Emergencia 🆘‼️
Perrito comunitario botando pus entre nariz y ojos
Amigos las vecinas me reportan, fui a verlo, #Negrito 1 tiene pus y sangre drenando desde hace días😭
Lo estoy llevando a la veterinaria, porfavor ayuda para atención médica🙏🏼
🚨 Yape/plin 934962128 Jaquelyn
UN HOGAR PARA OSITO 🥹🙏
La historia de este angelito es muy triste. Llegó a la universidad cuando era un bebé por un trabajador que supuestamente era su "dueño", esta persona dejó de trabajar en el campus y lo abandonó. (1/2)
Gatita preñada no tiene donde dar a luz!
Chorrillos!
Se busca temporal pero también todo el apoyo monetario para lo que viene con los bebés. En esta zona no hay albergue, botan a varios gatos y los ayudan en la calle.
ADOPCIÓN BIENVENIDA
Una mujer denuncia que fui agredida sexualmente mientras corría por el Malecón de Miraflores.
Abro hilo con los comentarios que dejaron algunos hombres
(son tantos que no he podido terminar de leerlos todos)
Why do small dogs live longer than large dog species, and what is the biologic basis of differences in lifespan and healthspan?
Epigenetics.
There's a lot in the methylation pattern of dogs to explain this @ScienceMagazine
https://t.co/rxzWd1G63d
🐾 El perrito que apareció en el concierto de #BTS. 💜
En San Marcos hay muchos perritos y michis que, aunque viven en el campus, necesitan de nuestra ayuda para estar bien. Durante estos días de cierre, seguiremos asegurándonos de que nuestros perritos reciban alimento. (1/2)
💜🐾 Si vas al concierto de BTS, recuerda que el campus también es hogar d muchos 🐶🐈.
Durante esos días habrá + ruido y personas de lo habitual. Algunos 🐶 pueden acercarse o permanecer en las zonas donde suelen estar, mientras que los 🐈 probablemente se esconderán x el ruido.
Exclusive: “The instant I saw the picture my mouth fell open and my pulse began to race.” So wrote James Watson in The Double Helix: A Personal Account of the Discovery of the Structure of DNA, his controversial account of how he and Francis Crick deciphered the structure of DNA in 1953.
The image, now known as photograph 51, showed an elegant, symmetrical pattern of spots formed by x-rays diffracted from strands of DNA—the fingerprint of the molecule's helical structure.
Rosalind Franklin, an x-ray crystallographer, had produced the image in the spring of 1952. But Watson's 1968 book, amid other slights and sexist language directed at Franklin, implied the flash of insight was his alone.
Popular accounts still routinely suggest Franklin missed the significance of the photo. She never had a chance to challenge Watson's dismissive narrative; she died of cancer in 1958, a decade before his memoir was released and became a bestseller.
But a new analysis of her notes on another x-ray image, which she made just days earlier using the same DNA sample, offers a firm rebuttal.
Learn more: https://t.co/GelhBz9Sb5 @NewsfromScience
A propósito del Premio Nobel de Medicina 2026, recordé la primera vez que escuché el término "optogenética". Fue hace unos 15 años, durante el doctorado, en un journal club en el que discutimos un estudio recién publicado en Science: "A Synthetic Optogenetic Transcription Device Enhances Blood-Glucose Homeostasis in Mice".
La idea me voló la cabeza: usaban la luz para activar genes dentro de una célula.
Los autores modificaron células humanas para que respondieran a luz azul. Utilizaron melanopsina, una proteína sensible a la luz, y la conectaron con los mecanismos celulares que controlan la expresión de genes. El resultado era nuevo circuito biológico: luz → sensor → señales celulares → gen activado.
Luego le dieron un uso práctico: implantaron células modificadas en ratones diabéticos y las programaron para producir GLP-1, la hormona de moda que estimula la secreción de insulina. Al iluminar las células, aumentaban los niveles de GLP-1 e insulina y mejoraba el control de la glucosa.
Pero este experimento era parte de una revolución científica más amplia: la biología sintética
A lo largo de la historia de la biología molecular, hemos intentado entender cómo funcionan los genes, las proteínas y las células. La biología sintética va un paso más allá: ¿podemos ese conocimiento para diseñar nuevas funciones biológicas?
La idea se parece a la de construir un circuito electrónico. Podemos combinar sensores que detectan una señal, componentes que procesan la información y mecanismos que generan una respuesta. Pero en este caso los componentes son genes y proteínas, y el resultado es una célula capaz de detectar una infección, reconocer una célula cancerosa o sintetizar una molécula al recibir la señal adecuada.
La optogenética nos ofrece una herramienta práctica para construir estos circuitos, ya que la luz puede actuar como un switch externo que puede controlarse con gran precisión, indicando dónde, cuándo y durante cuánto tiempo queremos activar una función.
Quince años después, este campo ha avanzado muchísimo. Se han adaptado sensores de luz procedentes de plantas, bacterias y otros organismos para controlar señales celulares y la expresión de genes. También se han desarrollado sistemas que responden a la luz roja o infrarroja, que atraviesa mejor los tejidos que la luz azul. Algunos experimentos incluso han conectado células modificadas con sensores electrónicos y con dispositivos como smartphones o smartwatches. Es una pasada de vueltas.
El Nobel de 2026 reconoce una parte fundamental de esta historia: el desarrollo de proteínas sensibles a la luz que permitieron controlar la actividad de neuronas y revolucionaron la neurociencia. Pero, al mismo tiempo, hemos visto crecer otra rama de la optogenética, estrechamente relacionada con la biología sintética: el uso de la luz para programar funciones celulares.
Ya no queremos sólo leer y entender las instrucciones de la vida. Ahora también estamos aprendiendo a escribir nuevas instrucciones y a construir circuitos genéticos que permitan a las células realizar funciones útiles que podemos programar.