Qué enfermedad horrible esa de no ser capaz de suspender la hostilidad, el insulto y la provocación ni siquiera cuando el país necesita que nos unamos en lo importante.
Estamos presenciando el genocidio más grande del siglo XXI.
Más de 40.000 muertos en menos de 20 días, en su mayoría mujeres que quieren vivir en libertad.
Nadie habla de esto, no hay manifestaciones, no hay flotillas, no hay artistas.
El mundo en silencio, dejándolas morir.