Al cargar la cruz, Jesús se estaba haciendo responsable de su prójimo, de su pecado y su dolor; del de todos.
Nada era suyo, Él era para los demás y lo hacía por los demás. Si le sigues, esa es la ruta.
"La paciencia es la cosa más dura para el espíritu. Pero es lo más duro y lo único que merece la pena aprender. Todo lo que es naturaleza, desarrollo, paz, prosperidad y belleza en el mundo, descansa en la paciencia; requiere tiempo, silencio, confianza".
Hermann Hesse