@nemanema Es parte del cuerpo humano, que debe hacer cortárselo para que la gente “moralista” se sienta bien. Leo comentarios de niños. Los niños deben entender el cuerpo, eso no perjudica a los niños. Muchos gente a terapia con sus traumas
@therealbuni Esta tipa sabrá que Venezuela no era soberana desde hace mucho rato. Lo importante de informarse antes de tratar de generar polémica para no quedar como una estúpida.
@elduckpost Que terrible lo que sigue haciendo el Foro de Sao Pablo, y esta gente falta de ácido fólico que van como focas aplaudiendo. Esta gente ha vivido en Venezuela, para sentirse en la libertad de opinar. A parte, bien chafa el video del venezolano hablando como cubano creado por IA.
BÁRBARA PALACIOS LES CANTA LAS 40
¿Cómo es posible -señala nuestra ex miss Universo- que ahora en la televisión española se hable de los derechos humanos en Venezuela cuando durante 26 años se hicieron los locos?
Hay que pelear por las verdades.
@IzquierdaPe Pobres diablos estos, discurso incongruente. Claro que la situación de Venezuela afecta al hemisferio y lo está afectando desde hace 27 años. Mejor quédate como tatuadora, colorista, etc. como relacionista internacional no das la talla.
@EsdeProfugos ¡Hazme el pinche favor! Chairos meados repelando desde México en la cara de los venezolanos que han tenido que salir de su país para poder ganarse la vida. Pendejos y con huevos, la peor combinación.
@JoseMarioMX El pueblo venezolano decidió el 28 de julio del año pasado, el tirano no se fue y los VENEZOLANOS con la ayuda internacional lo hicieron. Fácil hablar desde la distancia.
Wow… tanto odio hacia la gastronomía de otras culturas. Son estas pequeñas cosas que siguen fomentando el odio. Respeto por los demás para exigir respeto.
@EsdeProfugos Mi realidad, mis clase media padres no me criaron bajo la carencia, lo que quería debía ganarlo con mi esfuerzo escolar. Mis notas eran el pase a lo que quería.
@honordetigre Curioso cómo cada generación dice “ya no hay masculinidad”. Quizá el cambio no está en la masculinidad, sino en la expectativa que tenemos de ella.