@monerohernandez Ayer «crítico» bragado,
trocaste pluma y tintero
por el aplauso y dinero
del poder más descarado.
Mas hoy, converso pagado,
atacas con vil inquina
a Carmen, que no se inclina;
ella no quiso dogal,
¡y tú, con plato y bozal,
le ladras por la propina!
@monerohernandez Defender a Aristegui de la censura no fue comprar su lealtad política. Criticar a AMLO tampoco es insultar a sus votantes. Los sigo desde El Chamuco y qué decepción: tanta sátira contra el poder para terminar reclamándole a una periodista que no se cuadre ante él.
Gracias a Dios logramos derrotar a ese maldito correismo que inauguraba hospitales modernos, y ahora tenemos a nuestro presidente Noboa que luego de tres años de gobierno, inaugura videos hechos con IA para prometerte que en el futuro te hará un hospital. En tu cara, Correa!!
@Uber_MEX@Profeco oye hoy tomé un uber. Pagué en efectivo al conductor y cuando intenté imprimir mi recibo ya en el destino me di cuenta de que el conductor nobregistró mi pago. La app dice que debo. ¿Por qué hacen eso? Ya hice la queja en la app y nada. Este es el conductor.
Ante el cobarde asesinato de mi amigo Honas Meléndez, de su esposa embarazada, de su hija de tres años y de una joven de 21 años, quizá lo más cómodo sea decir: “fue un psicópata”.
Encerrar el horror dentro de una sola mente nos permite colocarnos a salvo, del lado de los normales. En el crimen también murió el perrijo de la familia y sobrevivió un niño de seis años, quien hoy despertó huérfano y tendrá por siempre el horror de haber presenciado cómo su familia fue ultimada.
El responsable es responsable por entero. Nada de lo que una sociedad tolere disminuye su culpa ni convierte el asesinato en inevitable.
Pero una persona no llega de un día para otro a mirar a una mujer embarazada, a una niña, a un hombre y a un animal como si fueran cosas que podían eliminarse por dinero o venganza.
Para llegar hasta ahí tuvo que desaparecer algo mucho antes: el reconocimiento de que la vida del otro es tan válida como la propia.
La inhumanización no sucedió anoche; lleva años formándose, alentada por una cultura inhumana en la que conviven nuestros hijos hoy.
El horror no comienza con un arma. Comienza cuando la crueldad se confunde con el carácter, cuando humillar da prestigio, cuando dominar parece poder, cuando el dolor ajeno se vuelve entretenimiento en redes sociales, y construimos canales de amarillismo que rápidamente se vuelven los más vistos, y la impunidad en la que vivimos enseña que destruir a otro no tiene consecuencias y que el gobierno está aliado con los malos.
Vemos el precipicio. Pero no vemos lo que nos condujo hasta el borde.
Nos conviene llamar “monstruo” a quien mata porque los monstruos parecen venir de otro mundo. Pero los asesinos nacen, crecen y aprenden entre nosotros. Una sociedad no aprieta el gatillo, pero puede ir quitándole peso moral a la vida ajena hasta que alguien llega a sentir que tiene derecho a quitarla.
Por eso, este crimen no solo exige un castigo. Exige un espejo.
Que haya justicia para Honas, para su familia y para todas las víctimas. Pero que el culpable no se convierta en nuestra coartada para hacernos sentir inocentes.
Solo pienso en el terror de morir presenciando cómo ultiman a tu esposa embarazada y a tu hija, y en la angustia de que no encuentren a tu hijo. Nadie merece morir así.
Eso me hiela el corazón solo de pensarlo. Porque si esto le pasó a Honas, en este país, nos puede pasar a cualquiera que viva aquí.
La pregunta no es únicamente quién pudo hacer algo así.
La pregunta verdaderamente incómoda es:
¿Qué formas de violencia e inhumanización estamos normalizando hoy sólo porque todavía no producen cadáveres?
Lloro la terrible tragedia no solo la de Honas, sino también la de su familia, de sus padres, de sus hermanos de CVII, de sus amigos, de sus fans. Y de todos los que alguna vez conocimos el buen corazón que él tenía.
Y, como muchos, también me pregunto:
¿Cómo permite Dios este tipo de atrocidades?
Pero la pregunta que más me indigna es: ¿cómo permite México que esto pase?
🤰En lo que va del año, han sido atendidas 7 niñas de 10 años EMBARAZADAS, y sólo 1 fue por aborto; las otras 6 ya se convirtieron en madres... Y de 11 años van 21 atenciones.
El caso de Tamaulipas fue solo uno de 2,508 embarazos infantiles registrados.
👉https://t.co/4klEQOXUZt
@JoseMarioMX Pero este mismo año ya van 17 niñas de 10 y 11 años abusadas doblemente porque tras la vi0lación, ya se convirtieron en madres...
https://t.co/NRbUEq0wo2
Hace 26 años, Paulina tenía 13 años, había sido violada y pidió interrumpir el embarazo. La ley se lo permitía. Pero el propio Estado puso obstáculos, médicos y autoridades la presionaron y terminó obligada a continuar una maternidad que nunca eligió. Su caso llegó al sistema interamericano y México tuvo que cambiar.
Este agosto, otra niña, ahora de 11 años, llegó a un hospital de Matamoros con cinco meses de embarazo producto de una violación. Esta vez ocurrió algo distinto: el IMSS aplicó la NOM-046 y realizó la interrupción. No necesitó esperar una sentencia contra el agresor. Veintiséis años de normas, litigios y criterios de la Corte caben en esa diferencia: Paulina peleó un derecho que otra niña pudo ejercer décadas después.
Pero cuidado con llamar a esto una victoria completa. En 2024 casi 8 mil niñas de 10 a 14 años dieron a luz en México. La pregunta ya no es solamente si el Estado puede obligar a una niña violada a ser madre. Esa batalla jurídica avanzó. La pregunta más dura es otra: ¿cómo seguimos permitiendo que miles de niñas sean violadas y que el Estado aparezca cuando ya están embarazadas?
https://t.co/2bkC1jykHW
En esta investigación publicada en Nature y en @Reforma, 5 investigadores muestran que los centros urbanos de muchísimas ciudades del país se están despoblando.
Cada vez más, México es un país de periferias urbanas precarizadas y sin acceso a servicios urbanos.
Hay una precisión que importa: en México, la interrupción del embarazo por violación no está sujeta al límite de semanas establecido para otros supuestos de aborto legal.
La NOM-046 obliga a las instituciones de salud a brindar el servicio cuando se solicita en los términos previstos por la norma.
Investigar el delito es indispensable. Condicionar a esa investigación la atención médica de la víctima, no.
Por publicar videos con datos recibí estos mensajes (y más) en FB. No creo que nadie que acuse al feminismo de "misandria" haya recibido tanto odio y ese nivel de violencia.
Es aterrador saber que estos hombres andan por la vida, nos los cruzamos en cualquier esquina...
#TeBuscamos César Gerardo Pérez Ramírez, 27 años, te desaparecieron en @municipiocelaya el 26/04/2026 y hasta el momento se desconoce tu paradero
- Estatura/Peso: 1.77 m, 78 kg
- Cabello: Negro, lacio
- Ojos: Café claro, alargados
- Señas particulares: Tatuaje del escudo mexicano en hombro izquierdo y cicatriz en la frente en forma de “U”
- Vestimenta: Playera verde olivo, pantalón de mezclilla azul oscuro, tenis negros || @BusquedaGto@FGEGUANAJUATO@Busqueda_MX || @Claudiashein@LibiaDennise
Este tipo se llama Juan Carlos García, ex CEO de Amazon México y ex director de Elektra. Cuando desempeñaba este último puesto, fue detenido y mandado a un reclusorio ya que en enero de este año, atacó a la que era su esposa, Abril Pérez, mientras dormía golpeándola con un bate en la cara, cortándola con un bisturí e intentando asfixiarla.
Abril no murió esa noche porque el hijo de ambos, de 15 años, intervino; sin embargo estuvo hospitalizada una semana por las lesiones que Juan Carlos le originó al intentar matarla y es por esto que fue acusado de feminicidio en grado de tentativa. Abril Pérez consiguió el divorcio.
En los siguientes meses:
El juez FEDERICO MOSCO GONZÁLEZ, quien también es conocido por ser el que liberó al médico que violó a una mujer en enfermedad terminal, reclasificó el delito a lesiones y violencia familiar con el ridículo argumento de que “si la hubiera querido matar, la mata despierta, no dormida.”
El magistrado HÉCTOR JIMÉNEZ ordenó retirar la prisión preventiva como medida cautelar.
El juez CARLOS TRUJILLO RODRÍGUEZ ordenó la libertad y por eso Juan Carlos salió de prisión hace 15 días.
Abril mandó una carta a los jueces diciendo que temía por su vida. Este lunes, dos sicarios le dispararon en la cabeza y cuello al salir de unos exámenes psicológicos realizados a sus hijos solicitados por Juan Carlos. Murió horas después en el hospital.
Las muertes en aglomeraciones mundialistas son evitables con ingeniería de control de multitudes: aforo calculado, rutas de descompresión, gestión de flujos y monitoreo de densidad en tiempo real. La solución no es que “nos cuidemos entre todos”. Es tratar las multitudes como un problema de física, diseño urbano y operación profesional.
Mientras el país celebra, una noticia pasó prácticamente inadvertida.
El 30 de junio fueron cesadas las 43 personas trabajadoras sociales del Instituto Federal de Defensoría Pública.
No eran personal administrativo. Eran profesionales que realizaban investigaciones socioeconómicas, elaboraban dictámenes en trabajo social e identificaban las condiciones de vulnerabilidad de quienes acuden al Estado porque no pueden pagar una defensa o una asesoría jurídica.
Su trabajo permitía que mujeres víctimas de violencia, niñas, niños y adolescentes, personas mayores, indígenas, migrantes, personas con discapacidad y víctimas de violaciones a derechos humanos recibieran una atención integral y una defensa acorde con su realidad.
Cuando desaparece este personal especializado, no sólo se pierden empleos; también se debilita la posibilidad de impartir una justicia profesional, independiente y de calidad para quienes más la necesitan.
Resulta especialmente preocupante que, después de que la reforma judicial prometió reiteradamente respetar los derechos laborales, continúen presentándose ceses que dejan a personas servidoras públicas sin empleo y, en algunos casos, incluso sin seguridad social para continuar tratamientos médicos indispensables.
Defender los derechos laborales también es defender el Estado de derecho. Y proteger a quienes hacen posible el acceso a la justicia es proteger, sobre todo, a quienes menos tienen.
La justicia también se debilita cuando se despide a quienes la hacen posible.
Que chingue a su madre el Reino Unido de los Paises Bajos, la familia Orange-Nassau, la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales, Arjen Robben, Movimiento Ciudadano y Samuel García.