Enzo Fernández, De Paul y Scaloni.
El “unfollow” entre Simeone y Julián Álvarez en Instagram no explica la crisis, pero la resume.
Porque no estamos solo ante un frívolo gesto en redes. Estamos ante la señal visible de una ruptura que después se ha expresado de una forma mucho más grave: Julián ha pedido salir con una claridad poco habitual en un futbolista de ese nivel, en un club de ese tamaño y después de tan poco tiempo.
Y, como vengo manteniendo, eso no ocurre por capricho.
El problema no es solo que quiera ir al Barça. El problema es por qué quiere dejar el Atlético. Y ahí aparece el verdadero conflicto: un desacuerdo profundo con el lugar que Simeone le ha dado dentro del equipo y, probablemente, con la forma de jugar del propio Atlético.
La escena del “Siempre a mí” ya fue una advertencia. No parecía el enfado aislado de un jugador sustituido. Parecía la reacción de alguien que siente que, cuando el equipo necesita corregirse, casi siempre es él —el presunto jugador estrella y franquicia del nuevo proyecto deportivo— quien paga el precio.
Otra vez fuera cerca del minuto 60. Otra vez sacrificado para reforzar el bloque. Otra vez convertido en variable de ajuste.
Pero el desgaste va más allá de los cambios.
Julián no salió del Manchester City para seguir siendo un comodín de lujo. Allí vivía condicionado por Haaland y por la obligación de adaptarse a varias posiciones. En el Atlético esperaba otra cosa: centralidad, continuidad, área, jerarquía.
Sin embargo, muchas veces ha sido utilizado en funciones que desnaturalizan su juego: escorado, lejos del área, obligado a bajar demasiados metros, presionando, tapando, ayudando, equilibrando.
Es decir, el mismo papel insatisfactorio que le hizo salir del City.
Para Simeone eso puede ser virtud. Para Julián puede haberse convertido en traición y límite.
Porque un delantero puede trabajar para el equipo, sí. Pero si pasa demasiado tiempo lejos del área, si llega fundido al remate, si su energía se consume en tareas defensivas y si su papel se parece más al de un obrero táctico que al de una referencia ofensiva, luego no se puede analizar su sequía goleadora como si fuera solo un problema de puntería.
Quizá aquellos cuatro meses sin ver puerta no sean solo una mala racha.
Quizá también sean la consecuencia de lo que Simeone le pidió.
Ahí está el fondo del terremoto. No en Instagram. No solo en el Barça. No solo en el mercado.
El “unfollow” fue el síntoma. La petición de salida, el diagnóstico. Y el origen parece bastante claro: Julián no quiere seguir siendo valorado principalmente por lo que corre, tapa y sacrifica, sino por lo que puede decidir cerca del gol.
Cuando un jugador pide irse así, tan pronto y tan claro, no está solo buscando otro club.
Está rechazando un papel.
Y seguramente también una promesa incumplida: la de ser el centro del nuevo Atlético para acabar convertido otra vez en el jugador que ya fue en el City.
Lo demás se cuenta solo para el buen entendedor.
A nivel jerarquía, a la altura de Sorin. A nivel huevos, a la altura de Vangioni. Un campeón del mundo jugando a la altura de un campeón del mundo, sin la necesidad de vender humo en un stream. Cuando se focaliza en jugar es por lejos el mejor 3 argentino. Un placer tenerlo.
¿Se imaginan lo que hubieran dicho del River de Coudet si perdía contra el 12vo del Brasileirao si patear ni una vez al arco en todo el partido? Tiene razón el chacho cuando dice que “algunos gustan con poquito”.
COMUNICADO OFICIAL
Ante la información que ha trascendido en las últimas horas, el Club Atlético River Plate desea dejar en claro ante sus socios, socias, hinchas y ante toda la comunidad del deporte su vínculo con la Asociación del Fútbol Argentino.
Desde el año 2013, River Plate ha sostenido una mirada clara sobre el rumbo que debe tomar el fútbol en nuestro país. En ese sentido, el Club ha promovido de forma permanente, entre otras cosas, la necesidad de consolidar una competencia profesional con un torneo de 20 equipos, acompañado por una generación de recursos que permita el crecimiento del conjunto de los clubes que integran nuestro fútbol.
Asimismo, River Plate ratifica su histórica defensa del modelo de asociaciones civiles sin fines de lucro y, al mismo tiempo, expresa su reconocimiento a la Asociación del Fútbol Argentino en la defensa del régimen de aportes previsionales vigente para la actividad.
River Plate cree profundamente en el armónico funcionamiento de las instituciones y en el valor de los órganos colegiados para la toma de decisiones. No obstante, entiende que en el actual funcionamiento del Comité Ejecutivo no existen las garantías procedimentales necesarias para asegurar un proceso claro y previsible en la toma de decisiones de ese cuerpo.
Nuestra institución considera que las discusiones sobre el futuro del fútbol argentino deben darse mediante procedimientos claros y previsibles: con los temas incorporados en el orden del día con su debida antelación y sometidos a votación de los miembros correspondientes. En reiteradas ocasiones, la dinámica de funcionamiento observada no ha reflejado esos mecanismos, resultando en procesos menos claros que aquellos a los que River Plate está acostumbrado en el funcionamiento de su propia Comisión Directiva.
Por este motivo -y hasta tanto no se corrijan los mecanismos antes mencionados- el Club ha decidido no participar de las reuniones del Comité Ejecutivo de la Asociación del Fútbol Argentino.
[ABRO HILO] Mi nombre es Gabriel Piqué (@gabipique) y soy socio de River. Combiné esta pasión con mi trabajo en desarrollo de sistemas y después de más de un año de esfuerzo puesto en el proyecto, por fin puedo decir que La Historia River es una realidad.
Una cosa es el desahogo de los de boca, es lógico. Gallardo los hizo sufrir por demás, los llenó de dolor y les dejó cicatrices imposibles de borrar.
Lo llamativo es ver a hinchas de clubes diminutos, que ni entraban en el radar, festejando su salida con tanto asco y resentimiento.
Evidentemente el Muñeco no solo marcó una era, sino que sometió al futbol argentino en general. Los obligó a mirarse al espejo y descubrir lo minúsculos que eran.
@Sebasrur vaya a poner plata en esos dos puestos, cuando son los únicos puestos en donde no tiene problemas graves. Si no puede encarar un semestre en el que no jugará Libertadores con dos laterales de las inferiores entonces echen a todos los responsables de las inferiores hoy mismo.