Europe calling Chinese trade “colonisation” is fucking obscene.
Britain fought two Opium Wars against China to force open Chinese markets while British merchants flooded the country with opium.
That was colonialism.
China selling cheaper steel, chemicals, machinery and industrial components to willing European buyers is called trade.
Apparently colonialism now means:
“We opened the market, and then somebody else became better at manufacturing than us.”
And spare me the sudden tears over 300,000 European factory jobs.
When China entered the WTO era and its old industrial base went through brutal restructuring, more than 20 million of Chinese workers lost their jobs. Entire northeastern industrial communities absorbed the human cost — unemployment, broken families, lost livelihoods and despair.
Where was Europe’s civilizational mourning then?
Chinese workers were told:
adapt. compete. reform. become efficient.
Now European industry faces the same pressure and suddenly competition itself is “colonisation.”
So Chinese workers losing their livelihoods was economic reform.
European workers losing theirs is Chinese aggression.
Fascinating moral arithmetic.
And the article accidentally admits the real problem:
European companies will continue buying from China because they have shareholders to satisfy.
There it is.
China did not invade Europe.
China did not force Europe at gunpoint to buy Chinese components.
European companies are choosing Chinese suppliers because they are cheaper, faster and more competitive.
Europe taxed its energy.
Europe raised its industrial costs.
Europe regulated itself into paralysis.
Europe allowed manufacturing capacity to decay.
And now it has found the perfect explanation:
China “colonised” us.
No.
China built factories.
Europe built excuses.
If losing a manufacturing competition is colonialism, perhaps Europe should apologize again for the centuries when it practiced the real thing.
This is now getting absurdly serious with the El Niño. The latest OSTIA SST data now has a peak anomaly of 8.1C above normal, with Peru reporting a peak SSTA of 9.5C. What's more concerning is that these anomalies are only going to increase over the next 10+ days, as the latest ECMWF forecast is predicting a peak of 12.5C right off the coast of Peru.
As I said earlier, this is setting up to be the most impactful El Niño since record-keeping began in 1950. Also can't wait for the new C3S model ensemble to come out by around September 10th, as I'm sure the wet signal across the west & south will be bonkers.
Earth has been this warm before during Homo sapiens’ 300,000-year history. The scary part is the current speed of warming. Past swings unfolded over millennia. Today’s warming occurred in decades. Even allowing for smoothed ice-core proxies, the rate of change is immense. Source: https://t.co/89MLQf18Qt
Physicists may have made a huge mistake when they introduced dark energy. That is what a team of mathematicians say after looking at the equations. Because they find that, actually, it’s unnecessary. If they are right, that would be the ultimate embarrassment for physicists.
It's an incredible 4.32°C degrees warmer than average in the Niño 1+2 region near Peru and Ecuador — closing in on the all-time record of 4.67°C set in 1983.
In the central Pacific's Niño 3.4 region, daily records have been set for 88 straight days.
This El Niño means business.
JFC.
Scientists are telling us yes this is caused by global warming which is melting and destabilising glaciers across the world.
Are we actually hellbent on killing ourselves? Where is the uproar from the public?
Do people not understand what the hell is happening?
Un super‑El Niño de intensidad histórica amenaza con alterar el tiempo mundial durante el otoño y el invierno de 2026-2027
El Niño de 2026 está intensificándose con una rapidez excepcional en el Pacífico tropical y podría convertirse en uno de los episodios más fuertes registrados hasta ahora. Las anomalías térmicas observadas en el océano, junto con las previsiones estacionales, apuntan a que el fenómeno continuará creciendo durante los próximos meses y alcanzará su máxima intensidad entre finales del otoño de 2026 y comienzos del invierno de 2027.
El Niño constituye la fase cálida de la Oscilación del Sur, conocida por las siglas ENSO. Se produce cuando las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental alcanzan temperaturas superiores a las habituales durante un periodo prolongado. Este calentamiento altera la presión atmosférica, la distribución de las lluvias tropicales y los movimientos ascendentes y descendentes del aire. Sus efectos terminan propagándose hacia otras latitudes mediante cambios en las corrientes en chorro y en la posición de los principales anticiclones y borrascas.
Las observaciones muestran extensas anomalías cálidas en el Pacífico ecuatorial, con valores localmente comprendidos entre tres y cinco grados por encima de la media en algunos sectores orientales. Bajo la superficie también se ha acumulado una cantidad considerable de agua caliente, transportada hacia el este por una potente onda Kelvin oceánica. A medida que este calor asciende y alcanza la superficie, refuerza el calentamiento existente y favorece una interacción cada vez mayor entre el océano y la atmósfera.
Los episodios de vientos del oeste registrados sobre el Pacífico tropical han contribuido a desplazar esa masa de agua cálida hacia las regiones central y oriental. Este proceso debilita los vientos alisios y facilita que el calentamiento siga extendiéndose. Si la anomalía se mantiene durante varios meses por encima de determinados umbrales, el fenómeno podría adquirir la intensidad que suele describirse, de manera informal, como un super‑El Niño.
Diversos sistemas de predicción estacional contemplan índices cercanos o superiores a tres grados durante el momento de máxima intensidad. Algunas simulaciones muestran anomalías locales todavía mayores, aunque estos valores puntuales no deben confundirse con la temperatura media utilizada para clasificar el episodio. La coincidencia entre varios modelos refuerza la posibilidad de un fenómeno excepcional, pero su magnitud definitiva solo podrá determinarse una vez observado su desarrollo real y su persistencia.
La atmósfera también empieza a mostrar señales compatibles con El Niño. Sobre el Pacífico central y oriental están apareciendo presiones más bajas, mayor movimiento ascendente del aire y un aumento de la actividad tormentosa tropical. Al mismo tiempo, en el Pacífico occidental predominan movimientos descendentes y presiones relativamente más elevadas. Esta reorganización de la circulación de Walker permite que la influencia del calentamiento oceánico se transmita al resto del sistema atmosférico.
El fortalecimiento de esta respuesta puede generar una anomalía atmosférica relativamente estacionaria sobre el Pacífico. Desde allí, las ondas planetarias propagan la señal hacia Norteamérica y, posteriormente, hacia el Atlántico y Europa. Cuanto más intenso y persistente sea el calentamiento tropical, mayores serán sus posibilidades de modificar las trayectorias habituales de los sistemas meteorológicos.
Durante el otoño de 2026 podría comenzar a establecerse una configuración más propia del invierno. Las previsiones sugieren la presencia de una extensa zona de bajas presiones en el Pacífico norte y un área de presiones más altas sobre Canadá. Al sur, la corriente en chorro subtropical podría ganar intensidad y conducir sucesivas borrascas hacia el sur de Estados Unidos. Sobre el Atlántico norte también podrían desarrollarse bajas presiones capaces de alcanzar el entorno de Irlanda y el Reino Unido, favoreciendo una circulación occidental o suroccidental sobre Europa.
En Estados Unidos, el patrón más probable situaría las temperaturas superiores a la media en buena parte del norte, mientras que el sur quedaría expuesto a un tiempo más variable y húmedo. La corriente subtropical reforzada transportaría humedad desde el Pacífico y aumentaría la frecuencia de las borrascas, con más precipitaciones en los estados meridionales y, potencialmente, en algunos sectores de la costa oeste.
Las temperaturas podrían mantenerse más próximas a los valores normales en el sur debido a la mayor nubosidad y actividad de las bajas presiones.
Esta configuración podría prolongarse durante el invierno de 2026-2027. El corredor de borrascas se extendería desde el Pacífico hasta el golfo de México y la costa atlántica, aumentando el riesgo de precipitaciones abundantes en la mitad sur del país. El norte tendería a registrar temperaturas más suaves, aunque eso no impediría la aparición de irrupciones frías o nevadas intensas durante periodos concretos.
En Canadá, las temperaturas podrían situarse por encima de la media, especialmente en las regiones occidentales y meridionales. El desplazamiento hacia el norte de la corriente en chorro polar reduciría la frecuencia de algunas irrupciones árticas prolongadas y podría dejar condiciones relativamente secas en zonas occidentales y centrales. Sin embargo, una media estacional templada no significa que vayan a desaparecer los episodios de frío extremo.
La influencia sobre Europa resulta mucho menos directa. La distancia respecto al Pacífico y la intervención de otros factores, como la Oscilación del Atlántico Norte, el vórtice polar, la circulación estratosférica y las temperaturas del Atlántico, dificultan establecer una relación sencilla entre El Niño y el tiempo europeo. Aun así, la configuración prevista favorecería inicialmente temperaturas superiores a la media en amplias zonas occidentales, centrales y sudorientales del continente.
La presencia de bajas presiones en el Atlántico norte podría impulsar vientos del oeste y suroeste, transportando masas de aire relativamente templadas hacia Europa. Irlanda y el Reino Unido quedarían más expuestos al paso de borrascas atlánticas. Más al sur, una prolongación de la corriente subtropical hacia el Atlántico y el Mediterráneo podría incrementar las precipitaciones en algunas regiones, aunque su distribución dependería de la posición exacta de los centros de presión.
En España, este escenario podría traducirse en una mayor probabilidad de entradas atlánticas y episodios de lluvia, principalmente en el oeste y el sur peninsular. Los flujos del suroeste favorecerían temperaturas suaves y el transporte de aire húmedo subtropical. Si esa humedad coincidiese con bajas presiones próximas a la Península, podrían producirse precipitaciones intensas. No obstante, El Niño no garantiza por sí solo un otoño o un invierno lluvioso en España, ya que pequeños desplazamientos de las borrascas pueden generar resultados muy diferentes.
Un super‑El Niño puede amplificar las anomalías estacionales y aumentar el riesgo de inundaciones, sequías, olas de calor, cambios en las temporadas de nieve y alteraciones importantes en las trayectorias de las tormentas. Estos efectos no se producen de igual manera en todas las regiones: mientras unas reciben más precipitaciones, otras pueden experimentar déficits prolongados.
Las previsiones a varios meses deben interpretarse como tendencias generales y no como pronósticos diarios. Los mapas estacionales representan el promedio de periodos extensos, por lo que una región más cálida de lo normal todavía puede sufrir episodios de frío, del mismo modo que una zona con tendencia húmeda puede atravesar varias semanas sin lluvias.
La señal más consistente apunta, por ahora, al fortalecimiento de El Niño y a una influencia creciente sobre la circulación atmosférica mundial. La posibilidad de que alcance una intensidad histórica es significativa, aunque todavía está sujeta a incertidumbre. Sus consecuencias se manifestarían con mayor claridad en Norteamérica, mientras que la evolución de Europa y España dependerá en gran medida del comportamiento del Atlántico y de la circulación polar durante el otoño y el invierno de 2026-2027.
El Niño: An unusually powerful and extensive subtropical jet stream is forecast to continue blowing across the Pacific into August.
This will continue to fuel frequent storms across Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay and southern Brazil.
✨🇨🇳 China operates the world’s largest high-speed rail network.
By the end of 2025, its operational mileage reached 50,400 kilometers, accounting for roughly 70% of the global total.
The network covers 97% of Chinese cities with an urban population of over 500,000.
Built with independent innovation, high-speed rail greatly shortens travel time between cities, facilitates daily commutes and drives regional economic connectivity.
With apologies to TSE, November may be the cruelest month.
Here's the latest update from NOAA for the CFSv2 forecast monthly Nino 3.4 sea-surface anomalies (I added the pink at the top for easy reference to the 4.0°C boundary):
Source: https://t.co/uJKaeNchKs
When Western carmakers win customers, it's called "the free market."
When Chinese carmakers win customers, it's called "a full-blown assault."
Bark at your daddy, not China.
El Niño formed faster in 1997, but 2026 has much more warm water in the tank.
Relentless westerly wind bursts and a longer tongue of warm subsurface water suggest sea surface temperatures have much farther to climb.
We're nowhere near the peak yet.
The funniest part of JD Vance’s speech is the ending:
“I am angry about the rise of China… but I am most angry that American leadership let it happen.”
Let it happen?
As if China’s rise was an American clerical error.
As if 1.4 billion people industrialized because Washington forgot to lock the door.
China was sanctioned, contained, smeared, tariffed, and technologically strangled.
And still it became the world’s strongest industrial economy.
India had the population.
India had English.
India had earlier access to the WTO.
India had Western approval, “democracy” branding, and decades of geopolitical courtship.
Capital still chose China.
Factories still chose China.
Supply chains still chose China.
Why?
Because civilization is not built by flattering Washington.
It is built by infrastructure, discipline, engineers, workers, logistics, electricity, education, and state capacity.
America’s next ten years are not about competing with China.
That phase is already over.
America is now competing with India for who can disappoint capital less.
China’s real opponent was never America.
China’s real opponent is its own execution, its own discipline, its own ability to keep building without believing Western noise.
Vance is angry because China rose.
But what really humiliates him is this:
America tried to stop it.
And China rose anyway.
For years, China tried to boost its strategic industries by formally forcing companies to handover their technology. But there were some exceptions. https://t.co/DC5ZsBDbyb