El 90 fue un gran año.
Cobra Gamer.
Best Mexico WoW Player según Verdisha.
Una vez maté a Arthas.
Mucho jugar y poco trabajar hacen de Taco un puto vago.
Una radiografía de España en una oficina:
- 20 minutos para recoger un paquete.
- pantallas anunciando la baliza v16
- 9 puestos, 6 de ellos vacíos
- los otros 3 ocupados por gente que teclea con el índice
- expositores con tazas de mr wonderful, libros de pilates y de Egipto
Me estoy cagando en dios
Palworld OFFICIAL CARD GAME officially hits 3.5 million pack sales worldwide! 🎉
📰 Read the full press release here: https://t.co/R7HgFKOixP
To celebrate this milestone, we are hosting a Premium Starter Kit Giveaway! 🎁✨
How to enter:
1️⃣ Follow @PalworldOCG_EN
2️⃣ Like and Share/Repost this Post!
3️⃣ Comment in this post what you are looking forward in Palworld OFFICIAL CARD GAME!
🔗Full giveaway details & terms: https://t.co/Rz1IupZlqf
#Palworldcardgame
1/2
Eventually, even digital data will no longer be owned by individuals on their own initiative. Whenever there is a major change or accident in the world, in a country, in a government, in an idea, in a trend, access to it may suddenly be cut off.
No me he enfrentado a nada más complejo en el mundo laboral que compitiendo en top 1% en LoL o gestionando una raid en WoW.
Y no lo digo como nostalgia gamer: casi todos los amigos que tengo de aquella época hoy son excelentes profesionales en lo suyo.
Con el deporte pasa algo parecido por la disciplina, pero creo que los videojuegos competitivos tienen algo especialmente parecido al mundo corporativo: el macro cambia constantemente.
Cambia por factores externos, como un parche que reescribe lo que funcionaba. Y cambia por presión competitiva, cuando otros jugadores descubren nuevos límites, nuevas estrategias o formas más eficientes de jugar.
Eso es muy parecido a una empresa: cambia el mercado, cambia la tecnología, cambian los canales, cambian los competidores y lo que ayer era una ventaja mañana puede ser estándar.
Y hoy, con la IA, todavía más. Antes dependías de mucha más gente para ejecutar, y los límites físicos del mundo real estaban más lejos de la velocidad de un videojuego. Ahora una sola persona puede probar, iterar, automatizar y cambiar de estrategia a una velocidad mucho más parecida a la de un entorno competitivo digital.
Al final tienes que hacer lo mismo: leer el contexto, adaptarte rápido, tomar decisiones con información incompleta y actualizarte constantemente para no quedarte fuera.
La única gran diferencia es que el mundo real no tiene un feedback loop de recompensa tan inmediato como un videojuego. Por eso la clave no es solo haber sido bueno jugando, sino encontrar algo fuera del juego que te motive lo suficiente como para sostener esa misma obsesión por mejorar.