Lo que está pasando con los fondos de pensiones chilenos me parece uno de los casos más interesantes de Administración de Riesgos que he visto recientemente, porque la historia no comienza con una decisión absurda. Comienza con una estrategia que tenía lógica, que funcionó muy bien y que, precisamente por eso, creció hasta convertirse en un riesgo enorme.
Todo empezó con los retiros masivos de la pandemia, que dejaron a los fondos de pensión chilenos con menos liquidez. Para seguir ganando rentabilidad sin comprar enormes cantidades de bonos, empezaron a usar contratos llamados swaps de tasas de interés.
Un ejemplo sencillo. Imagina que firmo un contrato que me asegura cobrar 4.5% durante diez años. Si las tasas del mercado bajan a 3.5%, mi contrato vale más, porque cobro más que el resto. Si suben a 5.5%, vale menos, porque estoy atrapado cobrando menos. Ese es, en esencia, el comportamiento de un bono, pero sin tener que pagar por él. La clave es que, con estos contratos, los fondos de pensión chilenos ganaban si las tasas de EE.UU. bajaban y perdían si subían.
Durante un tiempo ganaron. El Fondo E, que se supone es el más conservador, tuvo un retorno real de 7.5% el año pasado, su mejor resultado desde 2022, según Bloomberg.
El problema es que la apuesta siguió creciendo. Un gerente de renta fija lo describió como “una carrera por quién tenía más duración”, porque nadie quería quedarse atrás mientras las tasas bajaban. Según un análisis de Citigroup, la sensibilidad de los fondos de pensión chilenos a las tasas se multiplicó por más de doce en poco más de dos años. En números simples: de ganar o perder unos US$10.6 millones por cada 0.01% de movimiento en las tasas, pasaron a unos US$131 millones. Si las tasas subían 0.5%, la pérdida podía superar US$6,500 millones.
Ahí es donde esto deja de ser una discusión sobre si la apuesta era buena o mala, y se convierte en una discusión de Administración de Riesgos. Un Administrador de Riesgos no tiene que adivinar hacia dónde van las tasas. Su trabajo es preguntar qué pasa si nos equivocamos. ¿Cuánto podemos perder? ¿Tenemos efectivo para responder si nos piden garantías? ¿Podemos esperar a que se recupere? ¿Y si nos obligan a salir justo en el peor momento?
Eso fue lo que pasó. La guerra de Irán disparó el petróleo, las tasas de EE.UU. subieron a su nivel más alto en 24 años y las apuestas pasaron de una ganancia de US$1,400 millones a una pérdida de unos US$7,700 millones. Entre enero y septiembre, el Fondo E cayó 10.4%, y según Diario Financiero estos contratos explican toda su caída.
Luego vino lo más doloroso. En abril, el regulador chileno limitó estos contratos y obligó a los fondos de pensión a reducirlos antes de noviembre. Mientras un contrato sigue abierto, siempre queda la esperanza de que las tasas bajen y la pérdida se recupere. Pero cerrarlo significa pagarle a la otra parte lo que vale en contra, y según Bloomberg hoy cerrarlos cuesta más que hace unos meses. La pérdida deja de ser temporal y pasa a ser definitiva.
Esa es la gran lección. El error no fue usar swaps, que son herramientas normales. Tampoco fue necesariamente creer que las tasas iban a bajar. El error fue dejar que una apuesta que funcionaba creciera sin límite.
La Administración de Riesgos no existe para evitar que uno se equivoque sobre el mercado. Existe para que, cuando inevitablemente uno se equivoque, la posición sea lo bastante pequeña para sobrevivir al error.
Y queda una pregunta incómoda: ¿cómo terminó el fondo supuestamente más conservador del sistema siendo el más golpeado?
https://t.co/9U30rjpLcB
Linus Torvalds says, rules prohibiting AI usage are “UTTERLY STUPID” and “idiotic”.
For the Linux kernel, Torvalds says, “we’re not going to make stupid rules that say ‘you can’t use tools for X’”.
A algunos les encanta hablar del pueblo y su soberanía, aunque siempre autoerigiéndose en sus verdaderos representantes.
Por eso, cuando no les gusta lo que ese pueblo decide, ningunean su inteligencia: que los bots, la desinformación...
Eso se llama paternalismo. Y es indigno.
"I'm doing a (free) operating system (just a hobby, won't be big and professional like gnu)..."
On August 25, 1991, a 21-year-old student sent a message to a Usenet newsgroup. He thought he was just building something fun for himself.
35 years later, that "hobby" is the backbone of global technology:
🚀 Powering helicopters in space with NASA
☁️ Running the global cloud and 100% of the world’s supercomputers
📱 Connecting billions of people
🎮 Redefining the future of handheld gaming
What started as one student's side project became the greatest collaborative technology movement in history. Thank you to every maintainer, contributor, and advocate who made it possible.
Happy 35th Birthday, Linux. Here’s to the power of open source and the next 35 years of building together.
https://t.co/KDN6Coob7F
#Linux35
⚛️🔬Científicos acaban de crear una de las reconstrucciones 3D más detalladas de una célula humana (célula eucariota) jamás realizadas.
El modelo, llamado “Corte transversal de un paisaje celular”, muestra el interior de una célula con un nivel de detalle casi molecular.
Para lograrlo combinaron:
• Tomografía de rayos X
• Resonancia magnética nuclear (RMN)
• Microscopía crioelectrónica
El resultado es un mapa 3D que revela estructuras internas con una precisión extrema.
Estamos viendo la vida a una escala que hasta hace poco era imposible.
Linus Torvalds has made a firm pro-AI statement on the Linux Kernel mailing list.
“Linux is not one of those anti-AI projects, and if somebody has issues with that, they can do the open-source thing and fork it.”
“AI is a tool, just like other tools we use. And it's clearly a useful one.”
When addressing shortcomings in AI, Linus stated, “it's not like natural intelligence is always all that great either.”
Falta agregar que el futbol es un deporte de humanos, no máquinas, por lo que los algoritmos deben tener un margen de tolerancia donde detecte que la infracción genera una diferencia a nivel humano destacable. Esto aplica tmb a los adelantamiento de cm.
ROBO A CROACIA: Errores en física.
Si nos vamos a poner detallistas con el tema de los sensores de las pelotas, de si hubo un mínimo roce y aplicar el reglamento al milímetro, también tenemos que aplicar física al milímetro.
La pelota Trionda usa tecnología de balón conectado con un sensor de movimiento de 500 Hz que da información al VAR sobre movimiento/contactos del balón. Ese sensor no “ve” una cabeza: mide aceleraciones, rotaciones y patrones de movimiento. Por eso, si la pelota pasa muy cerca de una cabeza, puede haber perturbaciones aerodinámicas, vibraciones o ruido mecánico. En principio, eso puede generar una señal pequeña. Que el algoritmo la clasifique como contacto ya es otra cosa.
Si el sensor muestra una señal típica de impacto —pico brusco, alta frecuencia, cambio instantáneo de rotación o trayectoria, sincronizado con la posición de la cabeza—, entonces la anulación es defendible aunque en TV no se vea. Las cámaras tienen parallax, motion blur, pocos frames comparado con el sensor, y un contacto mínimo puede ser invisible.
Si el sensor solo muestra una oscilación ínfima y no hay cambio coherente de trayectoria, ni deformación, ni imagen compatible, ni firma de impacto, entonces NO se debe anular un gol. Ahí se estaría convirtiendo una herramienta probabilística en un oráculo.
A Croacia le anularon un empate tardío tras una revisión del VAR polémica vinculada a una detección marginal del balón. Una cosa es una señal clara de impacto; otra es un “blip” diminuto.
Sobre los árbitros: no necesitan ser físicos, pero sí deberían tener formación suficiente en limitaciones de medición, la cual OBVIAMENTE NO TIENEN. Un árbitro moderno que usa sensores, semiautomático, tracking 3D y VAR debería entender conceptos básicos: margen de error, falso positivo, calibración, umbral, sincronización temporal y diferencia entre dato bruto e interpretación algorítmica. Si no, termina pasando esto: la tecnología deja de asistir al arbitraje y empieza a reemplazar el juicio crítico.
En conclusión, no se ve contacto y el único argumento es “el sensor detectó un roce ínfimo” que, como ya mencioné, por el gráfico se puede ver que está mas relacionada a diferencias de presión en el aire al pasar cerca de una cabeza que por un toque con la misma (si la hubiera tocado se vería un pico muy alto y brusco en la imagen).
Se está usando tecnología muy avanzada con árbitros que no la saben comprender (ni el propio VAR). Ningún físico diría que ese gráfico muestra un toque.
En una jugada decisiva, la carga de la prueba debería ser altísima. Sensor sí, fe ciega en el sensor, NO.
O Japonês Kubo é o primeiro jogador com nome de uma forma geométrica a disputar 3 mundiais.
Superou Redondo e Cuadrado, ambos apenas com duas participações.