Cada día confirmo un poco más que el coqueteo no es mi fuerte. Soy ese que, en pleno intento de ligar, acaba compartiendo un dato curioso que nadie pidió.
⸻ℰ, 𝗉.𝟢𝟧.
Me perdí tanto que con ello se fue mi independencia; ese lado al que llamaban impulsivo y cruel.
¿Qué pasó con aquel narciso que presentía el derrumbe y huía antes de ser destruido?
Este comienzo es tan extraño.
Pero es una extrañeza en que la soledad no parece un martirio, sino esa salvación a mi alma atormentada por incógnitas constantes donde la respuesta siempre es un «quizá».
Bienvenida a tu nuevo refugio, Elyssè.
bueno pero kafka le escribió a milena: desearía que el mundo se acabara mañana. así podría tomar el siguiente tren, llegar a tu puerta y decir: "ven conmigo. vamos a amarnos sin escrúpulos o miedo o restricción, porque el mundo se acaba mañana."