« Incluso detiene su caminar, quedándose congelada en su sitio mientras el resto continúa su rumbo.
Y cuando da con ella, Libra se quita el velo fino que descansa sobre su mirada y esboza una sonrisa gentil.
⸻ Hola.
Alza diestra y la agita con suavidad.
⸻ ¿Necesita algo?
Con el correr del tiempo, la constelación se ha acostumbrado a sobresalir entre los demás humanos. Intentase pasar desapercibida o no, lo hace naturalmente gracias a su cualidad ( literalmente ) brillante.
¿Su conclusión tras mucho experimentar? »
< unos zapatos bonitos propiedad de @venustouched le llaman la atención. Se le levantaron ligeramente las cejas al ver a una persona destacar entre toda la gente. No está para decir nada... Pero valora sobre todo a las mujeres con un look femenino y diferente. Se dedica a mirar >
« Vestir como se le viene en gana.
Mientras se abre paso entre los demás transeúntes a pasos delicados, percibe un par de ojos adheridos a su silueta . . . Como ella también guarda curiosidad, da un vistazo por sobre su hombro, buscando al responsable. »
⸻ Por supuesto que tengo dinero. Pero no preguntes cómo lo conseguí.
No tiene que enterarse de sus peripecias en la tierra, así como las formas que encuentra para sobrevivir en la misma.
Ya le está ofreciendo el brazo para dar iniciada la marcha.
— ¿Tú tienes dinero?
Porque con la de deudas que tenía lo que menos le apetecía era ponerse a gastar en ropa, menos cuando la suya estaba intacta (no lo está).
⸻ . . .
Arquea ambas cejas y le mira fijamente, juzgando en silencio. Al cabo de unos momentos, suspira rendida.
⸻ De todos modos quería comprarme un vestido nuevo. ¿Tienes tiempo?
Vale que tenía unos cuantos agujeros y no estaba en las mejores condiciones, pero le tenía aprecio a su viejo abrigo.
— ¿Entonces vas a a llevarme de compras? Ya te voy diciendo que me gusta el rojo, es el color que me favorece.
⸻ No, no. No me malentiendas. Me gusta tu estilo y no tienes que cambiarlo, aunque tu chaqueta se encuentra en un estado, uh . . .
Hace una muequita. Luego sonríe, forzado.
« ⸻ Estoy compuesta de estrellas. De una constelación completa, en realidad ⸻agrega ella también, dirigiendo su mirada hacia quien ahora reconoce como “Seth”.
Le sonríe aun cuando no cree que sirva de mucho.
⸻ Mi nombre es Libra.
No contesta de inmediato. Quieta en su sitio y bajando el brazo, observa la conversación entre los lobos como mero testigo. Es cuando el de pelaje negro hace la aclaración pertinente que ríe; lo hace suave y gentil, sin intención de mofarse. »
Una vez que Libra comienza a divagar más dentro del descanso del Rey Lobo, una multitud de lobos comienzan a rodearla. ¿Serán todos como el lobo negro? Es díficil de decir, ni la misma energía de Marchosias parece darle una respuesta.
"¿Quién eres?" Pero en esta ocasión, +
« Al cabo de unos momentos, estrecha dicha mano con delicadeza, dejando en evidencia el tacto frío de su propia piel.
⸻ Sí. Me gusta el movimiento del día, pero requiero de las noches para encontrar un poco de equilibrio. También me gusta pasar tiempo a solas con las estrellas.
⸻ Cassian . . .
Antes de extender su mano, la constelación le barre de pies a cabeza con la mirada. Su porte, el matiz de sus ojos, la belleza de sus rasgos—no puede sino sonreír un poco embobada.
Su energía la percibe diferente al de un humano común. »
La respuesta le dejó un toque en la lengua, de aquellos que le hacen sonreír con un poco más de calma. Al menos por esa noche el ansia de sangre no era tanta y se alegraba que fuera así.
Palabras apropiadas bajo a la luz de la luna.
Los rubíes brillosos se desplazan hacia su compañía con cierta paciencia.
— Cassian Draymore, señorita.
El mayor acorta las distancias para extender su mano buscando un apretón formal.
— ¿También le gusta salir a ventilar pensamientos por las noches?
Apenas divisa la puesta en escena, salida de un mismísimo cuento de hadas, Libra ralentiza sus pasos y avanza con cautela hacia la estatua.
La flora que lo envuelve le hace ver . . . Dulce. Y la energía que percibe resuena en su pecho.
⸻ ¿Puedo tocarle? »
una estatua de un caballero, oxidada por el paso del tiempo y con la naturaleza misma reclamando el espacio alrededor de él.
"Estás frente a nuestro señor. Rey de los Lobos."
Y la estatua, sin embargo, inerte y sin rastros de vida no da respuesta.
No hace ningún comentario de regreso; ¿su única respuesta? Una risa seca, corta y discreta que expulsa por las narices.
Tampoco es un sentimiento que pueda condenar. Querer a la humanidad es complejo, mucho.
⸻ Pues, no te iría muy bien devorándome. No entraría en »
"Detesto a los humanos; mi corazón pecaminoso desea exterminar a todos y cada uno de ellos. Y nunca entenderé por qué mi padre los ama con tanto apego..."
Sus palabras eran directas y brutas, la conclusión después de milenios y milenios de rencor tomando forma. +
Sin girarse hacia su nuevo acompañante aún, esboza una sonrisa suave a la par que cierra sus párpados.
Tras un momento en silencio, vuelve a abrirlos para posar sus ojos sobre la redonda luna.
⸻ Tras haber probado la vida mundana y el poder del dinero . . . »
Una sonrisa se tuerce mientras el varón deja a un lado su cigarrillo. Algo más ha captado su atención.
— Sí… la luna recuerda a muchas cosas, menos a la polución de la ciudad.
Suelta un pequeño suspiro, breve, se va con el viento.
— Hay cosas que el dinero no puede comprar, como esta calma, por ejemplo.