@knalltueten_ag1 Es wird auf dem Mond gute Dienste leisten. Da ist die Schwerkraft geringer und man braucht nicht soviel Energie um es länger in der Schwebe zu halten.
@OttoFriedel Weil es Spaß macht. Wird lustig auf deutschen Autobahnen. Aber nur, wenn wir auf lästige Regulierung verzichten. Nicht mehr überholen, sondern überspringen und dabei eine lustige Schraube machen.
@FuturLucide Ich träume auch von hüpfenden oder springenden Autos auf den Straßen (denn Fliegen würde erheblich mehr Energie benötigen). Das wird ein heiden Spaß; vor allem wenn wir auf alle Regeln verzichten wegen der bösen Regulierung.
@KielerFinanzen Klar, vor dem Crash hüpfen die beteiligten Autos einfach in die Luft. Freue mich drauf. Im Ernst: Ist nicht so innovativ wie es anmutet und vor allem ein PR-Stunt. Ein Kommentator weist auf Trumps Absicht einer Fusion von SpaceX und Tesla hin. Das Auto dazu.
🚗 La otra VERDAD del Tesla Roadster.
Elon Musk acaba de plantar un caballo de Troya en la mente de los inversores de Tesla.
Y creo que muchos todavía no se han dado cuenta. (Y tampoco se daran6)
La presentación del nuevo Tesla Roadster ha sido absolutamente alucinante. Un coche capaz de realizar maniobras aéreas utilizando tecnología desarrollada junto a SpaceX.
Pero creo que el verdadero producto de esta presentación no ha sido el coche.
Ha sido la semilla que acaba de plantar en la cabeza de los accionistas de $TSLA.
Me explico.
Como he dicho en más de una ocasión, Elon Musk no suele dar puntada sin hilo.
Cuando habla de centros de datos orbitales, es porque está viendo una oportunidad que considera importante. Cuando responde a determinadas cuestiones financieras o estratégicas, conviene preguntarse qué hay detrás de sus palabras.
Y cuando compró Twitter, muchos defendieron que lo hacía por la libertad de expresión.
Puede que en parte fuera cierto.
Pero había otra parte de la ecuación que me parece todavía más interesante: estaba comprando una de las mayores fuentes de datos en tiempo real sobre opiniones, intereses y comportamiento humano en redes sociales.
Y en la era de la IA, eso puede valer auténtico oro.
Musk es, a mi juicio, un estratega extraordinario. Incluso maquiavélico en el sentido más sofisticado de la palabra.
Y no lo digo necesariamente como algo negativo. Me parece admirable la capacidad de alguien para alinear recursos, tecnología, narrativas y voluntades en torno a un objetivo superior.
Pero aquí aparece un problema.
Que el objetivo de Elon Musk sea extraordinario no significa que las condiciones para alcanzarlo tengan que ser las mejores para nosotros como accionistas.
Volvamos al Roadster.
Peter Thiel dijo una vez:
«Queríamos coches voladores y nos dieron 140 caracteres».
Pues bien, Elon acaba de devolverle la pullita al mundo tecnológico.
Ya tenemos un coche que puede elevarse del suelo y realizar maniobras aéreas.
¿Significa eso que mañana veremos Roadsters volando libremente por nuestras carreteras?
Evidentemente, no. Entre una demostración tecnológica y su utilización cotidiana hay enormes barreras técnicas, económicas y regulatorias.
Pero creo que ese no es el verdadero objetivo de esta presentación.
El producto es el marketing.
Y en ese sentido, la presentación ha sido un éxito extraordinario.
Porque mientras todos mirábamos el coche, ha sucedido algo mucho más interesante.
Muchos inversores de Tesla han empezado a imaginar qué sería capaz de construir una compañía que integrase Tesla y SpaceX.
¿Y si juntas fueran mucho más poderosas?
¿Y si tuviera más sentido invertir en SpaceX que en Tesla?
¿Y si ambas compañías terminaran fusionándose?
La tecnología del Roadster funciona así como una demostración tangible de las sinergias entre ambas.
Y aquí está la parte que me interesa.
Cuando consigues que un accionista desee emocionalmente una operación corporativa, posiblemente también estés reduciendo su resistencia a aceptar sus condiciones.
Mi hipótesis es que Musk podría estar preparando, deliberadamente o no, el terreno psicológico para una eventual integración entre Tesla y SpaceX.
Y si esa operación llegase a plantearse, la cuestión realmente importante no sería si ambas compañías pueden construir cosas extraordinarias juntas.
Sería otra.
¿Cuánto están dispuestos a sacrificar los accionistas de Tesla para formar parte de esa visión?
Porque una fusión no es buena o mala por definición.
De hecho, muchas compañías han recurrido al proceso contrario para aflorar valor: dividir conglomerados en negocios independientes.
Ahí tenemos el ejemplo de General Electric.
La verdadera cuestión no es si Tesla y SpaceX valen más juntas que separadas
La cuestión es cómo se repartiría ese valor entre los accionistas de ambas compañías.
Imaginemos q SpaceX plantea una operación mediante un canje de acciones y sin ofrecer una prima significativa a los accionistas de Tesla👇🏼
@Erblasser Stimmt schon; es geht ihm nicht um Geld um des Geldes Willen. Es geht ihm um die Macht seine Vision zu verwirklichen; koste es den Rest der existierenden Menschheit was es wolle. Er verrechnet das mit zukünftigen Generationen.
@PoppaJoeHimself@PeterRNeumann Die Putin-Trolle machen wieder Sonderschichten. Offensichtlich wittern sie durch den Verrat von Tramp ein Fenster der Gelegenheit. Die Ukraine soll chancenlos erscheinen und ihre Unterstützung als zwecklos. Wartet bis nach den midterms!
@DickJanssen7 Zelensky hat das Einfrieren des Konfliktes an der Kontaktlinie angeboten. Putin hat abgelehnt. Er will die Kapitulation zu seinen Bedingungen und seine imperialen Absichten gehen über die Ukraine hinaus.