MENSAJE PARA EL SECRETARIO DE SALUD @SSalud_mx@DKershenobich Y EL RECTOR DE LA UNAM @UNAM_MX en relación a mi destitución e inhabilitación en ambas instituciones respectivamente.
DENUNCIAS PÚBLICAS: DOLOR BREVE POR INTEGRIDAD DURADERA.
La corrupción, el influyentismo y el autoritarismo corroen las instituciones como un veneno lento, minando la confianza pública y desviando recursos de su misión esencial. Las denuncias públicas—ya sea de insiders o externos—son el antídoto: un acto valiente que expone lo oculto, pero que genera molestias y daños transitorios a la imagen institucional. Este "dolor necesario" es el precio de la limpieza profunda.En el corto plazo, el impacto es inmediato y visible. Una denuncia contra un directivo corrupto en una empresa estatal desata titulares sensacionalistas: "¡Escándalo en [Institución]!". La reputación se resquebraja; aliados se distancian, inversionistas dudan, y la percepción pasa de "líder confiable" a "caos interno". Un informe de Harvard (2022) cuantifica esto: caídas del 30-40% en la confianza pública en meses, con protestas que paralizan operaciones y un clima de desconfianza que afecta a empleados inocentes. El influyentismo revelado—contratos a "amigos" del poder—y el autoritarismo expuesto—decisiones unilaterales sin rendición—amplifican el escrutinio, haciendo que la institución parezca vulnerable o cómplice.Sin embargo, este malestar es efímero si se gestiona con sabiduría. Las denuncias catalizan reformas: auditorías independientes, destitución de culpables y protocolos anti-corrupción, como límites a donaciones o elecciones transparentes. Ejemplos abundan: el caso FIFA (2015) hundió su imagen global, pero las reformas post-denuncia restauraron credibilidad, atrayendo patrocinios renovados. En Latinoamérica, la exposición de Odebrecht en varios países (2016) causó turbulencia inicial, pero impulsó leyes anti-lavado, fortaleciendo instituciones como la justicia brasileña.El secreto para mitigar daños: comunicación proactiva. Líderes deben admitir fallos ("Reconocemos el error y actuamos") y proteger denunciantes con marcos legales (e.g., leyes de whistleblowers en la UE). Para instituciones, las denuncias no son ataques, sino señales de alarma que evitan colapsos mayores.En resumen, las molestias transitorias—daños a la imagen, tensiones internas—son el costo de extirpar males crónicos. Ignorarlas perpetúa la podredumbre; enfrentarlas forja resiliencia. Como en cirugía, el corte duele, pero cura. Las denuncias públicas no destruyen; renuevan.
RESUMEN CONCISO DEL CASO:
Caso Despido Dr. Dueñas González
Despido UNAM:
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES BIOMÉDICAS UNAM (nov. 2024), 25 años de servicio, Titular C, pride D, por presiones del Director del INCAN.
Despido INCAN:
OIC-SS despide a Dr. Dueñas (27 años en INCAN, SNI Nivel III, creador TRANSKRIP) e inhabilita 6 meses por "acoso laboral" a Dr. Arrieta (director), vía mensajes/publicaciones que causan "daño psicológico".
Causa Raíz:
Críticas científicas de Dueñas a artículos de Arrieta por errores; 3 correcciones publicadas (Vaccines, Curr Oncol), 3 pendientes, 27 bajo revisión editorial.
Caso Paralelo:
Dr. Coronel: Despido arbitrario (may. 2025) pese a humillación por Arrieta; Comité Ética exonera a Arrieta (sep. 2025).
Acusaciones a Arrieta:
otras: Abuso poder, tráfico influencias; viola libertad expresión (Const. MX, DUDH).
Conflictos:
Oculta ingresos farmacéuticas (8.3M pesos 2025, 3M sin justificar); denuncias Anticorrupción; opacidad fondos externos (INAI/Junta Gobierno).
Gestión: Retrasos 3-4 meses en atención cáncer, desabasto meds, demandas laborales sin resolver, retraso Registro Nacional Cáncer.
Demandas:Intervención Presidencia/SS/Anticorrupción/ASF: Auditar, investigar desabastos/conflictos.
Destituir Arrieta por ineptitud, abuso y fraude científico potencial.
Llamado a Sheinbaum/Kershenobich/Ruiz para salvaguardar investigación mexicana.
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The post is a public letter from workers at Mexico’s National Cancer Institute (INCan) demanding that Director Dr. Oscar Arrieta revoke the dismissal of Dr. Jaime Coronel Martínez, a respected oncologist with 18 years of service, alleging the decision stems from fabricated accusations and personal aggression by Arrieta.
It highlights a broader issue of workplace harassment, with the workers accusing Arrieta of authoritarianism, verbal aggression, and violating Coronel’s dignity during a recent meeting, threatening to escalate the matter to other health institutions and demand Arrieta’s removal if unresolved.
This aligns with Mexico’s ratification of Convention 190 on Workplace Violence (2022), which mandates safe work environments; a 2024 Global Network survey notes 42% of women and 15% of men in Mexico report workplace harassment, underscoring systemic challenges in such settings
INCREIBLE. EL DR. ARRIETA DIRECTOR DEL INSTITUTO NACIONAL DE CANCEROLOGÍA (INCAN) AGREDE Y DENIGRA A UN SUBORDINADO, ENCIMA LO ACUSA POR ACOSO ANTE EL COMITÉ DE ÉTICA HOSPITALARIA, DICHO COMITÉ LO ENCUENTRA CULPABLE DE ACOSO. CON BASE EN ELLO LO DESPIDE.