Jürgen Habermas (Düsseldorf, 1929- Starnberg, 2026) aseguraba que la verdadera democracia se fundamenta en el debate libre y racional entre las personas. Hoy que poco se comprende el papel de los medios de comunicación y de la sociedad civil como espacios de diálogo, perdemos a un referente indispensable de la filosofía, sociología, la política y la comunicación.
Autor de libros como "Entre naturalismo y religión", "La ética del discurso y la cuestión de la verdad" y "La inclusión del otro", recibió algunos de los reconocimientos más importantes del pensamiento contemporáneo, entre ellos el Premio Gottfried Wilhelm Leibniz (1986), el Premio de la Paz de los Libreros Alemanes (2001) y el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales (2003). Fue además doctor honoris causa por diversas universidades y miembro de la Academia Alemana de la Lengua y la Poesía.
"El Mencho" no tiene un heredero natural: su hijo "El Menchito" está preso y su hijastro Juan Carlos Valencia González, "R3", no tiene el peso necesario.
La pelea está fuera del circulo familiar: Gonzalo Mendoza Gaytán, "El Sapo"; Ricardo Ruiz Velasco, alias "RR"; Audias Flores Silva, “El Jardinero”; y más.
Bad Bunny en el Super Bowl: cuando el espectáculo se vuelve mensaje político
La presencia de Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl, el evento más estadounidense de Estados Unidos, no es una casualidad ni una concesión artística. Es un mensaje cuidadosamente calculado desde el corazón del sistema económico y cultural más poderoso del mundo.
El Super Bowl no es solo un partido: es la vitrina comercial más grande del año, donde se define narrativa, identidad y consumo. Cada segundo está medido, cada símbolo es leído. En ese escenario, Bad Bunny apareció sin traducirse, sin diluirse, sin pedir permiso: español, estética latina, símbolos culturales claros y una puesta en escena que reivindica identidad.
No estuvo solo. La presencia de Lady Gaga como acompañante no es menor: representa el aval del mainstream anglosajón, el reconocimiento explícito de que lo latino ya no es marginal ni accesorio, sino estructural dentro de la sociedad estadounidense. La breve aparición de Ricky Martin funciona como un puente histórico: del estallido latino de finales de los 90 al presente, donde la cultura latina ya no irrumpe, se consolida.
El momento más potente no fue musical, sino simbólico: el desfile final con banderas latinas. En un contexto de tensión política, discursos antiinmigrantes y criminalización del migrante, ese cierre fue una declaración directa: Estados Unidos también es latino, en su economía, en su fuerza laboral, en su cultura y en su futuro.
La tensión era visible. No pasó desapercibido que Bad Bunny reapareciera con un chaleco antibalas bajo su traje blanco. Ese detalle rompe con la narrativa festiva y devuelve el mensaje a la realidad: la identidad latina en EE. UU. sigue siendo celebrada y, al mismo tiempo, amenazada. Reconocida por el mercado, cuestionada por sectores políticos.
Este espectáculo confirma algo clave: el sistema económico estadounidense ya asumió que lo latino es indispensable. El consumo, la música, la publicidad y la cultura lo reflejan. El conflicto no está en el mercado, sino en la política. Y cuando el escenario más visto del país envía este mensaje, queda claro que la discusión ya no es si la comunidad latina pertenece, sino quién se atreve a negarlo.
Bad Bunny no solo cantó. Marcó territorio cultural. Y lo hizo donde más duele y más importa: en la pantalla central del poder simbólico estadounidense.
@SimonLevyMx@Claudiashein ¿No es pragmatismo a la mexicana? desde México, en casa pues.
El tuyo querido @SimonLevyMx es pragmatismo a la mexicana pero desde USA.
¿¿VIVA EL PRAGMATISMO??
A partir de la mañanera de hoy, miércoles 4 de febrero, el gobierno de México dio un doble salta hacia atrás, al referirse a los envíos de crudo a Cuba.
Siempre había referido Sheinbaum a los envíos a Cuba de petróleo como “ ayuda humanitaria”, y no como una “mera transacción comercial”. Al etiquetar los envíos como “ayuda humanitaria”, se entendió perfectamente que no se requería un pago por estas ayudas. ¿Desde cuándo las ayudas humanitarias se cobran? Nunca.
Sin embargo. En su “técnica” presentación hoy en la mañanera, el Director General de PEMEX dejó en claro que las entregas “fueron pagadas íntegramente”. Que existen contratos que así lo confirma y que todo es cuestión de que pidan más los cubanos para que PEMEX envié más crudo a la Isla. Si PEMEX haya dejado de enviar petróleo a Cuba, es porque México ya no tiene más crudo disponible. Prácticamente sugiere que en cuanto haya disponibilidad, PEMEX enviará otro barco con petróleo a Cuba.
Todo lo dicho en la mañanera se desliza entre medias verdades y mentiras. Cuba no ha pagado lo recibido ni lo va a pagar. No es cierto lo que dice el DG de PEMEX. Y tampoco es cierto que se dejó de enviar petróleo a Cubo porque “no lo pidieron los cubanos y porque México no tiene disponibilidad de crudo”.
Se dejó de enviar crudo a las Isla por las amenazas de Trump y porque México acató lo exigido por Washington debido a nuestra debilidad política y económica ante las presiones de vecino insolente.
Es preferible hablar con la verdad en estos tiempos de graves amenazas, en vez de recurrir a las mentiras y engaños que emplea el gobierno de Morena. Cada mentira debilita más y más a México. Y obviamente estos gobernantes no lo entienden.
Tu sistema de creencias inconscientes afectan tu vida. Por ejemplo, si te divorcias, la sociedad te ha metido en la cabeza que el divorcio es igual a fracaso, entonces sufres por una creencia infundada. Ahora, pregúntate ¿de dónde salió esa creencia? ¿Quién dijo que el divorcio es un fracaso y por qué lo dice? Si eso es cierto, entonces ¿una mujer maltratada por su esposo alcohólico no puede divorciarse porque entonces va a fracasar? No verdad, bueno, haz este ejercicio con otras creencias, recuerda que tienes Windows XP, es hora de actualizar a Windows 11. Abrazo.
Puedo confirmarte que un avión C-130J Super Hercules de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos aterrizó esta mañana en el Aeropuerto Internacional de Toluca.
El avión no tiene cargamento humanitario y sí estaban descargando esto que ves.
Te dije que te iban a ocultar la verdad.
Voy a decirlo sin rodeos: esto no va de Maduro. Va de quién ha gestionado su final y para qué. Cuando un presidente es apresado y no hay caos interno ni fractura visible en la cúpula, cuando no hay histeria militar ni sangre en las calles, estamos ante una operación controlada. Las revoluciones reales son ruidosas. Las transiciones pactadas son silenciosas.
Aquí no hay heroicidades ni épica. Hay negociación fría. Y la negociación no se hace con el pueblo, se hace con la élite que garantiza orden. Quien crea que Estados Unidos —o la estructura que marca la pauta— busca justicia, democracia o reparación histórica, no ha entendido cómo funciona el poder. Lo que se busca es estabilidad, acceso a recursos y cierre de un ciclo incómodo. Todo lo demás es decorado.
Por eso insisto: el elemento clave es la traición funcional del entorno de Maduro. No ideológica, no moral: funcional. La traición que se produce cuando se comprende que el régimen ya ha caído y que es mejor recolocarse que resistir. Ahí es donde entran nombres concretos, no por conspiración, sino por lógica de poder: Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López. No como salvadores ni como demonios, sino como gestores del aterrizaje.
El detalle verdaderamente inquietante, para mí, no es un vídeo ni una filtración. Es la calma reveladora. La calma de quien ya sabe que no va a caer al vacío. La calma de quien ha recibido garantías. Nadie está tranquilo en mitad de una tormenta si no tiene un refugio pactado. Esa serenidad no es inocente; es estratégica.
Y aquí viene lo más incómodo: las transiciones tuteladas no liberan países, los reordenan. Cambian el relato, redistribuyen poder, blanquean a unos y sacrifican a otros. El ciudadano no entra en la ecuación más que como coartada. Se le promete futuro mientras se decide el reparto en despachos cerrados.
Esto no va acerca de izquierdas o de derechas. Va de quién controla las riquezas, el dinero, las armas y la narrativa cuando se baja el telón. Y si el proceso avanza sin sobresaltos no es porque el sistema se haya humanizado, sino porque ya se ha pactado quién paga y quién se salva.
Lo demás es ruido. Y el ruido, casi siempre, es para que no mires dónde de verdad se está decidiendo todo. Seguiremos informando. Sin anestesia.
Con el secuestro de Maduro, Trump ha roto todo el orden constitucional de los EUA y el oden internacional.
Lo que sigue en un nuevo orden, en EUA y en el mundo.
Todas las explicaciones que recurren a uno u otro orden para explicar lo que sucede, son puro Bla bla bla.
No, no es la expansión de la Democracia; tampoco el viejo imperialismo; es algo muy nuevo que irá definiéndose en 2026.
Lo seguro es que acá no para Trump. ¿Por qué habría de parar si no encuentra sino resistencias simbólicas e inútiles?
Que jodidos estamos en México, unos ven a Morena como la esperanza de México, otros ven a las Mafias como la esperanza de México y otros ven a Trump como la esperanza de México ! Así no habrá esperanza para México !!
Desde Chile mantendremos plena coherencia con nuestros principios y valores.
Esto no se trata de apoyar ni justificar dictaduras —Chile no lo hace—, sino de quién decide y con qué legitimidad sobre el futuro de un país. Hoy es Venezuela, con la excusa del narcoterrorismo y la intención declarada de controlar sus recursos, mañana puede ser cualquier otro, con cualquier otra excusa.
La soberanía y el Derecho Internacional no son opcionales: son la base de todo orden legítimo.
Soy rabiosamente anticomunista, pero antes soy patriota. Así, pues, no puedo concebir que una potencia imperialista tome, a sangre y fuego, el control de Venezuela.
Escuchen a Trump y verán que él no ha «liberado» a los venezolanos, sino a su petróleo.
Además, «Trumposo» amenaza también con un segundo ataque, mientras ningunea a la «oposición ficticia» de Machado, diciendo, eso sí, una gran verdad: «ella no cuenta con el respeto de la nación».
En fin, los aplausos de hoy pronto se convertirán en lágrimas y profunda decepción; es lo que ocurre cuando se pone la confianza en el sádico de Trump, considerándolo como una especie de «nuevo mesías», cuando no es más que un pirata y un terrorista internacional.
Antes del amanecer, EE. UU. bombardeó Caracas y capturó al presidente de Venezuela. No es opinión: lo documenta @guardian. El dato jurídico es brutal: un Estado usó fuerza militar para detener a un jefe de Estado en funciones y sacarlo del país para juzgarlo. Eso no es extradición, ni cooperación penal, ni justicia internacional: es uso armado de la fuerza, prohibido por la Carta de la @ONU_es salvo excepciones extremas que aquí no están claras.
La acusación es “narco-terrorismo”, pero el derecho internacional es nítido: los delitos penales no habilitan bombardeos ni capturas unilaterales en territorio extranjero. Ni siquiera los crímenes graves suspenden la soberanía. The Guardian subraya la paradoja: Trump habla de juicio en Nueva York, pero también de “administrar Venezuela”. Cuando la detención viene acompañada de control político y económico, el argumento jurídico colapsa. La ley deja de ser fundamento y se vuelve pretexto.
El precedente es lo verdaderamente peligroso. The Guardian advierte que el ejército venezolano sigue intacto y que el escenario puede derivar en caos prolongado. Pero, más allá de Venezuela, queda algo peor: si capturar a un presidente a punta de misiles se normaliza, el sistema internacional entra en zona de demolición. Hoy fue Maduro. Mañana, cualquiera. No se violó sólo una frontera: se fracturó la idea misma de legalidad entre Estados.
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@SimonLevyMx@lopezobrador_ Ojalá admitas @SimonLevyMx como pensante q se dirige a sus pensantes q del bando #Trump hay errores, muy graves! ojalá también tengas libre albedrío para criticarlo, NO ESTIMO q con mínimo d pensamiento crítico no alcance pa criticar tambn el actuar #Trump ¡Quiero escucharte!