Pues sí que se quedó dormido con el solecito, sí. De siesta nada, soñó profundo.
Abre los ojos lentamente, y su primera reacción más lúcida es estirar brazos y espalda, gruñido incluido.
— Uhm. ¿De qué pantano hablas...?
Tiene que despertar antes de procesar un pensamiento.
Bosteza. Ya que está creando buenos lazos con la Iglesia (ni tantos y en contra de su voluntad), se apropiará de un pedacito de los jardines exteriores para echarse una siesta sobre el césped. Las horas no son el límite.
Anda que no. Ya está enganchándose a él como parásito... al menos hasta que las mujeres empiezan a tirar de ellos. La idea de soltarlo (ahora sí, eh) es tentadora, pero acaba llevándoselo con él, nadando como puede en dirección a la orilla.
— Grrrr... Estoy bien, no necesito +
Se va a m*tar en directo. ¿¿Ellos se ven alegres de verla de vuelta?? Se le ha colado el agua hasta la punta del dedo gordo. Parece un gato mojado mientras en lo que se levanta y se sacude entero, en especial el pelo.
— Serán bendiciones para ti.
De alguna manera SIEMPRE acaba metido en una de estas con Tyrian. Y ya confirmó que si no salva su culo, nadie lo va a hacer por él. Toca correr para escapar de esas enredaderas– si es en dirección de las casas, mejor.
Está mirando a la dentadura con cara de haber chupado un limón.
— No es el lugar para hacer negocios. [...] Pero si quieres, intenta cortar las ramas de alguien más.
Él va a concentrar una cantidad de magia suficiente en la palma de su mano para crear una bola de fuego y +