Si realmente se ama a alguien, se ama dos veces.
La primera nace desde la atracción, la sonrisa, la voz, la presencia que enciende ilusión. Luego el velo se eleva y aparece la verdad: cicatrices, inseguridades, emociones cambiantes, historias no resueltas, diferencias profundas.
Ese amor elige permanecer, crecer y evolucionar junto al otro, no desde la idealización, sino desde la conciencia.
le dije a mi psicóloga que me da ansiedad que alguien no me conteste y me dijo: “cuando sentís que valés por la atención que recibís, el silencio suena a abandono”. Y creo que todos necesitan leer esto